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'Nomadland', el cine de los marginados de EEUU

La película de la la cineasta Chloè Zhao, ganadora del Globo de Oro y favorita para el Oscar, se suma a la nómina de grandes títulos dedicados a los excluidos, víctimas del despiadado capitalismo. Desde Las uvas de la ira hasta la más reciente Comanchería.

Nomadland.
Nomadland.

La cineasta de origen chino Chloè Zhao, ganadora del Globo de Oro a la Mejor Dirección por Nomadland, producción que se ha alzado con el Premio al Mejor Drama, no podía ni imaginarse cuando rodó este retrato de los marginados de EE.UU. ambientada en 2011 que hoy, un decenio después de su historia y solo un año más tarde desde la película, los vagabundos dormirían confinados en plazas de aparcamiento, mientras lo ricos de ese país escapan del coronavirus huyendo a paraísos privilegiados. 

Nueve millones de personas podrían quedarse sin hogar a finales de este mes en EE.UU., si el Congreso de Estados Unidos no aprueba ya una moratoria para los impagos de alquiler. Un reciente estudio del grupo de investigación de Los Ángeles Economic Roundtable augura que una recesión después de la pandemia podría causar el doble de personas sin hogar en todo el país que la que provocó la crisis de 2008. 

Con una impresionante, profundamente empática, Francesc McDormand en el papel principal, Nomadland relata la vida nómada de Fern, una viuda que se ha quedado en el paro y ha perdido su casa. A bordo de su camioneta, esta mujer abandona Nevada buscando trabajos temporales que la permitan sobrevivir. En el camino conoce a muchos otros vagabundos como ella. 

Gran favorita en los Premios Oscar, la nueva película de Chloè Zhao (autora de la maravillosa The Rider, historia de un joven sioux que vive de los rodeos), se uniría, si ganara, a la nómina de títulos estadounidenses sobre excluidos, pobres, víctimas errantes de la desigualdad que provoca el despiadado sistema capitalista. Y una vez más demostraría que el cine es una prodigiosa ventana para llamar la atención al mundo sobre ellos. 

"Estaré por todas partes en la oscuridad. Estaré en todas partes. Dondequiera que mires, donde sea que haya una pelea, para que la gente hambrienta pueda comer, estaré allí. Dondequiera que haya un policía golpeando a un tipo, allí estaré. Estaré en la forma en que los chicos gritan cuando están enojados. Yo estaré en la forma en que los niños se ríen cuando tienen hambre y saben que la cena está lista, y cuando la gente come lo que crían y vive en las casas que construyen, yo también estaré allí". Eran las palabras de Tom Joad (Henry Fonda) en Las uvas de la ira (1940), una obra maestra inspirada en la depresión que arrasó EE.UU. a principios de los años 30. 

Combo de películas de las crisis de EEUU.

La familia Joad, expulsada de sus tierras, comienza una peregrinación en busca de una oportunidad. Y en su primera parada, igual que ahora Fern, de Nomadland, llega a un campamento para trabajadores migrantes, repleto de hombres y mujeres hambrientos y desesperados. Estos personajes eran ejemplo de dignidad, reflejo del orgullo y honestidad que nació de la mirada humanista del colosal John Ford, ganador del Oscar al Mejor Director por este trabajo. La inolvidable Jane Darwell, en el papel de matriarca de la familia, uno de los mejores personajes femeninos de la historia del cine, se alzó con la estatuilla a Mejor Actriz de Reparto. 

Al año siguiente, Joel McCrea daba vida a un director de cine, John L. Sullivan, que se disfrazaba de vagabundo para recorrer el país y conocer la auténtica situación de la miseria en el país. Los viajes de Sullivan, de Preston Sturges, se colocó en la lista de las diez mejores películas del año, aunque en los Oscar de nuevo triunfó John Ford, esta vez con ¡Qué verde era mi valle! Más pobreza y dificultades, en esta ocasión de una familia de mineros en Gales. Se llevó la estatuilla a la Mejor Película, al Mejor Director y Donald Crisp, al Mejor Actor de Reparto. 

La Academia de Hollywood volvió a premiar un retrato de la escasez en 1973, cuando otorgó el Oscar a El golpe, ambientada en el apogeo de la Gran Depresión. Maravillosos personajes los de los timadores Johnny Hooker y Henry Gondorff, insustituibles Redford y Newman, a las órdenes de George Roy Hill que también ganó el Oscar. Ese mismo año, Tatum O'Neal ganó con diez años el Premio a la Mejor Actriz de Reparto por Luna de papel (Peter Bogdanovich), relato sobre otro pobre estafador buscándose las castañas es aquellos míseros años 30.

Y Hollywood desvió su mirada de los necesitados y marginados hacia los causantes de sus desgracias cuando llegó la crisis financiera de 2008. Las desigualdades aumentaban en el planeta y los cineastas, con algunas excepciones, apostaron por señalar con el dedo a los culpables. Unas cuantas películas documentales, entre las que destacó Inside Job, ganadora del Oscar; y algunas ficciones, como Margin Call, que optó al Oscar al Mejor Guion Original, o La gran apuesta, que ganó el Premio al Mejor Guion Adaptado, siguieron el rastro del dinero robado a la inmensa mayoría de la población mundial.

Nomadland.

Sin embargo, sí hubo una gran película que dibujó magníficamente la desdicha de los afectados en EEUU, fue Comanchería (2016), donde David Mackenzie se arriesgó con un western moderno para reinterpretar las consecuencias de esa crisis. Con Jeff Bridges, Chris Pine y Ben Foster, contaba la historia de dos hermanos que recorrían el oeste de Texas robando bancos para pagar los 45.000 dólares que necesitaban para evitar el embargo de su casa. Su madre, enferma de cáncer y después muerta, había firmado una hipoteca inversa para poder pagar su tratamiento. La dureza de una película que no era nada tibia en su descripción de la penuria le impidió jugó en contra de su candidatura para el Oscar. 

Es en el rastro de películas como ésta, excepciones en las miradas hacia una crisis 'financiera', donde se inscribe ahora Nomadland y sus personajes, esos estadounidenses que dejan atrás la vida convencional en sociedad y se lanzan, obligados, al camino para sobrevivir. Son víctimas de la brutal desigualdad, del cruel capitalismo. "No, no soy un vagabunda –explica Fern (Francesc McDormand)-. Simplemente no tengo casa. No es lo mismo, ¿verdad?".