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Modric como bálsamo

La vuelta del medio croata, que jugará 30 minutos esta noche contra el Schalke, se antoja vital para la recuperación del brío perdido en este 2015 por el Real Madrid. 

Luka Modric junto a Gareth Bale en el entrenamiento de este lunes del Real Madrid. /EFE

MADRID.- El croata Luka Modric por fin ve la salida del túnel. Desde que se lesionó con su selección en noviembre ha vivido un auténtico calvario pero este martes contra el Schalke (20:45 h) volverá a disputar minutos, 30 en concreto, con el Real Madrid. Un regreso que se antoja importante para que el equipo vuelva a recuperar la frescura y el dinamismo en la elaboración de juego que ha perdido en las últimas semanas.

Muchos observan en la baja de Modric uno de los males que ha padecido el Real Madrid. Ancelotti considera al balcánico fundamental en su esquema de juego. "Es un mediocentro que puede hacer todo su trabajo y que también penetra con el balón y muchas veces puede desequilibrar al equipo contrario", le describió ayer en la rueda de prensa previa al partido de esta noche.

Esta noche, más que una reaparición futbolística se considera un aliciente psicológico para un equipo sumido en este arranque de 2015 en una desidia impropia del que aspira a ganar todos los títulos posibles. Por eso, los objetivos contra el conjunto alemán son claros: confirmar el pase a los cuartos de Champions y hacerlo recuperando confianza y sensaciones. El rival llega con la bandera blanca. Sabe que la remontada es imposible en el Santiago Bernabéu y se ofrece de sparring.

El estilo que llevó en 2014 al Real Madrid a arrasar allá por donde pisaba se ha gripado en este 2015, también acusado por lesiones de jugadores importantes. Sin embargo, muchos ven que el equipo se ha dado a la contemplación por la actitud indulgente de su entrenador, Carlo Ancelotti. El italiano asume las culpas: "Cuando un equipo no está jugando bien es responsabilidad del entrenador al cien por cien, igual que cuando se gana el mérito del entrenador es cero". Pero también ha recordado esta semana que su mano blanda le ha hecho ganar tres Champions.  

Algunas rotaciones

Lo cierto es que tras el empate contra el Villarreal en casa y la derrota contra el Athletic en Bilbao han apartado al Madrid del liderato en Liga a solo dos jornadas del clásico contra el Barça. Por eso, ahora se presentan dos choques propicios para recuperar autoestima. Esta noche ante el Schalke y con la ventaja del 0-2 de la ida y el domingo con la visita del Levante en Liga. Dos encuentros en los que debe dar un golpe encima de la mesa la llamada BBC. No quiere tocar Ancelotti su esquema para no alterar al trío Cristiano-Bale-Benzema, que no pasa por su mejor racha goleadora. Son intocables y considera el técnico que el 4-3-3 es el esquema que mejor se sigue adaptando a las cualidades de sus estrellas.

Ancelotti no moverá a Toni Kroos, pese al cansancio del alemán y a riesgo de que vea una amarilla que le aparte de la ida de cuartos. Junto a él permanecerá Isco y en el otro lado Illarramendi y Lucas Silva se disputarán el sitio. Tendrán 30 minutos en la segunda parte tanto Modric como Sami Khedira. Mientras en defensa, con la todavía baja de Sergio Ramos, Ancelotti podría hacer rotaciones con la inclusión de Arbeloa en el lateral derecho o incluso en el izquierdo, ya que Marcelo también está apercibido, con opciones también para Nacho o Fabio Coentrao.

El Schalke llega con la única de intención de no salir con saco de goles del Bernabéu. El 0-2 encajado en la ida en el Veltnis Arena hace que para un pase a cuartos el Schalke tenga que lograr una gran remontada en el estadio Santiago Bernabéu lo que, al menos públicamente, algunos jugadores descartan que pueda ocurrir. "No podemos lograrlo, pensar en la clasificación no es realista", dijo el centrocampista Max Meyer para evitar un ataque de euforia de los seguidores después del 3-1 logrado el sábado ante el Hoffenheim.