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Un Sant Jordi sin best sellers

Los escritores en lengua catalana fueron los más vendidos en un día amenazado por la lluvia

LÍDIA PENELO

"¡Aquí está el Follonero, allá!", gritaba una chica mientras tiraba del brazo a una amiga. Algunos empujones y codazos después, las dos sonreían: tenían la firma de Jordi Évole. Sant Jordi destapa este tipo de fervores. Este año se cumplieron los pronósticos derivados de las listas de ventas de las últimas semanas. El periodista Xavier Bosch, con la novela Se sabrà tot (Proa), ganadora de la última edición del premio literario que lleva el nombre de esta festividad del libro, fue el más buscado y el autor de ficción más vendido en catalán.

Con un argumento sobre la corrupción que ha salpicado Catalunya en los últimos meses, la historia de Bosch ha seducido a los lectores y se ha beneficiado del fenómeno del boca en boca.

Pérez Reverte, Matilde Asensi y Julia Navarro, los más buscados

Jordi Puntí, con Maletas Perdidas, y Ferran Torrent, con El boulevard dels francesos, son los otros dos escritores de ficción más vendidos. Aunque los derechos en castellano dePuntí están cedidos a Salamandra, ambos autores pertenecen al Grup 62, que ha vivido uno de los Sant Jordi más exitosos y cuyo equipo terminó la jornada alborozado.

El júbilo se extendió, en general, al conjunto de autores en lengua catalana. Si la trilogía de Stieg Larsson fue el éxito indiscutible de la Diada del año pasado, las ventas de la presente edición "han sido mucho más equilibradas", según declaró el presidente del Gremi de Llibreters de Catalunya, Antoni Daura, quien también reconoció que los títulos de autores mediáticos y los libros de literatura infantil y juvenil mantuvieron el tirón "y continuaron siendo los que más interés despiertan en una jornada como esta".

A falta de un Larsson, las ventas han sido mucho más equilibradas

Ante el ritual de firmas y entrevistas, el veterano Francisco González Ledesma se lo tomaba con calma. El periodista Pol Marsà, en cambio, se sentía extraño "por estar al otro lado". Otro debutante en la fiesta del libro y la rosa era MathiasMalzieu, gracias al éxito de La mecánica del corazón, pretexto para volver a Barcelona, donde quedó fascinado por la riada de gente.

Los lectores más madrugadores hicieron cola para ver a Julia Navarro y a Albert Espinosa, cuyo Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo ha calado hondo. "No descarto preparar un guión de cine al estilo Love Actually sobre Sant Jordi", anunció animado.

El asedio, de Arturo Pérez Reverte fue el libro de ficción en castellano más solicitado, aventajando a Venganza en Sevilla, de Matilde Asensi, desbordada para atender a todos los que perseguían su firma. El podio de los triunfadores lo cerró Julia Navarro con Dime quién soy.

Al mediodía, Kirmen Uribe, Premio Nacional de Literatura 2009 por la novelaBilbao-New York-Bilbao, quiso coincidir con Josep Maria Castellet, antiguo profesor suyo y a quien piropeó. Era el primer Sant Jordi de Uribe: "Una mujer me ha dicho que la acababan de operar de un cáncer y que se había levantado de la cama para verme. Eso es lo más bonito que te pueden decir", confesó con timidez Uribe, que acabó la jornada en Madrid para ofrecer un recital con Quique González.

Andreu Buenafuente, con Sigo diciendo, junto a los futboleros El Crackòvia de les 6 copes (Minoria absoluta)y Paraula de Pep (Ara Llibres) fueron los títulos más vendidos de los autores considerados mediáticos en una jornada que, pese a la amenaza de lluvia constante, reafirmó el poder de seducción de Sant Jordi. "La leyenda siempre funciona", explicó Loquillo, que ayer también se hartó de firmar libros.