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Crisis del coronavirus El 'escudo social' dispara el negocio de la banca: presta 80.000 millones en mes y medio

El programa de avales del ICO y las necesidades de liquidez del tejido productivo y comercial por el parón de la actividad llevan a niveles desconocidos la demanda de crédito de las empresas y los autónomos.

Una de las puertas de acceso de la sede del ICO (Instituto del Crédito Oficial), en el Paseo del Prado de Madrid (España). E.P./Eduardo Parra
Una de las puertas de acceso de la sede del ICO (Instituto del Crédito Oficial), en el Paseo del Prado de Madrid (España). E.P./Eduardo Parra

La respuesta pública al coronavirus está teniendo efectos secundarios de carácter tonificante para la banca española, que está prestando dinero como nunca ante la necesidad de liquidez que el parón de la actividad económica ha desatado en el tejido productivo y comercial del país: según los datos facilitados por las propias entidades financieras y por el Ministerio de Asuntos Económicos, el volumen de créditos concedidos en un mes y medio ronda los 80.000 millones de euros cuando lo habitual es que, salvo excepciones, la cuantía de los nuevos préstamos no supere los 30.000 en un mes. Casi la mitad de ellos cuentan con el aval del ICO (Instituto de Crédito Oficial).

El parón en seco de la actividad económica generó de manera automática un crecimiento exponencial de la demanda de crédito en España. Así, según los datos del Banco de España, los préstamos a empresas por valor superior al millón de euros se duplicaron en marzo en relación con los de febrero (de 10.609 a 20.655) y los de 250.000 al millón estuvieron cerca de hacerlo al pasar de 2.868 a 4.110, un nivel mucho más elevado del habitual.

Entre ambos suman un mínimo de aumento de la financiación de 10.356 millones de euros en el arranque de la pandemia que sitúa el total de los créditos concedidos en marzo por encima de los 22.000, una estimación previa a la activación de los avales del ICO y que no incluye los 11.805 préstamos de hasta 250.000 euros, los más habituales en las microempresas, las pymes y los autónomos, que crecieron un 16% al pasar de 10.111 a 11.805 (+16%).

En paralelo a una bajada ligera y generalizada de los tipos de interés en las nuevas operaciones, los descubiertos en las cuentas a la vista (lo pagado a crédito, sin dinero en efectivo) crecían en marzo en casi 3.000 millones de euros para situarse en 63.522, algo que, además de suponer un indicio claro de la rapidez con la que el parón de la economía se dejó notar en las cuentas de las empresas españolas, rompe la tendencia descendente, aunque con altibajos, de los últimos años.

ICO para el pequeño, negociación para el grande

Esa desconocida demanda de dinero, que está paliando la languidez del negocio tradicional de una banca que ante los bajos intereses lleva años recurriendo a las comisiones para mantenerse a flote, tiene dos ámbitos diferenciados: las líneas de avales del ICO (Instituto de Crédito Oficial), que del 6 de abril al 3 de mayo habían permitido movilizar algo más de 36.000 millones de euros, principalmente entre autónomos y pymes, y la actividad comercial habitual de las propias entidades, que es la que más están utilizando las grandes empresas para dotarse de liquidez, explican fuentes del sector.

Esos casi 36.200 millones, de los que dos terceras partes han ido a parar a autónomos y pymes, que en muchos casos han afianzado con el ICO hasta el 80% del riesgo de préstamos anteriores inicialmente respaldados con su patrimonio, tienen el apoyo de algo más de 27.500 de avales públicos, lo que supone entre la tercera parte y la mitad de los 64.500 que ha movilizado el Estado de su programa de 100.000 millones aprobado el 17 de marzo y activado el 6 de abril.

La tercera línea, de 24.500, incluye, según informó el Ministerio de Asuntos Económicos cuatro líneas: 10.000 millones para grandes empresas, otros tantos para pymes y autónomos, 4.000 para sociedades del MARF (Mercado Alternativo de Renta Fija) y 500 más para las sociedades de garantía recíproca de las comunidades autónomas cuya gestión incluye dos particularidades que no afectaban a los primeros paquetes: los bancos no pueden cargar "ningún coste financiero" extra a los clientes por los créditos que avala el ICO, tal y como había sucedido en los primeros días con los seguros de vida, y las empresas no pueden utilizar esa liquidez para pagar dividendos, según anunció la ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero.

La demanda de liquidez duplica a la oferta de avales

Llama la atención la desigualdad que se está dando entre las dos líneas principales de avales y, también, la decisión de activar nuevos tramos con la misma cadencia para ambas.

Según los datos de Asuntos Económicos, el tercer doble paquete de 10.000 millones va a estar disponible cuando, en realidad, la banca está más cerca de agotar el segundo de los dirigidos a pymes y autónomos que el primero destinado a las grandes empresas (las que facturan más de seis millones al año). Y, mientras tanto, las entidades financieras acumulan peticiones pendientes por varios miles de millones de euros de profesionales y de las sociedades de menor tamaño.

En este sentido, Banc Sabadell "prevé agotar totalmente la segunda y tercera línea de liquidez", ya que actualmente tiene 61.036 operaciones en curso por 7.887 millones de euros tras haber agotado el primer tramo de línea ICO, en el que su cupo era de 2.125 millones. Las demandas de pymes y autónomos (60.195 por 5.384 millones) superan netamente en número y en cuantía a las de la gran empresa (841 por 2.503).

A Bankinter, por su parte, le fueron asignados 1.024 millones en avales en el primer tramo y 1.236 en el segundo. Sin embargo, explicaron fuentes de la entidad, "hemos recibido hasta el 30 de abril 18.000 solicitudes, por un valor de 4.000 millones de euros", de las que han cerrado 9.200 por valor de 2.100. "En definitiva, hemos agotado el primer tramo de avales y el segundo prácticamente", anotaron.

Esa desmesurada demanda de liquidez, provocada por el parón en seco de la actividad económica, está desbordando también los registros del ICOque cada uno de los dos últimos años había canalizado algo más de 20.000 millones en avales y en financiación directa con un volumen de 63.651 operaciones en el ejercicio de mayor actividad, unas referencias que se habían visto superadas en las primeras semanas de activación del escudo social frente a los efectos económicos y sociales de la pandemia.

"Proporcionamos crédito a la economía más allá del ICO"

El volumen de contratación de créditos y el peso de los avales del ICO en esa actividad está siendo muy distinto en las entidades. En este sentido, destaca cómo en el caso de Santander y CaixaBank, las primeras entidades españolas por su negocio global y local, respectivamente, está siendo más intensa la colocación de créditos avalados por los propios clientes que por el ICO, según informan ambos en sendas comunicaciones a la CNMV (Comisión Nacional del Mercado de Valores).

Así, Santander ha cerrado 60.000 operaciones avaladas por el Instituto de Crédito Ooficial con sendos montantes de 2.600 millones de euros para grandes empresas y 7.000 para pymes y autónomos, mientras ha atado otras 176.000 por 12.000 millones al margen de esa vía.

CaixaBank, por su parte, había recibido hasta el 28 de abril 128.700 solicitudes de créditos para avalar por el ICO por valor de 11.140 millones de los que ya han llegado a los solicitantes 3.700, mientras que entre el 16 de marzo y el 23 de abril "se ha aprobado la concesión, fuera de las líneas ICO, de aproximadamente 14.000 millones de euros de crédito a empresas".

El tercer ‘grande’, BBVA, ha agotado el primer tramo tanto para pymes y autónomos como para grandes empresas, con "más de 47.000 transacciones", explicó un portavoz del banco.

En el caso de Bankia, los 7.320 millones que suman las dos primeras líneas del instituto público, que permiten activar más de 9.000 en créditos, conviven con una actividad propia con la que "por cada 100 euros de préstamos ICO, Bankia ha concedido 45 euros de préstamos" al margen de ellos, explicaron fuentes de la entidad. "Más allá del ICO seguimos proporcionando crédito a la economía", anotaron.

La gran empresa también se financia con aval del Estado

Por otro lado, "el crecimiento neto de la cartera crediticia en el primer trimestre del año fue de unos 700 millones de euros" en Bankínter, aunque ese dato no refleja la movilización de fondos por el parón de la actividad a cuenta del Covid-19, ya que se trata de un saldo contable tras restar las amortizaciones.
En los tres bancos de menor envergadura, Unicaja, Liberbank e Ibercaja, los volúmenes de crédito vinculados al ICO concedidos desde primeros de abril resultan netamente superiores a los saldos positivos de su cartera crediticia en el primer trimestre, con un balance de 600 millones concedidos por 400 en el caso de la entidad andaluza, que cerró 8.000 operaciones; de 900 por 700 en la asturiana y de 1.200 por 728 en la aragonesa.

En cualquier caso, la demanda de liquidez a través de los créditos, ya sean con aval público o sin él, se ha disparado y afecta a empresas de todo tipo, también a muchas de tamaño importante.

En este sentido, la cadena hotelera NH ha cerrado un crédito sindicado de 175 millones afianzado por el ICO mientras negocia otros dos que suman 75, informa Reuters, mientras que la empresa pública Aena ha añadido otros 851 (350 de ellos con aval estatal) a los 1.075 que contrató el 1 de abril y la inmobiliaria Colonial ha sumado una línea de 200 a las que ya gestionaba por 1.900, en ambos casos sin afianzamiento del Estado.

La situación en España no es muy distinta de la que se da en el resto del mundo, como muestran la operación de la plataforma de pisos vacacionales AirBnb para formalizar una cartera de créditos por 900 millones mientras anuncia cerca de 2.000 despidos, en lo que parece una maniobras preventivas ante el derrotero bajista que los analistas pronostican para su negocio, o la inyección de 1.800 en forma de préstamo del Gobierno alemán al grupo hotelero TUI.

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