Estás leyendo: El Barça se flagela

Público
Público

El Barça se flagela

Los azulgrana rememoran sus peores recuerdos (la eliminación ante el Getafe y el sufrimiento de Kaiserslautern) para prohibirse un exceso de confianza en Múnich

AGENCIAS / RUT VILAR

Con extrema prudencia, el Barcelona busca esta noche en Múnich (20.45 h., Antena 3) el paso a las semifinales de la Liga de Campeones. Lo hace con la eliminatoria muy bien encaminada por lo abultado del resultado del partido de ida (4-0 para los azulgrana), pero con inusitada cautela.

Desde Pep Guardiola hasta el último de sus jugadores, pasando por el presidente y el secretario técnico de la entidad, no se han cansado de pedir "prudencia y respeto" hacia un rival como el Bayern de Múnich y ante una competición como la Champions.

Guardiola se agarra a lo que sea para mantener a los suyos en alerta. Y así, recuerda la sufrida eliminatoria de 1992 ante el Kaiserslautern, superada por el Barcelona, con mucho sufrimiento y gracias a un gol de Bakero en el minuto 90 (en la ida, el Barça había ganado por 2-0 con dos tantos de Begiristain, pero los alemanes llegaron a ponerse 3-0).

Y la eliminación de la Copa en 2007 a manos del Getafe, tras vencer en el Camp Nou por 5-2. E incluso la desafortunada derrota del golfista estadounidense Kenny Perry, en el Masters de Augusta la pasada madrugada, tras firmar dos bogeys en los hoyos 17 y 18.

Avisado, el técnico catalán no concede mucho crédito a las declaraciones derrotistas que, desde el partido de ida, lanzan desde el vestuario del Bayern. "No sé si es una estrategia", apuntó el de Santpedor; "pero sé que jugarán Ribéry, Lahm, Luca Toni, Demichelis, Lucio... y si dieran la eliminatoria por perdida, pondrían a los del filial", razonó Guardiola.

"El señor Klinsmann defiende a un club demasiado importante como para no intentarlo", abundó el entrenador azulgrana.

Sobre las intenciones de su equipo, Guardiola se mostró contundente: "Vamos a por el partido". "El objetivo es ir a marcar un gol. Si salimos a esperar, nos equivocaremos. Si buscamos un gol, la semifinal estará más cerca", añadió, convencido.

En el Barcelona, peligra el concurso de Henry que, aquejado de un cuadro febril, no pudo realizar el entrenamiento de ayer en el Allianz Arena. Sin Márquez, sancionado, Guardiola podría dar minutos en la zaga a Abidal, que ya estuvo en el banquillo ante el Recreativo de Huelva, aunque no disputó ni un minuto tras un mes y medio lesionado.

Etoo y Xavi, suplentes el sábado, volverán al once azulgrana. A pesar de la prudencia, Guardiola podría seguir con las rotaciones e incluso dar descanso a los jugadores más cargados de partidos, como Messi.

"Estos encuentros los quiere disputar todo del mundo", apuntó el argentino. "Nadie piensa en otra cosa que no sea este partido", añadió La Pulga al ser cuestionado por sus preferencias en semifinales.

El técnico azulgrana cumplirá hoy su partido número 50 en el banquillo azulgrana, aunque, al estar sancionado, tendrá que seguir el encuentro desde uno de los palcos del estadio alemán. Cerca, los 3.000 seguidores del Barça que acompañarán al equipo en el Allianz Arena y que llegarán a Múnich desde primera hora de la mañana.