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El coste del despido Radiografía del despido en España: fácil, barato y desigual

El ministerio de Trabajo y Economía social, encabezado por Yolanda Díaz, publica por primera vez una estadística sobre el coste de los despidos en España. Las diferencias en las indemnizaciones llegan a ser de 200 a 1. 

Un camarero prepara la terraza de un bar de Salamanca. Castilla y León ha abierto este viernes las terrazas de la hostelería, salvo en la capital burgalesa.
La hostelería es uno de los sectores con las indemnizaciones por despido más bajas. 

El ministerio de Trabajo y Economía social, encabezado por Yolanda Díaz, ha publicado por primera vez una estadística sobre el coste de los despidos en España. El estudio abarca los años comprendidos entre 2015 y 2018 y pone de manifiesto una realidad que no por conocida deja de ser preocupante: en España la media anual de despidos ronda los 435.000 y afectan a 429.000 trabajadores. La indemnización media es de de 9.642 euros, aunque en 2017 y 2018 bajó considerablemente. 

Estos son los datos que surgen al primer vistazo, pero escrutando un poco se divisa un panorama marcado por la desigualdad, igual que ocurre con el mercado laboral, lastrado por una profunda dualidad. Lo más llamativo es la disparidad que se produce en las indemnizaciones. Cualquier despido casi siempre es un drama para quien lo sufre, pero no es lo mismo acabar en la cola del paro con un buen dinero en el bolsillo que hacerlo con las manos vacías. Y eso depende mucho del tipo de contrato que se tenga y del sector en el que se trabaje. La diferencia puede llegar a ser de 200 a 1 según el caso.

Por eso, no es lo mismo ser despedido de un banco que serlo de una cafetería o o un de bar. El despido de un empleado de banca con contrato fijo reportó en 2018 al trabajador despedido una indemnización media de 59.128 euros –la más altas de todas–, mientras que el de un empleado en la hostelería con el mismo tipo de contrato fijo se quedó en los 6.000 euros. Es decir, 10 veces menos. 

Es en los contratos donde se concentran los mayores contrastes, que llegan a ser abismales. Al igual que ocurre en el mercado laboral, también existe una dualidad entre trabajadores indefinidos y los temporales a la hora de ser despedidos. El mismo empleado de hostelería sólo hubiera percibido 661,3 euros –casi diez veces menos– si al ser despedido hubiera un tenido un contrato temporal a tiempop completo.

También hay una diferencia enorme entre ser un trabajador indefinido a tiempo completo que ser uno temporal a tiempo parcial, el tipo de contrato más precario. El primero percibe al ser despedido una indemnización media de 16.977 euros, pero el segundo sólo cobra 474 euros. En cuanto al resto de contratos, un trabajador indefinido a tiempo parcial tendrá que conformarse con una indemnización media de 3.375 euros, los fijos discontinuos cobrarán 4.815 euros, mientras que un trabajador temporal a tiempo completo percibirá 1.131 euros al señalarle la puerta de salida.

Los trabajadores indefinidos a tiempo completo perciben las indemnizaciones más altas, pero también es cierto que son los que más sufren los despidos. En 2015 fueron despedidos 191.021 trabajadores indefinidos, casi el 42%. En 2018 los a 194.630 trabajadores fijos despedidos supusieron el 45,6% del total. 

El tipo de trabajo determina la indemnización

La discriminación no se limita sólo a los contratos. Hay sectores especialmente frágiles: el comercio, la hostelería y la construcción concentraron casi la mitad de los despidos que hubo en España en 2018 (último año del estudio), 208.094 de los 421.327 que se produjeron en total. Esos sectores son los que más despiden pero al mismo tiempo tienen uno de los costes más bajos por despido, especialmente la hostelería y la construcción (2.472 euros y 3.970 de indemnización media, respectivamente). El más bajo es de la agricultura: apenas 2.751 euros de media frente al sector financiero, que paga 51.186 euros a los despedidos.

Quizá por eso se explica que en los últimos años la indemnización media haya descendido significativamente: en 2015 alcanzaba los 10.045 euros; en 2016 subió a 10.089 euros; pero ya en 2017 ya bajó a 9.129 euros y en 2018 se quedó en  9.306 euros. 

Sin embargo, en este sentido es inevitable referirse a la reforma laboral de 2010 impulsada por el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero: en aquella reforma se abarató el despido de forma muy significativa al reducir la indemnización por despido improcedente a 33 días de salario y a 20 días, con  un máximo de 12 mensualidades, si la empresa causas económicas para el despido. 

Y si la reforma de 2010 abarató el despido, la de 2012, aprobada por el Gobierno de Mariano Rajoy no sólo lo abarató aún más, sino que además lo facilitó. ​Los despidos por causas objetivas de la empresa representan casi el 60% del total. Además de reducirse las indemnizaciones por despido improcedente tanto para los contratos ya existentes como para las nuevas contrataciones. 

Los más vulnerables

Los jóvenes son el colectivo que con mayor rigor sufre la lacra del despido. Su precariedad en la contratación les deja desprotegidos ante esta circunstancia. Un trabajador entre los 16 y los 19 años percibe una indemnización media de 264,8 euros, mientras que si el el empleado despedido tiene entre 60 y 64 años años llega a  recibir una compensación media de 24.346 euros. Casi 100 veces más. Cuanto más años se tengan, mayor es la reparación en términos económicos. En este caso la antigüedad juega un factor decisivo. 

Un joven de entre 16 y 19 años percibe una indemnización 100 veces menor que la de un trabajador de entre 60 y 64 años

La diferencia también es notable en ​lo que se refiere a la nacionalidad. Un trabajador español percibe de media una indemnización tres veces mayor que uno extranjero: 9.940 euros frente a 3.258. Otro reflejo de la mayor precariedad laboral de los inmigrantes. 

En cuanto al sexo, se despide más a los hombres que a las mujeres (243.321 frente a 182.425), pero como era de esperar, las indemnizaciones son mayores en el caso de los hombres. La cuantía de la indemnización media es superior en un 33% en los hombres respecto de las mujeres. En este caso esta diferencia es la consecuencia directa de la brecha laboral que existe en España: los hombres tienen salarios salarios más elevados, mejores contratos y más años de carrera laboral que las mujeres.

La encuesta también recoge datos a nivel territorial. Por lógica, Madrid y Catalunya es donde más se despide y también las que registran las indemnizaciones más altas, pero llama la atención que la tercera comunidad autónoma donde la reparación por despido es más alta sea Aragón, con 10.347 euros, por delante de Euskadi y Navarra, motores económicos del país. 

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