Receta de coliflor gratinada con pimientos
Un plato de esos que hasta le encanta hacer a los mayores detractores de la cocina por su sencillez y sabor.

Hay recetas sencillas, cremosas, sabrosas y llenas de fibra. Hay fórmulas capaces de convertir la verdura en un manjar, incluso para aquellos que dicen detestarla. En este plato, la coliflor queda tierna y apetitosa; los pimientos aportan su excelente dulzor, y el gratinado es la bomba palatable que hace que el conjunto gane cientos de puntos en la escala del placer. El secreto de su cremosidad está en la bechamel, que se prepara con mimo para que el resultado sea espectacular. El horno será el lugar donde todo se armonice, como en el atanor de un alquimista.
Aunque los pimientos se pueden freír, como te indicamos en la receta, nada impide asarlos previamente al horno, multiplicando así su sabor. En conjunto, es una forma estupenda de dar más fuerza a la coliflor y convertirla en una comida completa, que puede funcionar como primer plato, entrante generoso, guarnición o incluso cena.
Ingredientes (4 personas):
1 coliflor mediana
2 pimientos rojos asados o del piquillo (puedes mezclarlos con pimientos verdes)
1 cebolla pequeña
1 diente de ajo
300 ml de leche
25 g de mantequilla
25 g de harina
80 g de queso rallado para gratinar
Aceite de oliva
Nuez moscada
Sal
Pimienta negra
Prepara las verduras:
Lava la coliflor y sepárala en ramilletes.
Cuécela en agua con sal durante unos 8-10 minutos, hasta que esté tierna pero todavía firme. Escúrrela bien.
Mientras tanto, pica la cebolla y el ajo. Sofríelos en una sartén con un poco de aceite de oliva hasta que estén blandos. Añade los pimientos cortados en tiras o en dados y cocina todo junto unos minutos.
Reserva.
Haz la bechamel:
Para hacer la bechamel, derrite la mantequilla en un cazo.
Añade la harina y cocínala durante un par de minutos, removiendo para que no sepa a crudo. Incorpora la leche poco a poco, sin dejar de remover, hasta conseguir una salsa cremosa. Sazona con sal, pimienta negra y una pizca de nuez moscada.
Coloca la coliflor en una fuente de horno.
Reparte por encima el sofrito de pimientos, cebolla y ajo. Cubre con la bechamel y termina con abundante queso rallado (que cubra la superficie).
Gratina en el horno a 200 grados durante unos 10-15 minutos, o hasta que la superficie esté dorada y burbujeante.
Deja que repose fuera del horno unos minutos.
Sirve caliente.

Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.