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Crisis del coronavirus El BCE prepara un 'banco malo' para una oleada de préstamos morosos

El banco central de la Eurozona trabaja en un plan para hacer frente a los posibles cientos de miles de millones de euros de créditos bancarios que pueden quedar impagados dentro de los paquetes de ayuda nacionales puestos en marcha para hacer frente a la crisis del coronavirus.

La presidenta del BCE, Christine Lagarde, durante una rueda de prensa en la sede del organismo, tras una de las reuniones mensuales del Consejo de Gobierno de la entidad, en su sede en Fráncfort.  REUTERS/Kai Pfaffenbach
La presidenta del BCE, Christine Lagarde, durante una rueda de prensa en la sede del organismo, tras una de las reuniones mensuales del Consejo de Gobierno de la entidad, en su sede en Fráncfort. REUTERS/Kai Pfaffenbach

Matt Scuffham y John O'Donnell/Reuters

Dirigentes del Banco Central Europeo están elaborando un plan para hacer frente a los posibles cientos de miles de millones de euros de préstamos impagados a raíz del brote de coronavirus, dijeron a Reuters dos personas familiarizadas con el proceso.

El proyecto, que ha surgido en paralelo a unas medidas estatales de billones de euros para reforzar la economía de la región, tiene como objetivo proteger a los bancos comerciales de las secuelas de la crisis, si el aumento del desempleo corta los ingresos necesarios para devolver los préstamos.

Según una de las fuentes familiarizadas con el plan, el BCE habría creado un grupo de trabajo para examinar la idea de un banco malo con el fin de absorber deuda impagada en la eurozona. El trabajo sobre el plan se habría acelerado en las últimas semanas.

El BCE rechazó hacer comentarios sobre si está trabajando en un plan para crear un banco malo.

La deuda en riesgo de no devolverse supera el medio billón de euros, incluyendo hipotecas, tarjetas de crédito y préstamos para automóviles

Según estadísticas oficiales, la cantidad de deuda en la zona euro que corre el riesgo de no reembolsarse por completo sería ya de más de medio billón de euros, incluyendo tarjetas de crédito, préstamos para automóviles e hipotecas.

Esta cifra aumentará a medida que el brote de la covid-19 asfixie a los prestatarios y podría incluso duplicarse hasta llegar a un billón de euros, lo que supondría una enorme carga sobre unos bancos ya frágiles y obstaculizaría la concesión de nuevos préstamos, según dijeron fuentes familiarizadas con los planes del BCE.

Si bien la idea de un banco malo de la zona euro fue debatida y aparcada hace más de dos años, el BCE, al mando de su nueva presidenta Christine Lagarde, ha consultado a los bancos y a representantes de la UE sobre un plan en las últimas semanas, según dijo una de las fuentes.

En tanto que institución más poderosa de la zona euro, el respaldo del BCE es crítico, pero también sería necesaria la bendición de Alemania, la economía más grande del bloque.

Berlín se ha opuesto durante mucho tiempo a planes que impliquen una mutualización de las deudas en la eurozona, aunque recientemente ha dado un giro inesperado al aceptar asumir deuda de manera conjunta para destinarla a un fondo de recuperación de la pandemia.

Posible participación del MEDE

Uno de los planes que se están analizando contempla la participación del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), una institución de la UE que puede proporcionar asistencia financiera a los países de la zona euro o a los bancos, actuando como avalista para el banco malo, dijeron las fuentes consultadas.

El banco malo emitiría entonces bonos que los bancos comerciales comprarían a cambio de carteras de préstamos fallidos, neutralizando el impacto del virus para las entidades europeas. Los bancos podrían entonces depositar esos bonos en el BCE como colateral para la financiación del banco central, dijo una de las fuentes consultadas.

Las autoridades de la UE pedirán a los grandes bancos comerciales europeos que sumen fuerzas para que apoyen el plan 

Es posible que las autoridades pidan a los grandes bancos comerciales europeos que sumen fuerzas para apoyar el programa, dijo la segunda fuente.

Mientras los países europeos se centran ahora en el lanzamiento de un plan de 750.000 millones de euros para ayudar a las economías afectadas por la enfermedad covid-19, la idea de un banco malo podría formar parte de deliberaciones posteriores a celebrar durante este año entre los gobernadores de los bancos centrales y los ministros de los distintos países.

Preguntado el martes sobre los bancos malos, Andrea Enria, principal supervisor bancario del BCE, dijo que aunque apoyaba el concepto es "prematuro" hablar de uno ahora porque no está claro cuán grave será el impacto del brote de coronavirus.

"He sido partidario de las sociedades de gestión de activos. Creo que son útiles", dijo a los periodistas, destacando el éxito de los bancos malos de España e Irlanda tras la crisis financiera. "Muchos de estos programas han terminado en positivo, obteniendo beneficios".

Enria dijo que el BCE está estudiando cómo podrían los bancos hacer frente a la crisis si empeorara la situación. Según Enria, los bancos tienen más de 600.000 millones de euros (680.000 millones de dólares) de capital, un importe que a su juicio probablemente sería suficiente, a menos que hubiera una segunda ola de infecciones.

Actuar con rapidez

Aun así, cualquier plan paneuropeo para abordar el problema de los préstamos incobrables probablemente se enfrentará a objeciones desde Alemania, que tradicionalmente se ha resistido a los intentos de apoyar a los bancos de los países más débiles por temor a tener que cargar con las facturas impagadas.

Markus Ferber, miembro alemán del Parlamento Europeo, dijo que Berlín sigue oponiéndose a asumir esos avales mutuos. "Los bancos malos nacionales podrían ser un primer paso", dijo.

Marco Zanni, un eurodiputado italiano, dijo que el proceso de toma de decisiones de la UE es demasiado complicado y demasiado lento.

"Si se piensa en las crisis pasadas, la experiencia es que las soluciones europeas llegan demasiado tarde", dijo. "Cuando uno se enfrenta a una crisis (...) hay que actuar en cuestión de días o semanas, no de meses o años".

Por tomar dos ejemplos, cuando comenzó la pandemia los bancos de Italia y Grecia todavía se estaban recuperando de las consecuencias de la crisis financiera de hace más de una década.

Sin embargo, aunque el problema de los préstamos impagados se ha concentrado principalmente en algunos de los países de la UE más castigados desde la crisis de 2008, el impacto generalizado del coronavirus, que también ha alcanzado a Alemania, podría causar problemas entre los prestatarios de muchos más países.

La Comisión Europea, el brazo ejecutivo de la UE, dijo que ha esbozado cómo podría funcionar el plan de un banco malo, pero que no hay ningún "trabajo formal" en marcha. Añadió que a los bancos se les ha dado más libertad de regulación pero que se pueden "explorar todas las posibilidades relevantes" si es necesario.

"Los bancos europeos ya se están preparando para otra ola de deudas incobrables", dijo Andrew Orr, de la auditora Deloitte.

"Tener un banco malo europeo ayudaría. Pero para la deuda morosa en sí, nada cambia. Las deudas tienen que afrontarse y el dinero aún tiene que devolverse."

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