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La piscina de Rio se volvió verde por mezclar agua oxigenada con el cloro

Los organizadores reemplazan el agua con la de la pileta de calentamiento para que pueda desarrollarse la prueba de natación sincronizada, prevista para este domingo

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El saltador aleman Patrick Hausding, en la piscina olímpica con las el agua teñida de verde. REUTERS/Marcos Brindicci

RIO DE JANEIRO.- Los organizadores de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016 han descubierto la razón por la que el agua en dos piscinas olímpicas se volvió verde: la causa es el peróxido de hidrógeno, también conocido como agua oxigenada, que un empleado derramó por error.

El peróxido de hidrógeno se utiliza para la limpieza de piscinas, pero no puede ir junto con el cloro. Así, cuando un empleado de mantenimiento de las piscinas añadió 160 litros de peróxido de hidrógeno al agua, el cloro que ya había en la piscina sufrió el efecto de neutralización, hecho que habilitó el crecimiento de "compuestos orgánicos" que podrían haber incluido algas, según los responsables de los JJOO de Río.

"Fue una fallo en el sistema de reposición de todos los químicos que van al agua", explicó Gustavo Nascimento, director de gestión sedes del comité organizado. "Hubo un fallo en nuestro contrato, nuestro contrato es parte de nuestro equipo y fue nuestro fallo. ¿Qué vamos a hacer? Arreglarlo. Tenemos todos los recursos para cambiar el agua y mantenerla en buen estado", aseguró Nascimiento.

Los organizadores han anunciado que, con el fin de que la competencia de natación sincronizada prevista para este domingo pueda desarrollarse, el agua de una de las piscinas será drenada y reemplazada con agua limpia de una pileta cercana, la de calentamiento, para favorecer que las nadadoras se vean entre sí y los jueces puedan observar el ejercicio sin dificultades.

Nascimento explicó en rueda de prensa que los cambios de filtros en la piscina no eran suficientes para devolver al agua su color y transparencia originales. "Había poco tiempo para recuperar el agua", dijo Nascimento, que añadió que el cambio de los 3.750.000 litros debía estar terminado a las siete de la mañana del domingo (hora local), a tiempo para el comienzo de la competición de sincronizada a las 11.

En la piscina contigua de saltos, la primera que se puso verde, no ha sido necesario cambiar el agua dado que "no ofrece complicaciones para la competición". "Estamos renovando el sistema de filtros, esperamos tenerlo terminado al final del día y después del primer ciclo ver un cambio sensible", apuntó Nascimento.

El pasado martes 9 de agosto el agua de la piscina de salto del Parque Acuático María Lenk comenzó a teñirse de verde. Lo mismo ocurrió con la pileta de waterpolo, que empezó a mostrar esa coloración al día siguiente. Aunque se informó que el estado del agua de ambas piscinas no supone ningún riesgo para la salud de los nadadores, jugadores del equipo de waterpolo de EEUU sintieron picor en los ojos, por lo que presentaron quejas al respecto. Como consecuencia, la piscina de salto olímpico fue cerrada.