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Estreno: 'La víctima número 8' 'La víctima número 8' explora cómo afecta un atentado yihadista a ambos bandos

Telemadrid, ETB y Globomedia producen este thriller con temática terrorista que tiene por arranque un primer episodio prometedor con ritmo trepidante y personajes con potencial.

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Escena de la serie 'La víctima número 8', dirigida por Alejandro Bazzano. / GLOBOMEDIA

Creada por Marc Cistaré, la premisa de la que parte La víctima número 8 es la de un atentado yihadista en el casco viejo de Bilbao. Un hombre irrumpe con una furgoneta y arrasa con todo lo que encuentra a su paso. Por delante se lleva la vida de siete personas y deja a otras 30 heridas de diversa consideración. La investigación policial avanza a zancadas, tan deprisa que en poco tiempo señala a un sospechoso con nombre, apellidos y su cara apareciendo en los telediarios de todo el país. En realidad, no será tan fácil. Nada lo es cuando hay un atentado terrorista de por medio.

Una escena con el puente colgante de Bizkaia abre el primer episodio de esta coproducción de ETB, Telemadrid y Globomedia que se estrena simultáneamente en las dos cadenas autonómicas a partir de las 22:30 horas de hoy. Una serie compuesta de ocho episodios que arranca con un primero que maneja muy bien los tiempos del thriller y siembra sus escenas de esas migas de pan imprescindibles para generar curiosidad en quien lo ve. Ese querer seguir la historia de Omar (César Mateo) y Edurne (María de Nati), pasajeros de ese puente icónico bilbaíno, y descubrir hacia dónde les conduce el viaje que acaban de iniciar. A ellos y a quienes les rodean.

Las pruebas apuntan a Omar, un joven inmigrante que tiene todas las papeletas para ser el lobo solitario perfecto. Sin embargo, ¿qué pasaría si él solo fuese el cebo, una víctima más del atentado? Solo hay dos personas que parecen creer en su supuesta inocencia. Su novia está convencida de tener el dato clave que lo exculpará. Su madre, Adila Jamal (Farah Hamed), confía con fe ciega en su hijo. Porque La víctima número 8 no trata solo de un atentado, sino de todo lo que un acto terrorista como este implica, para unos y otros, para víctimas y verdugos. Desde la producción hablan de la onda expansiva.

Escena de la serie 'La víctima número 8', dirigida por Alejandro Bazzano. / GLOBOMEDIA

En el grupo de las primeras caben infinidad de personajes y matices. La víctima número 8 no se centra solo en esa familia de empresarios que ha perdido a un hijo por culpa de la barbarie terrorista, sino que amplía el círculo de perjudicados. Porque damnificados no son solo fallecidos, heridos y las personas de su entorno. También lo son quienes rodean a los asesinos o a los supuestos culpables. Como la familia de Omar, que debe soportar la presión mediática, policial y social por un atentado con el que no tienen relación alguna.

En el primer episodio se despliega la compleja trama de personajes y ramificaciones del hecho que se irá desarrollando a medida que avancen los capítulos ahondando en la definición de víctima. También lo es la novia del supuesto terrorista, que en cuanto tiene conocimiento de la acusación de su pareja huye despavorida en busca de repuestas convirtiéndose sin quererlo en la segunda persona más buscada después de Omar. Edurne, interpretada por María de Nati, combina fuerza y frescura. No se lo va a poner fácil a quién quiera tumbarla.

Y mientras unos y otros intentan hacer frente a sus vidas puestas del revés, la serie, que no deja de ser un thriller bien planteado, aborda la investigación policial en busca del culpable. La Ertzaintza Koro (Verónika Moral) se presenta como uno de los personajes más potentes a priori, una mujer que ha logrado ascender tras doce años en el cuerpo y que no piensa delegar pese a su avanzado estado de gestación. Futura madre soltera, es capaz de responder a un acto de paternalismo con una amenaza de denuncia por discriminación. Su empeño es lo que necesita el caso para ser resuelto. Debajo de esa capa de acto aislado llevado a cabo por un chaval radicalizado se esconde mucho por salir a la luz. Solo hay que querer escarbar para dar con la verdad.

Unos la buscan y otros intentan hacer negocio con ella. Es el caso del periodista caído en desgracia, Eche (Marcial Álvarez), que tiene la 'suerte' de estar en el lugar apropiado en el momento justo. A veces es así como se consiguen destapar las grandes noticias. Cuando la enfermera que le atiende sale corriendo al saber que buscan a un tal Omar, él suma dos más dos y se lanza a por ella. Tiene, dice, la exclusiva de la novia del terrorista y no la va a dejar escapar. Sobre todo cuando esa puede ser su puerta de entrada al periodismo serio de nuevo.

Con esta serie, Telemadrid vuelve al marco de la producción de ficción propia después de más de una década y lo hace apostando, de la mano de ETB y Globomedia, por una temática compleja y muy pegada a la actualidad. Es inevitable acordarse de Las Ramblas al ver esa furgoneta que irrumpe en el centro de Bilbao llevándose a todo aquel que se encuentra en su camino por delante. Sin embargo, la historia no se centra solo en eso y se arriesga a ir un paso más allá preguntándose el quién, el cómo y el porqué.

Dirigida por Alejandro Bazzano y escrita por Esther Morales, Abraham Sastre, David Bermejo, Sara Antuña y Marc Cistaré, La víctima número 8 se mete de lleno en el complejo mundo del yihadismo. Un hueco en la ficción española que han sabido aprovechar para plantear un thriller de inicio prometedor con un abanico de personajes bien presentados que contribuyen a dar esa imagen de múltiples puntos de vista y ramificaciones. En un ambiente tenso y lleno de intrigas por descubrir como este la premisa del falso culpable puede dar mucho juego.