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Un sorteo que acaba en castigo

Exigente primera fase, con Turquía y Lituania. Serbia, Francia, Alemania, Israel o Italia, en caso de pasar

M. ALBA

Para empezar, los buenos. Y al día siguiente, los mejores. Y más tarde, en la segunda fase, de nuevo los mejores. Y al día siguiente. Excepto Grecia, una potencia en fase decreciente, y Eslovenia, una nación con el baloncesto en su ADN pero sin adrenalina para ejercitarlo, aparcadas hasta cuartos de final, el bombo del sorteo del Eurobasket de Lituania confirmó la peor quiniela para España. Una pelea de gallos en las primeras dos semanas. Turquía (subcampeona mundial) y Lituania (anfitrión y bronce mundial) en el mismo grupo, junto a Gran Bretaña, un equipo construido entre jugadores NBA y ACB, y Polonia. El cocktail de la primera fase revive el inicio del oro de Polonia. El Europeo en el que la selección de Scariolo empezó a convivir con el vértigo antes de la segunda escala de un campeonato.

En Polonia, le selección rozó el ridículo ante Gran Bretaña, sumó polémica (declaraciones de Marc Gasol) a la derrota ante Turquía y resucitó frente a Lituania. "Evidentemente hemos aprendido que hay que empezar al máximo desde el primer partido y no proyectar la mirada más allá. La dureza del grupo nos refuerza en esta convicción", aseguraba ayer Scariolo, serio durante todo el sorteo.

La dureza del grupo de España se elevó en el bombo de sus rivales de la segunda fase. Se enfrentará, en caso de clasificarse entre las tres mejores selecciones del grupo A, a tres equipos. La combinación definitiva, sin embargo, entre las seis propuestas parece complicada. Porque a la necesidad de la generación de Teodosic de un título y el talento suicida de Israel se enfrentan tres equipos (Francia, Alemania e Italia) con su poder deshilachado al otro lado del charco, además de un débil (Letonia) con ansias de grandeza.

"La clase, talento y competitividad está fuera de toda duda. Tenemos que llegar con todo el mundo presente mental y físicamente", incidía Scariolo, al que el premio de disputar la final le facilita la construcción del equipo. "Luchar por una plaza en los Juegos Olímpicos hace que este verano tenga una importancia especial", asegura Pau Gasol, como declaración de intenciones, en el dossier oficial del sorteo realizado por la propia federación española. "Por lo que sé, parece que van a venir todos los jugadores porque todo el mundo tiene en cuenta este factor (clasificación olímpica)", ahonda Navarro. "Con Pau, la selección siempre cambia a mejor. Se hace mucho más fuerte", sostiene Rudy.

Los testimonios aseguran la presencia del núcleo duro para un torneo en el que los seleccionadores contarán con 14 jugadores pero sólo 12 fichas por partido. "Vamos a seguir a una serie de jugadores", explicaba Scariolo. Entre ellos a Ibaka, la carga atlética que necesita España, que, sin embargo, el italiano pone en competencia con Oleson o Mirotic.