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viaje al centro de la precariedad

Ana Ercoreca, inspectora de Trabajo: "Hay gente que tiene miedo a represalias de su empresa"

La presidenta del sindicato de Inspectores de Trabajo y Seguridad Social explica la labor de este sector público, las irregularidades que suelen encontrarse en empresas inspeccionadas, los fraudes con el trabajo infantil o los becarios y  la propia precariedad que existe en el servicio de Inspección.

Ana
Ana Ercoreca, inspectora de Trabajo.

La Inspección de Trabajo es un servicio público que se encarga de vigilar el cumplimiento de las normas del orden social y exigir las responsabilidades pertinentes, así como el asesoramiento y, en su caso, conciliación, mediación y arbitraje en dichas materias. Este servicio nació en España en el año 1906 y actualmente cuenta con 1.866 inspectores e inspectoras de trabajo.

En el año 2018, la Inspección de Trabajo y Seguridad Social tramitó 527.228 expedientes, inspeccionó 370.318 centros de trabajo y realizó 1.020.068 actuaciones. Además, durante ese mismo año se detectaron 91.325 infracciones con un importe de las sanciones propuestas de 307.566.196 euros, según el informe anual elaborado por el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social.

Ana Ercoreca es inspectora de trabajo desde el año 2008 y presidenta del sindicato de inspectores de Trabajo y Seguridad Social desde 2018. Con ella se abre en Público la serie de entrevistas del especial Viaje al centro de la precariedad.

¿Qué significa para usted la precariedad?

Para mí la precariedad es tener un contrato temporal, es no poder ascender de puesto de trabajo, es no poder tener una vida con tu sueldo, es tener condiciones de jornada excesivas, es que no te den de alta en la Seguridad Social, tener miedo y verte obligado a coger un trabajo y aguantar pase lo que pase porque tienes que dar de comer a tus hijos.

Hay muchas formas de precariedad, pero la primera de todas pasa por no dar de alta a los trabajadores porque, si les pasa cualquier cosa, no están cubiertos. Esas personas no están en el sistema, son invisibles… Además, si una empresa no da de alta a sus trabajadores, lo más seguro es que otros derechos laborales estén en riesgo.

También diría que la precariedad es retrasar la edad de maternidad por esperar a tener un contrato con buenas condiciones y, cuando eso llega, ya tienes cuarenta años y es muy complicado poder ser madre.

El salario más frecuente en España es de 17.000 euros anuales ¿Considera que se puede vivir con esa cantidad en nuestro país?

Con ese dinero se puede vivir malamente. Yo misma he cobrado ese dinero y era muy difícil vivir y desde luego no podía ahorrar nada. Es muy triste que España tenga a muchísima gente muy formada cobrando ese dinero. Creo que este país les decepciona ofreciendo estos salarios con los que es muy complicado vivir.

Exactamente ¿qué hace la Inspección de Trabajo?

Vigilamos que la jornada laboral sea la correcta, que los centros de trabajo reúnan las condiciones de salud y seguridad para los trabajadores, ponemos el foco en los trabajadores que no están dados de alta para que se les contrate debidamente, revisamos los accidentes laborales graves, muy graves y morales. También sancionamos a empresas que no cumplen con la ley e, incluso, proponemos el recargo de las prestaciones si se ha producido por falta de medidas de prevención.

Si echamos la vista para atrás obviamente estamos mejor, pero todavía queda mucho camino por recorrer para que la seguridad, la salud y los derechos de los trabajadores estén como deben estar.

Es importante recordar que en los periodos de crisis es cuando más se ponen en riesgo los derechos de los trabajadores, por eso es importante que se refuerce la Inspección para que no nos encontremos accidentes y enfermedades profesionales derivadas de falta de protocolo de las empresas.

Está muy bien que se suba el salario mínimo a 950 euros, pero si no tienes una Inspección fuerte que revise que se están cobrando esos 950 euros habrá mucha gente que siga igual que estaba.

¿Cómo utilizan la Inspección de Trabajo los ciudadanos?

Los trabajadores utilizan mucho la denuncia y la comunicación anónima. Aunque esta última funciona muy bien, es preferible que los ciudadanos denuncien con nombres y apellidos porque así podemos centrar el foco en el problema y en aquellos que causan el problema.

Es muy importante que el ciudadano sepa que si hace una denuncia con nombre y apellidos la Inspección en ningún momento dará los datos del trabajador. Existen protocolos por los que los inspectores de trabajo hablan con multitud de trabajadores para que en ningún momento se sepa quién ha denunciado y así se pueda salvaguardar su seguridad. Entiendo que existe muchísimo miedo, pero la Inspección está ahí para y por los trabajadores y en ningún caso vamos a destapar quién ha hecho una denuncia.

La Inspección siempre llega, actuamos lo más rápido posible aunque tengamos mucha carga de trabajo. A modo de ejemplo, en el año 2018 convertimos más de 193.000 contratos temporales a contratos fijos de empresas que estaban utilizando la temporalidad para cubrir puestos de trabajo estructurales.

Ese mismo año convertimos 117.738 empleos que no estaban dados de alta en contrataciones. Y aquí tenemos un verdadero problema porque estos trabajadores que no están dados de alta en la Seguridad Social son los que más expuestos están a la precariedad porque existen casos de empresarios que no pagan a sus trabajadores y al no tener un contrato es muy difícil reclamar. Además, al hecho de no pagar se le suman muchos más factores como no dar los días pertinentes de descanso, no formales en riesgos laborales o pagarles tarde, si les pagan.

¿Existe trabajo infantil en España?

Sí, claro que existe trabajo infantil en España. Obviamente no como en otros países, pero sí que existe. Yo misma he sancionado a empresas por trabajo infantil con menores de edad haciendo actividades nocturnas o realizando actividades peligrosas.

¿Qué es lo que una inspectora de trabajo se encuentra realizando visitas a empresas?

Depende del sector y de la actividad, pero nos encontramos faltas de alta, falta de condiciones de trabajo, discriminación a los trabajadores, accidentes de trabajo…

¿Encuentran trabajadores que tienen miedo cuando se hacen las inspecciones en las empresas?

Sí, claro que hay trabajadores que tiene miedo y precisamente por eso se creó la comunicación anónima para que sus trabajadores se sintieran tranquilos a la hora de comunicar cualquier tipo de fraude o abuso por parte de su empresa.

Hay gente que tiene miedo a posibles represalias de la empresa, gente que tiene miedo a ser despedida… por eso existe la comunicación anónima.

¿Existen también fraudes con los becarios?

Sí, este tipo de prácticas deben encuadrarse dentro de una formación y nos encontramos a personas que están realizando trabajos estructurales en las empresas como un trabajador más.

En estos casos lo que hacemos es sancionar a la empresa y el becario pasa a convertirse en un trabajador más, que en el fondo es lo que era.

¿Es sencillo para la Inspección detectar los fraudes laborales?

Es muy difícil. Hay actuaciones que son un poco más sencillas de detectar, pero por norma general es bastante complicado.

¿Qué opinión cree que tiene la sociedad de la Inspección de Trabajo?

Yo espero que tengan una buena opinión de nosotros porque hacemos todo lo posible para llegar a todo. Entiendo que puede que haya ciudadanos que se enfaden porque tardamos más, pero eso no es nuestra culpa.

Nosotros intentamos llegar a todo siendo las personas que somos y por eso es muy importante que desde la Administración se refuerce a la Inspección, porque trabajo precario también es tener compañeros de inferior categoría que están haciendo una labor superior y ganando 300 euros menos.

Estamos hablando de que existen trabajadores en la Inspección a los que no se les está pagando lo que se les tendría que pagar. No hay derecho y por eso muchos hemos acudido a los tribunales.

Nosotros que somos los que nos encargamos, por ejemplo, de que una empresa que tiene a un oficial pagado como peón se le pague como oficial, luego somos los que estamos mal pagados y fuera de nuestra categoría. El dicho tiene razón: en casa de herrero cuchillo de palo.

¿Entonces estamos hablando de que hay precariedad en la Inspección de Trabajo?

Como en todo, existen grados de precariedad y no es lo mismo nuestra precariedad que la de una persona que no esté dada de alta, pero si me preguntas por mis compañeras que están trabajando y cobrando 300 euros menos te diré que sí que hay precariedad en la Inspección.

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