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Hugh Jackman, el mal ladrón

El actor, en una interpretación sobresaliente, es Frank Tassone en ‘La estafa’, la historia real de la mayor malversación de fondos de la educación pública en EE.UU. La película revela las trampas del sistema público educativo en este país.

'La estafa'
Una escena de la comedia negra 'La estafa'.- HBO

"Será un publirreportaje solo si tú lo permites. Si quieres ser periodista de verdad, busca la noticia". La joven estudiante siguió su consejo y él acabó en la cárcel. Lo que comenzó como una inocente información en The Beacon (el periódico estudiantil) sobre los nuevos proyectos de la escuela secundaria de Roslyn, en el distrito escolar de Long Island, terminó como un monumental escándalo, una de las mayores malversaciones de fondos públicos en la historia de EE.UU. La estafa (Bad Education), la nueva película de Cory Finley, cuenta lo que ocurrió.

Presentada en el Festival de Toronto –ahora se estrena en HBO-, la película es mucho más que la crónica de los hechos que ocurrieron realmente. Centrada en el personaje de Frank Tassone, un profesor de Literatura Inglesa del Bronx que llegó a ser superintendente del distrito escolar de Long Island y supervisor de la escuela de Roslyn, es la revelación de las trampas que encierra el sistema de educación pública en aquel país, donde las escuelas reciben fondos de la comunidad. Cuanto más rico es un barrio, mejores son sus escuelas y más se incrementa el valor de las viviendas.

"El robo más grande"

Tassone, un tipo realmente entusiasmado con su labor, un profesional que colocó la escuela de Roslyn en el cuarto puesto nacional y que estaba dispuesto a trabajar incansable por situarla en el número uno, fue también el hombre que desfalcó millones de dólares del presupuesto educativo. ¿Cómo pudo vivir consigo mismo día a día? Es una de las preguntas que responde esta película, que profundiza admirablemente en la psicología de la mentira.

Hugh Jackman, en la mejor interpretación que ha hecho nunca, es Frank Tassone. Fascinante, encantador, comedido, ilusionado con su trabajo e incansable. Los alumnos, los padres, los empresarios de la comunidad le adoran... pero no tienen idea de quién es de verdad. Lleva años contando la historia de la muerte de su esposa, cuando en realidad es gay, convive con un hombre desde hace mucho tiempo y se lía con un antiguo alumno en un viaje a Las Vegas.

En esa vida secreta que no conoce nadie de su entorno profesional, Tassone es también un estafador, un mentiroso, un tipo obsesionado con crearse una imagen de perfección que se somete a operaciones de cirugía estética y lleva una vida de lujo en su apartamento del Upper East Side. Una parte muy oscura del personaje, que trabaja mano a mano con su cómplice, la administradora financiera de la escuela Pam Gluckin –una poderosa y más que convincente Allison Janney–. Los auténticos Tassone y Gluckin robaron 11,2 millones de dólares, en palabras del New York Times, "el robo más grande, más notable y más extraordinario de un sistema escolar en la historia de Estados Unidos".

Allison Janney y Hugh Jackman
Allison Janney y Hugh Jackman, en la película.- HBO

Mejores barrios, mejores escuelas

Por cierto, que el prestigioso periódico no informó de esta malversación descomunal hasta que uno de sus redactores vio el ejemplar de The Beacon que su hijo había llevado a casa. Fue la joven alumna Rebeca Rombom la que investigó todo el asunto y destapó el escándalo. En esta ficción el personaje se llama Rachel Bhargava y está interpretado por una debutante espléndida, Geraldine Viswanathan.

Y ahí se revelan muchas de las contradicciones de un sistema de educación pública que depende en buena parte del dinero de la comunidad. "Obviamente, una de las formas en que los muy ricos transmiten riqueza generacionalmente es a través de la educación privada. Pero ocurre incluso en las escuelas públicas, debido a que tenemos este sistema donde la financiación para las escuelas públicas proviene en parte de los impuestos a la propiedad, así, las áreas más bonitas pueden permitirse mejores escuelas", explica el director en una entrevista con AV Club.

El espejismo de la riqueza

Otra de las cuestiones en las que insiste la película es la de lo que todos estamos dispuestos a aceptar de las personas que se encuentran en el poder cuando sus acciones favorecen nuestros propios intereses. Ello, además de mostrar una triste realidad universal, la de la necesidad de riqueza, un espejismo que ha creado la forma de vida capitalista. "Son las personas trabajadoras de clase media las que luchan por una existencia de clase alta y eso es algo peligroso".

Tassone, por último, es un personaje interesante que vive un autoengaño y está convencido de que se merece ese dinero que saca de las cuentas públicas. Y con ello pone en evidencia el escaso reconocimiento con que trabajan los educadores en la mayor parte del mundo. La estafa, una película construida sobre elementos de comedia negra, se convierte así en un drama y, en algún momento, en una auténtica tragedia.