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Iberdrola acelera su ritmo inversor hasta 2022, cuando espera ganar 3.700 millones

La eléctrica, que descarta compras que impliquen ampliar capital o destinar caja, invertirá un total de 32.000 millones en cinco años, prioritariamente en redes y renovables

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Sede de Iberdrola en Bilbao.

La incorporación plena de la brasileña Neoenergia supondrá una fuerte aceleración en el ritmo de inversión de Iberdrola en los próximos cinco años.

La eléctrica presidida por Ignacio Sánchez Galán dijo que invertirá un total de 32.000 millones de euros en 2018-2020, suma con la que busca llevar el resultado operativo bruto (Ebitda) a una horquilla de 11.500-12.000 millones de euros al final del periodo y el beneficio neto a 3.500-3.700 millones.

De este último resultado, repartiría entra los accionistas entre el 65 y el 75 por ciento, situando el dividendo en 0,40 euros en 2020. En concreto, el plan lanzado por la energética prevé repartir entre sus accionistas a lo largo del periodo un total de 12.000 millones de euros.

La mitad del capex (de la expresión inglesa capital expenditures, o inversiones en bienes de capital) del grupo recaerá en las redes y más de la tercera parte irá a parar a la actividad de renovables, sus dos negocios más estables, mientras que por monedas, Brasil pasa a representar el 18% por la mencionada consolidación de Neoenergía, compañía en la que Iberdrola integró sus activos en el país y que el año pasado intentó sin éxito saltar a la Bolsa de Sao Paulo.

La eficiencia será otro pilar en la estrategia de Iberdrola, que incluye un plan de ahorros de 1.000 millones de euros basado principalmente en las sinergias de la digitalización de sus redes y servicios. Esta última aportará 600 millones de euros al Ebitda al final del periodo.

La eléctrica no dio previsiones de deuda, pero dijo que el ratio de apalancamiento deuda neta/Ebitda a 2022 bajaría a 3,3 veces en 2022 frente a 4,0 en 2017. Teniendo en cuenta el objetivo de Ebitda para 2022 y los 32.856 millones de euros de deuda que tenía al cierre del año pasado, esto supondría llevar la deuda neta a un máximo de 39.500 millones en el horizonte del plan.

Su director financiero, José Sáinz Armada, dijo durante una presentación ante analistas que la intención de la empresa era acudir al mercado de eurobonos dos veces al año y realizar más de 40 emisiones en otros seis mercados.

Descarta nuevas compras, con matices

Aunque Galán insistió ante los analistas que el nuevo plan no contempla crecimiento mediante adquisiciones, el presidente de Iberdrola no cerró completamente la puerta a este tipo de operaciones "si surge una oportunidad como Avangrid que no necesite caja ni ampliar capital (en la matriz)".

El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, en la presentación de resultados de la eléctrica.

El presidente de la eléctrica señaló que si se presenta alguna oportunidad "es una obligación echarle un vistazo", aunque subrayó que "no se contempla para nada" en el plan una operación que busque cambiar el tamaño de la compañía.

A este respecto, Galán consideró que un plan con 32.000 millones de euros de inversión en cinco años ya es "ambicioso" de por sí. "Es casi el doble de mi primer plan cuando accedí a la empresa y desde entonces hemos crecido cinco veces, aunque no creo que ahora vaya a ser 10 veces", ironizó.

En lo que respecta al plan de rotaciones de activos previsto a lo largo del periodo, indicó que dependerá de muchos factores dónde se llevarán a cabo las desinversiones, pero si subrayó que se alcanzará la cifra comprometida de 3.000 millones de euros. "En cada ocasión veremos cómo hay que proceder. Depende de cada país, de las actividades, del nivel de entusiasmo de los compradores potenciales", añadió al respecto.

Iberdrola, al igual que otros gigantes europeos como Enel o Engie, figura en todas las quinielas como uno de los posibles depredadores de cara a una ronda de concentración que todo del mundo da por sentado en el maduro mercado europeo.

El impulso cobrado por la transición global hacia las energías renovables está poniendo en jaque los modelos de negocio tradicionales de las eléctricas, que ven como se van descentralizando los procesos de generación y distribución.

Tecnologías renovables como la eólica y solar son cada vez más baratas y están forzando caídas en los precios mayoristas, favoreciendo al mismo tiempo un mayor control del consumo por parte de los clientes. Las adquisiciones para ganar escala podrían ayudar a las empresas más grandes a salir reforzadas o incluso sobrevivir en este contexto.

Galán se opone a la intención del ministro Nadal de que las compañías asuman el desmantelamiento de las nucleares

De otro lado, Galán se mostró rotundamente su oposición a la intención del ministro de Energía, Álvaro Nadal, de que las empresas propietarias asuman el desmantelamiento de las centrales nucleares. "La Ley es la Ley y lo deja muy claro, es responsabilidad del Estado", afirmó.

Galán señaló que las empresas han pagado "muchísimo dinero" a lo largo de las últimas décadas a Enresa para realizar esa labor. "La Ley lo deja muy claro y dice que tenemos que pagar y pagamos muchísimo dinero. Miles de millones en los últimos 30 años para que se lleve a cabo esta tarea", subrayó.

Así, el directivo consideró que sería como si mañana alguien tiene la "gran idea" de que el sistema de pensiones tiene déficit después de todo el dinero recogido durante 40 años, "y la responsabilidad es de los ciudadanos".

El presidente de Iberdrola estimó que la cifra de inversión necesaria para alargar la vida de las centrales nucleares, cuyas próximas licencias a renovar son las de Almaraz y Ascó I (que vencen en 2020 y 2022, respectivamente), asciende a entre 6.000 y 7.000 millones de euros. "Esto significa que se debería garantizar un retorno adecuado con la inversión. Si no se garantiza retorno sobre la inversión no tendría sentido invertir dinero para perderlo", añadió al respecto.