Entrevista a Albert Velasco, historiador"Es muy probable que la sentencia no se ejecute y que las pinturas de Sijena se queden en Barcelona"
El doctor en Historia del Arte y académico de número de la Reial Acadèmia Catalana de Belles Arts de Sant Jordi acaba de publicar 'Les pintures de Sixena. Un foc que encara crema'.

Barcelona-
El caso Sijena continúa siendo uno de los conflictos patrimoniales más sensibles y polarizados del Estado, con la disputa entre Catalunya y Aragón por la titularidad de las pinturas murales de la sala capitular del monasterio, conservadas en el Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC). Más allá del debate sobre su conservación y un posible traslado, el litigio ha adquirido una fuerte dimensión política e institucional. En este sentido, el historiador del arte Albert Velasco apunta directamente a la gestión del conflicto y denuncia presiones e injerencias en los espacios técnicos, que deben evaluar o posicionarse por el futuro de este patrimonio.
El académico de número de la Reial Acadèmia Catalana de Belles Arts de Sant Jordi acaba de publicar Les pintures de Sixena. Un foc que encara crema (Pòrtic), y nos atiende después de un Sant Jordi donde ha recibido las primeras impresiones de los lectores. En el libro analiza la compleja relación entre arte, poder e identidad en España, y repasa la historia de las pinturas, desde el incendio de 1936, cuando fueron rescatadas por un equipo de catalanes en plena Guerra Civil Española, hasta los litigios judiciales del siglo XXI entre Catalunya y Aragón.
A pesar de ser un tema complejo, el libro está teniendo mucho éxito, ¿no?
Hace un mes que se publicó el libro y ya estoy recibiendo los primeros inputs. He intentado que fuera muy didáctico. La gente, por Sant Jordi, que ya lo había leído me decía que era un poco difícil porque tenía muchas aristas, pero que la prosa era muy ágil y muy didáctica. Ese era precisamente el esfuerzo que intentaba hacer. Me interesaba hacer llegar el tema a cuanta más gente mejor.
Ante todo, ¿en qué estado de conservación se encuentran actualmente las pinturas en el MNAC?
No soy conservador o restaurador, soy historiador. Me tengo que fiar de las personas que las conocen de primera mano, que son los técnicos del MNAC y los técnicos externos a los que se les han pedido multitud de informes que se han entregado a la jueza. Todos estos informes, algunos de personas de máxima solvencia internacional como Simona Sajeva -presidenta del Comité Internacional de Pintura Mural de ICOMOS (Consejo Internacional de los Monumentos y Sitios Históricos)- dicen que el estado de las pinturas es lamentable, algo que se ha confirmado con las decenas de páginas que otros especialistas han firmado.
¿Hasta qué punto es viable técnicamente trasladar hoy estas pinturas sin ponerlas en riesgo?
Gianluigi Colalucci, máximo especialista mundial en su día en conservación y restauración de pintura mural y que restauró la Capilla Sixtina, dirigió una de las operaciones de restauración de pintura mural más importantes de la historia. Fue asesor del montaje del MNAC en los años 90 y conocía muy bien el estado de conservación, y dijo y repitió que las pinturas de Sijena no se podían mover de Barcelona por el estado de conservación que presentaban. Todas las personas que las conocen han coincidido en que el estado de conservación es muy precario y que proceder al desmontaje, movimiento y colocación a Sijena puede tener unas consecuencias nefastas.
Las personas que conocen las pinturas de Sijena coinciden en que el estado de conservación es muy precario y que el desmontaje y traslado pueden tener consecuencias nefastas
¿Qué quiere decir consecuencias nefastas?
Que a la hora de desmontar las pinturas del MNAC empiece a producirse la pronosticada lluvia de pintura, es decir, que empiecen a caer fragmentos de pintura, porque están en un estado muy frágil. Imagina que llegan y se instalan en Sijena: también puede ocurrir que en su proceso de adaptación al nuevo ambiente se reactiven los microorganismos que hoy habitan y están dormidos, en letargo, y con los cambios de humedad relativa y temperatura vuelvan a la vida y esto produzca daños en la pintura. Hay evidencias físicas, químicas y de todo tipo que demuestran que un cambio en las condiciones de estabilidad pueden provocar daños sobre las pinturas.
¿Cómo está actuando el Govern actual?¿Qué errores crees que ha cometido la Generalitat en la gestión de este conflicto?
En el caso del Govern actual, hace meses se denunciaron algunas anomalías o irregularidades de su actitud o actuaciones. Para decirlo lisa y llanamente: el president Salvador Illa iba diciendo que las pinturas se tenían que devolver de manera inmediata porque los vecinos aragoneses nos tenían que apoyar en la financiación singular. Esto es una aberración desde un punto de vista técnico y político. No puedes condicionar la financiación singular a la conservación de unas pinturas murales románicas, no tiene ningún sentido. El president lo decía porque estaba mal informado.
La Generalitat empezó a presionar para que fueran devueltas y altos cargos del Departament de Cultura se dedicaron a cumplir órdenes y presionaron al MNAC. Hubo injerencias políticas gravísimas en la comisión técnica entre Catalunya y Aragón, que se acabó deshaciendo. De una manera contradictoria y paradójica, el Govern estaba actuando en contra de los intereses del MNAC y también de todos los catalanes, porque a día de hoy son patrimonio catalán porque están en territorio catalán. Hace unos meses, yo mismo lo destapé, y nadie me desmintió, ni la propia Generalitat, por eso entiendo que lo que dije era cierto. Desde entonces, la actitud de la Generalitat ha cambiado, también hay que decirlo, pero no podían hacer otra cosa.
No puedes condicionar la financiación singular a la conservación de unas pinturas murales románicas
¿Y qué papel está teniendo el Gobierno español?
La actitud del Ministerio de Cultura es lamentable. El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, y su mano derecha, el secretario de estado de Cultura, Jordi Martí Grau, los dos catalanes, son los principales culpables de que el IPCE (Instituto del Patrimonio Cultural de España), que es el organismo más importante del Estado en materia de restauración y conservación, se haya bloqueado y no se posicione. Es gravísimo, es una temeridad técnica y una imprudencia política lo que han hecho Grau y Urtasun.
La opinión del IPCE sería muy importante para todos, para las pinturas, para los técnicos, pero también para la jueza. Porque su opinión no puede ser otra que decir que las pinturas no se deben mover de Barcelona. Cuando se les ha preguntado por cosas similares, su posicionamiento ha sido inflexible, como con el Guernica de Picasso o la Dama de Elche. Me baso en los precedentes: es evidente que no puede decir otra cosa. Además, el ICCROM (Centro Internacional de Estudios para la Conservación y la Restauración de Bienes Culturales), la institución más importante del mundo en materia de restauración, dice que no se toquen las pinturas.
Es una temeridad técnica y una imprudencia política lo que han hecho Grau y Urtasun
Recientemente, el Gobierno vasco ha pedido el traslado del 'Guernica' a Euskadi, y la reacción del Gobierno español ha sido diferente. ¿Se puede hacer un paralelismo?
Ha sido una feliz coincidencia. Ha evidenciado cómo un gobierno puede posicionarse de dos maneras diferentes con relación a cuestiones muy similares. A pesar de tener una naturaleza física muy diferente, ha evidenciado como el Gobierno español se pone la bata blanca para hablar del Guernica y dice, con toda la razón, que no se puede tocar ni mover a ninguna parte, siguiendo los criterios de los técnicos del Reina Sofía. Pero en el caso del MNAC y Sijena se ponen la toga y dicen que las sentencias se tienen que cumplir.
Ahora resulta que Urtasun dice que también está de acuerdo con lo que digan los técnicos del MNAC, es un primer paso. Pero lo que tiene que hacer es pedir un informe al IPCE, aunque la jueza no lo quiera, porque es una imprudente. Por eso han presentado una demanda los cinco exconsellers de Cultura, porque no está atendiendo a razones. Y el MNAC ha presentado un recurso donde recrimina que no haga caso a los informes. Es inaudito que la jueza ignore todo lo que dice el MNAC, el museo más importante del mundo en materia de pintura mural medieval. En los últimos autos no se menciona para nada todo el argumentario del MNAC y los informes. Al final pensaremos que hay tendenciosidad en todo esto.
El Gobierno español se pone la bata blanca para hablar del 'Guernica', (...) pero en el caso de Sijena se ponen la toga
¿Cree que el MNAC debería haber actuado con más contundencia?
En 2016, con el juicio y la sentencia [ratificada por el Supremo en 2025], las cuestiones técnicas quedaron absolutamente desterradas y se obsesionó en decir que podían volver a Sijena porque ninguno de los técnicos había dicho que no se podía hacer. Ahora es muy fácil hablar a toro pasado, pero el error tanto de los servicios jurídicos del MNAC como de la Generalitat cuando salió la sentencia fue no presentar un recurso sobre la cuestiones técnicas, ya que la jueza dijo que las pinturas podían moverse perfectamente a Sijena. Aquí se tendría que haber cargado mucho y muy fuerte.
Los primeros informes a expertos externos al museo que encargó el MNAC son posteriores a la primera sentencia. ¿Por qué no se pidieron antes ni se incorporaron a la causa judicial para llevarlos al juicio de Huesca y convertirlo en un juicio eminentemente técnico? Siguieron unas estrategias que iban por otros caminos, pero se ha demostrado que la estrategia por la que optaron no ha sido la más exitosa.
¿Por qué considera que el conflicto de Sijena ha ido más allá del debate estrictamente patrimonial? ¿Qué peso tiene la política?
Existe el conflicto Catalunya-España desde el inicio. Todos los conflictos patrimoniales entre Catalunya y Aragón tienen su inicio en la segregación del obispado de Lleida. Este es el gran error, este es el gran mal: fue una segregación política, y esto lo reconocieron las personas que la promovieron, no querían tener nada que ver con Catalunya ni escuchar catalán en las misas de aquellos pueblos.
Desde el principio estos litigios han tenido un trasfondo político e incluso identitario. Han servido para la construcción de la realidad aragonesa desde la restauración de la democracia. Era una comunidad muy deprimida en todos los sentidos, necesitaban un resurgimiento de esta identidad y durante los últimos decenios esta la han solidificado a través de este conflicto por el patrimonio.
El conflicto por el arte de la Franja y los dos litigios por los bienes de Sijena ha coincidido con los últimos años del procés, y se han planteado como batallas adyacentes al gran conflicto Catalunya-España. Los aragoneses están en la primera línea de fuego de la guerra contra el enemigo, que es Catalunya porque ha cuestionado el orden constitucional español. Han dicho: 'seremos el soldado más valiente y que lucha por los intereses de España'. No es nada que yo me invente, son interpretaciones de palabras dichas por gente de perfil político diverso, como Javier Lambán o Jorge Azcón.
Desde el principio, el litigio por las pinturas de Sijena ha tenido un trasfondo político e incluso identitario
¿Cómo cree que se debería resolver este caso si se priorizara únicamente la conservación del patrimonio? ¿Confía en que finalmente se prioricen criterios técnicos? ¿Puede haber algún cambio de criterio de la jueza?
De momento, la jueza se ha mostrado muy inflexible y ahora lo que hay sobre la mesa son las 56 semanas que el MNAC tiene para completar la operación y dejar las pinturas en la puerta de Sijena. Estas 56 semanas no se cumplirán porque es materialmente imposible; la jueza ha recortado el cronograma que había propuesto el MNAC.
El MNAC ya ha dicho que se ve incapaz de hacer la operación sin dañar las pinturas. Esto es muy importante, porque lo que no hará es dañarlas. Saldrá adelante, pero habrá un momento que no podrá avanzar porque si no las dañará. El MNAC en el recurso ha dicho que no hay que esperar las 56 semanas, que si el Gobierno de Aragón se ve capaz de hacerlo, que lo haga ya. Pero el director general de Cultura de Aragón, Pedro Olloqui, se lavó las manos.
En los próximos meses veremos la ejecución de todo el proceso, que se alargará hasta mayo de 2027. Podemos ver dos cosas: que el Gobierno de Aragón decida ejecutarlo él mismo; que el MNAC vaya dando pasos para avanzar en la ejecución de la sentencia y veremos hasta dónde llega; o que pasen las 56 semanas, el MNAC no haya terminado de ejecutar y que el Gobierno de Aragón pase a la acción.
Es una operación que nunca se ha llevado a cabo; lo que sí habrá serán muchos problemas e imprevistos de todo tipo. Las operaciones de conservación, restauración y traslados se basan en experiencias previas. Como nunca se ha hecho, no sabemos cómo debe hacerse ni qué puede pasar.
¿Qué supondría si finalmente se ejecutara el traslado, a nivel técnico pero también político?
A nivel técnico, un desastre es un desastre. Si llegamos a dañar las pinturas, será un fracaso de todos: de los catalanes, de los españoles, de los aragoneses y de la población mundial. Estas pinturas nos sobrepasan; son un patrimonio universal, pinturas de relevancia mundial, de las más importantes jamás realizadas en Europa en la Edad Media. Si las dañamos, será una carga que nuestra generación llevará a los hombros.
Desde el punto de vista político, debería haber consecuencias. Y puede llegar a tener consecuencias judiciales: ya ha habido colectivos como los Abogados de Osona que dijeron que si se estropeaban las pinturas presentarían una querella. Podemos ver la situación kafkiana de que, si se produce la lluvia de pintura, entren los Mossos en el museo para validar que el patrimonio se está dañando y puede haber consecuencias penales. En este sentido, el MNAC podría presentar un concurso público, como ha hecho con las pinturas profanas. Estas no presentan tantos problemas y el MNAC ya ha dicho que las devolverá, y se ha presentado una única empresa. Si en pinturas más fáciles se ha presentado una sola empresa, ¿se presentará alguna para las pinturas de la sala capitular? Ya te digo yo que no, porque nadie querrá asumir esta responsabilidad, y ninguna compañía de seguros lo querrá cubrir.
Estas pinturas nos sobrepasan; son un patrimonio universal
¿Qué consecuencias puede tener este caso para la gestión futura del patrimonio en Catalunya y en el Estado?¿Puede crear un precedente en cuanto a la preservación de patrimonio y en el ámbito judicial?
A nivel internacional no tiene afectación legal. En París no pueden plantear una demanda por ello. Pero evidentemente, si las pinturas se llegan a estropear, todo el colectivo de organismos vinculados al patrimonio tendrá que decir algo. Por otra parte, nuestro ordenamiento jurídico prevé que haya sentencias que no se puedan ejecutar, no es algo nuevo. En patrimonio no ha pasado nunca porque no suele pasar algo así.
Nuestro ordenamiento jurídico prevé que haya sentencias que no se puedan ejecutar, no es algo nuevo
Si personalmente tuvieras que hacer un pronóstico: ¿qué crees que puede pasar?
No te diré lo que quiero, pero entiendo que si las pinturas no se pueden tocar y se tienen que estropear, la jueza se encontrará entre la espada y la pared y se dará cuenta de una vez por todas que ha sido demasiado cabezota haciendo caso a las tesis aragonesas, prescindiendo y no escuchando las tesis catalanas, que han avisado de que esto podría pasar. Y quiero pensar que alguien sentará cabeza y no llevará adelante la ejecución. Esto es muy probable: que no se ejecute y las pinturas queden para siempre en Barcelona. Cualquier otro escenario me sorprendería. Aragón tampoco ha explicado cómo quiere instalar las pinturas allí. Cuando una parte ha estado escondiendo las cartas, es que hay gato encerrado.





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