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Gigantesca Italia

La 'azzurra' da toda una lección de fútbol a Inglaterra, una inmensa decepción, pero se vieron obligados a ir a los penaltis (4-2 tras el 0-0 del partido) para llegar a semifinales, donde ya espera Alemania

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Italia casi no se lo cree. Ha hecho el mejor juego en la Eurocopa que se le recuerda en mucho tiempo y ha estado al borde de caer eliminada. Se deben estar preguntando de qué sirve jugar tan bien si ya ganaban cuando jugaban a defender. Si no abusan del catenaccio -todo lo contrario- ni del pase largo, si juegan al toque y atacan y atacan.

Los papeles cambiados. El choque ante cuartos deja una lección total y absoluta de fútbol de la azzurra a Inglaterra (0-0, 4-2 en penaltis), una tremenda decepción, un gigantesco chasco. Nunca ha jugado a nada en todo el partido y sólo aguantó veinte minutos a Italia, que resultaron ser un mero espejismo. 

La primera parte fue trepidante. Un correcalles con ataques contínuos, sin creación ni centro del campo. No parecía que fuera Italia la que jugaba, pero el nuevo equipo que ha hecho Prandelli juega ya a otra cosa, ha dejado ya muy atrás el catenaccio.

La azzurra hizo una primera mitad impecable. Controló el juego durante buena parte de los minutos y llegaba al área inglesa tocando cuando era necesario y con mucha rapidez cuando hacía falta. Pero a Balotelli y Cassano les faltaba la dinamita. Sobre todo al polémico jugador del City, que falló tres ocasiones claras de gol. De Rossi también la tuvo en un trallazo que sólo el poste impidió que se colara.

Mientras, Pirlo se dedicaba a lo suyo. Imparable, el jugador de la Juventus daba toda una exhibición de pases, regates y controles en el centro del campo.

Imparable, Pirlo dio toda una exhibición de pases, regates y controles

Por el otro lado, Rooney monopolizaba las ofensivas de los pross. El delantero del Manchester United, recuperado para la causa por Hodgson, distribuía el juego de Inglaterra y creaba serio peligro en el área italiana. Sin embargo, la ocasión más clara la tuvo un defensa, Johnson, que a medio metro de Buffon falló lo que no se puede fallar ante Italia.

La réplica de Inglaterra duró veinte minutos. Los de Hodgson no podían seguir el ritmo que imponía Italia, que, sin embargo, no materializaba su buen juego en goles. 

Fue un milagro que al descanso se llegara como había empezado el partido, con empate a cero. Italia siguió en la segunda mitad su acoso a la portería de Hart. Hasta que le dieron las fuerzas, Montolivo, De Rossi y Balotelli en varias ocasiones rondaron el gol sin éxito.

Los de Prandelli desaprovecharon su buena primera parte y sus buenos momentos de la segunda y, muy desgastados físicamente, se vieron obligados a firmar la prórroga con Inglaterra. Los pross aguantaron el tirón, que no es poco. Muy limitados con las bajas de Wilshere y Lampard, y muy cansados, abusaron de balones largos a Carroll sin éxito.

El tiempo extra se acercaba, pero Nocerino por Italia y Rooney con una chilena imposible pudieron cambiar el partido en el último suspiro. No pudo ser y el partido se encaminó irremediablemente a la prórroga. Y aquí sí que desapareció del todo Inglaterra. Renunció al balón y se lo cedió a Italia, ¡quién lo iba a decir!

Ambos equipos estaban sin fuerzas, pero la azzurra tenía más alma. Jugó todo el tiempo extra en campo inglés y todavía tuvo un par de ocasiones. El árbitro anulaba un gol de Nocerino a poco para el final por fuera de juego. La lotería de los penaltis esperaba inexorablemente e Inglaterra lo agradecía. 

Al segundo penalti, Montolivo la tiraba fuera e Italia se veía apeada. Pero todo se dio la vuelta. Pirlo, continuaba su exhibición en la pena máxima transformándola a lo Panenka y Young se encontraba con el larguero. Buffon, prácticamente inédito en todo el partido, paraba el cuarto penalti inglés y junto a Diamanti daban a Italia el pase a semifinales, donde ya espera la locomotora alemana.