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GLOBAL YOGA CONGRESS Barcelona, capital del yoga

La capital catalana reúne a más de 1.400 yoguis occidentales en el congreso más grande de esta práctica en España y uno de los más importantes de Europa.

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Asistentes al congreso de yoguis de Barcelona / 'Global Yoga Congress'

Las razones por las que cada uno comienza a hacer yoga son muy personales y a menudo van asociadas a un cambio de estilo de vida. Es un proceso muy íntimo – que han compartido miles de personas que en Europa se han sumado a esta práctica en los últimos años. En concreto, 1.400 de estos yoguis occidentales han asistido al congreso más grande de yoga de España y uno de los mayores del sur de Europa, el Global Yoga Congress, que se ha celebrado en Barcelona del 12 al 14 de octubre.

Se calcula que más del 12% de la población practica yoga en España. Aunque no existen datos oficiales actualizados sobre la penetración del yoga en el país, el primer y único estudio al respecto lo realizó en 2015 la plataforma internacional de yoga Aomm.tv, actualmente llamada Gaia. Esta cifra superaría por ejemplo la de los aficionados al esquí, que son solo un 9% de la población. Pero en los tres años siguientes al estudio, el boom solo ha ido en aumento.

“Vivimos en una sociedad cada vez más exigente y agitada, tanto a nivel profesional como personal. Toda la energía nos lleva hacia fuera y el yoga nos enfoca hacia dentro para reequilibrirarnos”, intenta explicar el fenómeno yogui Jordi Canela, fundador del Global Yoga Congress, que también es cofundador de la cadena de centros de yoga de Dir, YogaOne, la cadena que aglutina más practicantes en España.

Los Dir comenzaron primero introduciendo el yoga en sus gimnasios. En vistas de la afluencia a estas clases, abrieron en 2010 en Barcelona su primer centro específico para yoga, que ahora cuenta con 1.200 socios. En los últimos tres años han abierto más de una decena de franquicias, hasta llegar a los 15 centros actualmente. La expansión comenzó hacia la periferia de Barcelona, continuó en Tarragona y Girona, y se planea llegar a Madrid a principios del año que viene. En total, YogaOne cuenta con más de 7.500 socios.

“Queríamos crear un modelo que sirviera para todo el mundo. Un producto muy variado con clases a todas horas y de todo tipo: desde sesiones divertidas y energéticas, a precisas y técnicas, algunas muy físicas, otras muy espirituales”, ha enumerado Jordi Canela, que se formó con grandes maestros contemporáneos y que ha hecho peregrinajes a India e Himalaya.

Sin embargo, el aumento de oferta de yoga responde a la demanda. Para explicar el origen de este fenómeno en España, tenemos que ir más a la raíz. El lugar para hacer este tipo de preguntas era justamente este congreso, que además de ofrecer 230 actividades para los asistentes, ha sido un punto de encuentro para 90 de los más reconocidos maestros del yoga de todo el mundo, que han impartido charlas y talleres.

El yoga no fue concebido para quemar calorías ni para desestresarse”, dice el maestro Gustavo Plaza, venido de Ecuador para impartir uno de los principales talleres del día. “El yoga no es trabajo hacia fuera, es trabajo hacia dentro”, dice en inglés a un público internacional ("Yoga is not work out, it is work in"). Las posturas solo sirven para entrar en un estado meditativo, recuerda el instructor, que practica una de las versiones más físicas, el Hatha Yoga.

También de tipos de yoga hay tantos como maestros. Y cada sesión es única e irrepetible, dicen ellos. El camino de Ravi Ramoneda es el de la música. Ha explorado más de una decena de instrumentos y cantos de diferentes países y épocas con el objetivo de encontrar aquello esencial que es común a todas las culturas. Su trabajo se enfoca en lo que él llama la el poder de la música, incluso para la sanación.

“Le pedimos a nuestra mente que se ocupe de múltiples cosas al mismo tiempo, pero en realidad somos como el agua, no nos podemos dividir. Los mantras nos ayudan a enfocarnos en lo positivo, que la mente pare, que sea tu amiga, que dejes de luchar contra ella. El objetivo es llevar nuestro potencial al máximo”, explica a los alumnos en su taller de las nueve de la mañana.

El maestro Andrei Ram en el congreso de yoguis de Barcelona / 'Global Yoga Congress'

Algo de ese poder de sanación debe de tener su música porque el programa del congreso solo le adjudicaba un taller para cada día y el concierto de cierre de la jornada. Pero los demás maestros le han venido a pedir, uno por uno, que toque en sus clases. Están de acuerdo en que la música es un catalizador de energía. La práctica más esperada del día ha sido a cargo del más reputado maestro actual, Andrei Ram. El estadounidense de origen colombiano, tiene por objetivo traducir, compatibilizar y hacer útil al yoga en la vida moderna.

“El yoga fue estructurado en una época y una cultura muy diferente. Por eso, en su forma tradicional se vuelve muy inoperante para la vida occidental. Lo que busco yo es poner el yoga al servicio de la vida actual, trabajando desde lo esencial y transformando su forma para adaptarse a los requerimientos y necesidades de la vida moderna”, razona Andrei Ram.

¿Es más complicada nuestra vida que la de las sociedades donde se originó el yoga? Nuestros problemas son simplemente distintos. Por ejemplo, “el alto nivel de actividad mental y la inactividad física. Hay que adaptar el yoga para que pueda facilitar la calma de esa aceleración mental y estimular la conexión corporal: utilizamos el movimiento para soltar los bloqueos físicos que desencadena un uso sedentario del cuerpo. Al mismo tiempo, el movimiento ayuda a hacer drenaje: en lugar de suprimir la actividad mental, le da un espacio donde se pueda exacerbar y luego crear un estado de calma mental”, continúa.

A la primera de sus tres sesiones de hoy han acudido unas doscientas personas. Andrei es consciente de la paradoja de la masificación de una experiencia tan personal: “el gran reto de yoga de hoy en día es la práctica colectiva”, admite. Explica que en el yoga tradicional solo se hacían en grupo las formaciones para niños. Los adultos acudían a un yogui como quien va al médico, en busca de un tratamiento que se ajustara a sus necesidades.

Asistente al congreso internacional de yoguis de Barcelona / 'Global Yoga Congress'

Lo cierto es que todos sus alumnos dicen sentirse profundamente impactados por Andrei. ¿Cuál es el truco? “La respiración”, contesta sin atisbo de duda ni recelo a la pregunta, probablemente formulada de modo demasiado simple. “Lo más mágico es el trabajo de la respiración colectiva”, continúa. Ofreciendo las herramientas para la técnica de la respiración, me aseguro de que todo el mundo puede llevar a cabo una práctica correcta y segura”. Con ese punto de partida, él guía las posturas pero “para que cada uno migre a su variación”. Esta forma de trabajo “permite hacer un trabajo conjunto pero dejar espacio para que cada uno trabaje de forma íntima y personalizada”, explica.

El Global Yoga Congress es este año el encuentro más grande de yoga en España, solo seguido por el Barcelona Yoga Conference, que este verano también superó los mil asistentes. En vista del éxito de este fin de semana en la ciudad condal, los organizadores del Global Yoga Congress se proponen celebrar también un evento similar en Madrid el próximo año.