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Consejo de Ministros El Gobierno permitirá a los autónomos dejar de pagar la cuota si caen sus ingresos

Sánchez anuncia ayudas a las pymes para facilitar la implantación del teletrabajo dentro del proceso de transformación digital del sistema productivo.

Una mujer realiza teletrabajo en su casa, durante el estado de alarma. EFE/Enric Fontcuberta
Una mujer realiza teletrabajo en su casa, durante el estado de alarma. EFE/Enric Fontcuberta

Los autónomos que se han visto obligados a bajar la persiana como consecuencia del confinamiento por el coronavirus, y aquellos cuyos ingresos se reduzcan de manera significativa por esa misma causa, podrán acceder directamente a una prestación análoga a la de la prestación por cese de actividad, con la que, sin darse de baja en Hacienda y la Seguridad Social, percibirán el 70% de su base de cotización como subsidio al tiempo que quedan exonerados de pagar la cotización social, según anunció este martes el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

La medida, enmarcada dentro de la batería de iniciativas extraordinarias por la pandemia del coronavirus, tiene como objetivo garantizar la subsistencia de los cientos de miles de trabajadores por cuenta propia que desde el pasado fin de semana han visto caer de manera drástica su actividad entre los 3,26 millones que integran el colectivo.

"Queremos que aquellos autónomos que vean significativamente reducidos sus ingresos puedan percibir la prestación por cese de actividad", señaló Sánchez, que anotó que la intención del ejecutivo es "facilitar" que "puedan cobrar con rapidez ese subsidio", cuya percepción llevará aparejada la exención del pago de la cuota.

Una paga de 660 euros

En la práctica, la medida equivale a permitir que de manera temporal los trabajadores por cuenta propia que no pueden ejercer su actividad, como ocurre desde la madrugada del domingo con cientos de miles de bares, tiendas y otros sectores, así como aquellos cuyos ingresos se han reducido un 75% o más en relación con la media del anterior semestre pasen a cobrar como prestación el 70% de la base de cotización. Esto, en el 85% de los casos, supone una paga mensual de 660,80 euros, ya que se calcula sobre 944,40.

A falta de leer la letra pequeña de la decisión este miércoles en el BOE, y de saber si tiene medias retroactivas al 15 de marzo, Sánchez anunció medidas para "flexibilizar el acceso" a la prestación por reducción de ingresos, algo que hasta ahora ( ) exigía doce meses previos de cotización y una montaña de papel, con el compromiso de seguir acciones formativas.

En cualquier caso, la percepción del subsidio extraordinario "será de un mes, pudiéndose ampliar hasta el último día mes en el que finalice el estado de alarma, en el supuesto de que éste se prorrogue", informó el Ministerio de Inclusión, que añadió que ese periodo "se entenderá como cotizado y no reducirá los períodos de prestación por cese de actividad a los que el beneficiario pueda tener derecho en el futuro".

No es que se tratara de una prestación de fácil acceso precisamente: el año pasado, el derecho a recibirla le fue reconocido a 1.435 autónomos, 1.022 de ellos por causas económicas, 147 por motivos de fuerza mayor y 266 por otras circunstancias, aunque las solicitudes habían sido 3.942, con 125 desistimientos.
Sí se sabe, no obstante, que la medida incluye a los autónomos societarios y a los que tienen empleados, que también podrán aplicar ERTEs (Expediente de Regulación Temporal de Empleo) de reducción de jornada y de suspensión de empleo en las mismas condiciones que las empresas, tanto para ellos como para sus asalariados.

Así, en caso de recurrir a esa medida, diseñada para "aliviar su situación económica", señaló Sánchez, los trabajadores pasarán a recibir la prestación de desempleo proporcional a la regulación mientras los autónomos cobran desde el primer día el cese de actividad, en este caso sin tener que cubrir una parte de las cotizaciones de sus empleados (mientras dure esa situación) y sin la obligación previa de extinguir los contratos y de darse de baja en la Seguridad Social y en Actividades Económicas.

"Hacemos una valoración muy positiva de estas medidas en tanto en cuanto leamos la letra pequeña", indicó Eduardo Abad, presidente de UPTA (Unión de Pequeños Profesionales y Trabajadores Autónomos). "Nuestro objetivo era que tuvieran protección el máximo posible de autónomos que se han visto obligados a cerrar su negocio, y en primera instancia ampara a miles de ellos", añadió.

El fomento del teletrabajo

Por otro lado, el decreto incluye medidas para "facilitar la implementación del teletrabajo" en las pymes, algo que el presidente del Gobierno no vinculó únicamente en la situación creada en torno al coronavirus, sino que la enmarcó en "el proceso de digitalización y de transición" de las pequeñas y medianas empresas.

Esa línea de trabajo incluirá ayudas económicas dirigidas, entre otros aspectos, a financiar la adquisición de ordenadores de capacidad suficiente como para que los trabajadores puedan desempeñar sus funciones en lugares distintos del centro de trabajo oficial.

El objetivo básico de la decisión de implementar el teletrabajo, cuyo despliegue será prioritario "frente a la cesación temporal o reducción de la actividad", consiste en "contribuir a la posibilidad de que las empresas puedan replantearse y adaptar su organización" a "las nuevas condiciones laborales" de "manera flexible",, informó el Ministerio de Trabajo.

Eso que incluye facilitar  "la posibilidad de que el trabajador se acoja al teletrabajo a través de un sistema de autoevaluación o checklist que cada empleado podrá cumplimentar individualmente".

 Esta sería una de las escasas líneas de actuación que se alejan del concepto de "medidas extraordinarias" y limitadas en el tiempo que el Gobierno de coalición de PSOE y UP activa con este decreto, ya que parecen dirigidas a consolidar el trabajo a distancia, reclamado desde varios ámbitos como una de las herramientas que pueden facilitar la conciliación de la vida laboral y familiar, más allá de la crisis del Covid-19.

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