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Victoria en un cortometraje

ALBERTO CABELLO

Habrá equipos que tarden más de un partido en tener el número de ocasiones claras que tuvo el Málaga en San Mamés antes de que el reloj marcase el minuto diez de partido. Rondón, Cazorla, Isco y Seba. Las oportunidades eran la demostración de una superioridad casi exagerada. Los resortes defensivos del Athletic eran inexistentes ante una oleada continua que sólo se encontró el freno de Iraizoz. Hasta tres veces en la misma jugada el guardameta tuvo que salvar el gol. De ahí a explicar el resultado final sólo hizo falta rodar un corto de tres minutos. 180 segundos para un par de saques de esquina y un toquerazo dejaron en nada la gran puesta escena malacitana.

Esa fue la tónica de los primeros 50 minutos de encuentro. A Bielsa no le salió nada bien la estrategia de cambiar la pareja de centrales titulares y guardar a Llorente en el banquillo después del esfuerzo del jueves en Moscú. Ander Herrera, Susaeta y De Marcos andaban aún en Rusia.

Pellegrini ha encontrado al fin la combinación que hace carburar a su centro del campo. Ha desandado el camino para recuperar a Cazorla inclinado a un flanco, darle compañía a Toulalán con Recio y dejar que Isco disfrute de trescuartista. No se había visto a un Málaga tan brillante en toda la temporada. El empate a cero era un milagro divino de San Mamés. El técnico chileno ha dado al fin con el corazón del equipo, pero las extremidades: las que dan y quitan goles están aún sin explotar.

No necesitó tanta parafernalia ni exuberancia el Athletic para dejar el partido finiquitado. Con dos saques de esquina frustró toda la buena tarea de su rival. Un minuto entre uno y otro, sin opción de respuesta para un castigo de lo más cruel. La herida abierta manaba sangre y Toquero aprovechó el momento para finiquitar la tarde con un golazo inverosímil casi sin ángulo y en una cabriola complicada. Y pasados ese instante de locura volvió la normalidad. La de un Málaga dominador y de fácil llegada a la portería que aún no se explica cómo pudo perder en Bilbao.