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Repsol anuncia una nueva estrategia para ser una compañía cero emisiones en 2050

La petrolera asume un ajuste contable de 4.800 millones por esta senda, pero no tendrá efecto en su generación de caja ni en la retribución a los accionistas

Vista del Campus Repsol, en Madrid. EFE/Emilio Naranjo

AGENCIAS

La multinacional petrolera Repsol se ha fijado el objetivo de alcanzar cero emisiones netas en el año 2050, lo que, junto con unas nuevas proyecciones de precios del crudo, conlleva una corrección del valor contable de algunos activos con un impacto de 4.800 millones de euros después de impuestos.

"(Este ajuste) minorará el resultado específico de 2019, pero no afectará ni a la generación de caja ni a la retribución a los accionistas", dijo en un comunicado la empresa, que se ha fijado también una senda de descarbonización con objetivos intermedios de 2020 a 2040.

Este nuevo escenario servirá de base para el Plan Estratégico 2021-2025, que Repsol presentará al mercado y a los inversores en la primera mitad de 2020, con unos objetivos en consonancia con los objetivos climáticos del Acuerdo de París, según la petrolera.

"En el área de Upstream se priorizará la generación de valor y de caja sobre el aumento de la producción. En las operaciones industriales, se mantendrá la actual posición de liderazgo en rentabilidad del refino y se sumarán objetivos de descarbonización más exigentes, junto con un aumento de la producción de biocombustibles y productos químicos de baja huella de carbono", dijo Repsol.

Además, la empresa asume un objetivo más ambicioso de generación eléctrica baja en carbono para 2025.

En este camino hacia la descarbonización de la compañía en los próximos 30 años, anunciado el día en que se inauguró la COP 25 de Madrid, Repsol se plantea nuevas metas de reducción de su indicador de intensidad de carbono sobre la base del año 2016: del 10% en 2025, del 20% en 2030 y del 40% en 2040, avanzando así hacia las cero emisiones netas de CO2 en 2050.

La compañía estima que, con los avances tecnológicos previsibles a día de hoy, podrá alcanzar al menos el 70% de reducción de emisiones netas para ese año. Asimismo, se compromete a aplicar las mejores tecnologías para elevar esta cifra, incluyendo la captura, utilización y almacenamiento de CO2. En el caso de que ello no fuera suficiente, compensará emisiones mediante reforestación y otras soluciones climáticas naturales para alcanzar ese objetivo de las cero emisiones en 2050.

Corrección del valor contable

La aplicación de este nuevo escenario de precios de crudo y gas consistente con los objetivos climáticos del Acuerdo de París conllevará una corrección del valor contable de algunos activos del grupo, con un impacto estimado de unos 4.800 millones de euros después de impuesto, lo que minorará el resultado específico de este ejercicio 2019, pero no afectará a la generación de caja ni a la retribución a los accionistas, que se encuentra entre las más atractivas de la Bolsa española y de su sector en el mundo.

En el caso concreto de la generación de caja de las operaciones en 2019, que aumentó un 22% a septiembre respecto al mismo periodo de 2018, permitirá alcanzar la retribución de un euro por acción para los accionistas, formular la propuesta a la próxima junta de accionistas de amortizar un 5% del capital social (adicional a las amortizaciones de las acciones emitidas en los programas de dividendo flexible) y plantear más recompras y amortizaciones de acciones propias cuando los excesos de caja no se apliquen a corto plazo a oportunidades de inversión con la rentabilidad exigida.

El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, destacó la convicción de que el grupo debe fijarse objetivos "más ambiciosos en la lucha contra el cambio climático", por lo que "creemos que el momento para Repsol es ahora".