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'Tintín en el Congo', a juicio por racista

Un tribunal belga estudia desde este miércoles la posible prohibición del cómic de Hergé

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Ochenta años después de su primera edición, Tintín en el Congo podría dejar de venderse en las librerías belgas. Un tribunal de Bruselas intenta desde hoy dilucidar si el cómic de Hergé es 'de carácter racista y ofensivo hacia los negros', tal y como denuncia Bienvenu Mbutu Mondondo.

Defendido por dos abogados, este ciudadano congoleño residente en Bélgica acusa al dibujante de mostrar una imagen infantil, no evolucionada de Congo y llena de estereotipos racistas. Hergé, acusado en numerosas ocasiones de antisemita o colaboracionista nazi, lamentó la publicación de ese álbum como un pecado de juventud. 'Estaba influenciado de los prejuicios del medio burgués en el que vivía', reconoció. 'Era 1930, no conocía de ese país más que lo que la gente contaba', argumentó el dibujante.

Este juicio podría dañar la reputación de Hergé, apuntalando su presunto carácter racista justo un año antes de que Steven Spielberg estrene el primer largometraje dentro de una trilogía dedicada a Tintín. Los críticos de la biografía del dibujante le reprochan que durante la ocupación nazi colaborase con el diario francófono Le Soir, todavía hoy el más importante de Bélgica, aún cuando los contenidos estaban supervisados por los alemanes.

El tribunal pospuso hoy la continuación del juicio hasta el 5 de mayo tras aceptar la petición hecha por los herederos de Hergé, que aseguraron necesitar más tiempo para examinar la acusación. Según Mbutu, Tintín en el Congo 'hace pensar a la gente que los negros no han evolucionado'.

Los denunciantes esperan que la próxima semana la Justicia belga ordene la paralización de la venta o la inclusión de una banda que alerte de la naturaleza del contenido, tal y como ya incorporan las ediciones anglófonas vendidas en Reino Unido. Si no le hacen caso, sus abogados anunciaron hoy que recurrirán al Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo como último recurso.