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La obra censurada en ARCO sobre los presos políticos se expondrá en Lleida en primer lugar 

Manuela Carmena decide no asistir a la inauguración junto a los reyes y denuncia la decisión de IFEMA de retirar la obra como un paso atrás de la democracia. El ministro de Justicia justifica ésta y otras restricciones a la libertad de expresión

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IFEMA ha ahorradot a los reyes Felipe y  Letizia tener que inaugurar ARCO con una obra dedicada a los presos políticos  en la España de hoy / EFE Fernando Alvarado

La obra Presos políticos en la España Contemporánea, de Santiago Sierra, que este miércoles fue retirada de la feria de arte contemporáneo ARCO de Madrid, se expondrá en primer lugar en el Museo de Lleida. El periodista y productor audiovisual, Tatxo Benet, que adquirió la instalación artística censurada, ha explicado a Públic que ha hablado por teléfono con el director y con el conservador del Museo, Josep Giralt y Albert Velasco, y que han recibido con mucha satisfacción la propuesta de exhibirla a la capital del Segrià.

Benet, que compró la obra nada más saber que IFEMA había pedido su retirada de la feria de arte madrileña, ha recibido una veintena de propuestas pero ha manifestado su intención de hacer posible que el primer museo que la exponga sea el de Lleida, porque es su ciudad natal y porque, ha dicho, "después del expolio que sufrió", con la acción de la policía para ejecutar el traslado de las obras de Sixena.

Hay que concretar todavía con el Patronato del Museo los detalles de la exhibición de la obra de Santiago Sierra, pero nada hace prever que ninguna institución del municipio ponga dificultades, teniendo en cuenta el interés que despierta entre la población leridana.

Tatxo Benet considera que la retirada de la obra es "un acto de censura claramente intolerable", que a él le "interpela como ciudadano del mundo". "Me parece un escándalo monumental que en el siglo XXI, en un país supuestamente democrático se pueda coartar la libertad de este modo", ha declarado Benet a la agencia EFE. "Cuando se produce algo así el primer afectado es el artista, pero en segundo lugar es la ciudadanía que no la puede ver", por lo cual considera que es su "obligación" ceder la obra para que pueda ser exhibida.

El Ayuntamiento de Barcelona ha sido una de las entidades que se han interesado para que la obra se pueda exponer en algún equipamiento de la capital catalana, entre los cuales se ha apuntado la posibilidad que sea el MACBA. Habrá que ver si es compatible con la programación de este museo, dirigido por Ferran Barenblit, ha señalado a Públic el primer teniente de alcalde, Gerardo Pisarello, que ha explicado que en cualquier caso se harán gestiones para que la obra  Presos políticos en la España Contemporánea, se exponga también en Barcelona.

Protesta de Manuela Carmena

Pisarello y otras voces han señalado la importancia que tendría que el trabajo de Santiago Sierra se pudiera exponer en Madrid, donde hoy ha continuado la polémica sobre el descarado acto de censura cultural. Su alcaldesa, Manuela Carmena, ha manifestado su disconformidad y no ha hecho acto de presencia este jueves en la inauguración de la feria de ARCO, a cargo de los reyes Felipe y Letizia, que se han ahorrado de este modo tener que pasar ante una obra dedicada a los presos políticos en la España de hoy. Carmena ha calificado la retirada de la obra como síntoma de "retroceso de la democracia".

Rectificación y polémica

El director del Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC), Pepe Serra, cree que el ocurrido es "censura pura y dura" y ha advertido: "si empezamos así podemos acabar muy mal".

El presidente de IFEMA, Clemente González, se ha visto obligado a pedir disculpas a los galeristas de ARCO, por haber pedido la retirada de la obra de Sierra, y ha asegurado que no pretendía "ejercer ninguna censura en la creación".

Una rectificación consensuada por todas las instituciones que forman la junta rectora de IFEMA (Ayuntamiento y Comunidad de Madrid, Cámara de comercio y Fundación Montemadrid) en la cual dicen que han comprendido que en el futuro tienen que "evitar" "cualquier circunstancia de esta naturaleza".

La ausencia de Manuela Carmena ha sido descalificada por el PP, al considerar que lo que pretendía era "enturbiar" la feria y montar un "numerito político".

Por parte del gobierno español, tanto el ministro de Educación, Cultura y Deporte, Íñigo Méndez de Vigo, como el de Interior, Juan Ignacio Zoido, han querido tomar distancia de la polémica, han insistido en que no han tenido nada que ver con la decisión de IFEMA y han expresado su apoyo a la libertad de expresión.

Méndez de Vigo, conctretamente, ha señalado que "si los que han tomado la decisión lo hicieron para evitar la polémica han provocado lo contrario" y ha agregado: "respetamos la libertad de expresión porque nos gusta la libertad de expresión".

La presidenta madrileña, Cristina Cifuentes, por el contrario, ha justificado la actitud de IFEMA y de la galerista Helga de Alvear, que según ella decidieron "de mutuo acuerdo" y de forma "no impuesta" retirar la obra de ARCO.

Las declaraciones sobre este y otros ataques a la libertad de expresión se han sucedido tras la retirada de la obra, una serie 24 fotografías pixeladas de personas encarceladas como Oriol Junqueras y de los jóvenes privados de libertad tras los incidentes de Altsasu (Navarra) o activistas del 15M.

La libertad de expresión, según el ministro de Justicia

Entre las declaraciones sobre este y otros ataques a las libertades han resultado especialmente llamativas las del ministro de Justicia, Rafael Catalá, que este mismo jueves ha afirmado que los tribunales españoles tienen que establecer cuáles son límites para que la libertad de expresión no se convierta en ofensas hacia otras personas y ha destacado que no se pueden "trivializar" las decisiones judiciales dictadas sobre este tema porque en "España no hay delitos políticos".

Así se ha manifestado respecto a la sentencia del Tribunal Supremo que condena a tres años y medio de prisión al rapero Valtonyc; la retirada de IFEMA de la obra de Santiago Sierra sobre presos políticos o el secuestro judicial del libro 'Fariña', de Nacho Carretero.

"Respeto máximo a las decisiones judiciales", ha dicho a los medios de comunicación antes de participar en la clausura de los actos conmemorativos del 25 Aniversario del Código Deontológico del Periodismo, organizados por la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), al ser preguntado sobre su opinión por el debate público sobre el derecho a la libertad de expresión abierto a raíz de estos tres acontecimientos.

En este sentido, Catalá ha dicho que los "límites de los derechos es una cuestión  no siempre están claros y los tribunales son los que tienen que aclarar finalmente cuáles son, qué es derecho a expresión y qué son ofensas, injurias y calumnias".

Las letras de Valtonyc, según el ministro, "superan los límites de la libertad de expresión".

Sobre la retirada en la Feria ARCOMadrid del montaje de 24 fotos pixeladas con imágenes del diputado i vicepresident de la Generalitat destituido por Rajoy, Oriol Junqueras, o de Jordi Cuixart i Jordi Sànchez, entre otros, pero acompañadas de leyendas que narran su situación; el titular de Justicia ha destacado que "no se puede permitir la difusión de este tipo de conceptos, más allá de la libertad de expresión, de la libertad del arte".

"Constituye una especie de atentado contra la independencia judicial" y "trivializar esto y hacer ver que es un delito de opinión o político me parece que no ayuda a nuestra democracia, a nuestro estado derecho", ha añadido. "En España no hay delitos políticos, ni en nuestra Constitución, ni en nuestro Código penal", ha concluido.