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Resultados trimestrales Bankia gana un 69% menos hasta septiembre tras dotar 465 millones por la pandemia

El banco nacionalizado destinará los más de 2.500 millones de exceso de capital generado en los últimos tres años  a costear los ajustes de la fusión con Caixabank. Ambas entidades acordaron que ninguna pagaría dividendo a sus accionistas antes de que culmine su fusión, aunque el BCE lo permitiera y levantara el veto al reparto de beneficios.

Una mujer entra en la oficina de la sede central de Bankia en Valencia. EFE/Kai Försterling
Una mujer entra en la oficina de la sede central de Bankia en Valencia.

AGENCIAS

Bankia obtuvo un beneficio neto de 180 millones de euros entre enero y septiembre, un 68,8% menos que un año antes, tras dotar 465 millones de euros en provisiones para afrontar la crisis generada por la pandemia del coronavirus, según ha informado este miércoles.

Sólo entre julio y septiembre el beneficio de la entidad, que está en pleno proceso de fusión con CaixaBank, fue de 37 millones tras dotar de forma extraordinaria 155 millones, explica en una nota de prensa, en la que destaca también que el beneficio del propio negocio ha crecido este año un 1,3%, hasta 958 millones de euros.

A pesar de las provisiones, con las medidas de flexibilización de los reguladores, la ratio de capital de máxima calidad del banco, CET1 fully loaded, con todos los requerimientos cumplidos, escaló al 15,77%.

Con todo ello, el exceso de capital CET 1 fully loaded (sin considerar las plusvalías soberanas) acumulado por Bankia desde 2018 se situó a final de septiembre en 2.535 millones de euros, por encima de los 2.500 millones comprometidos en el Plan Estratégico 2018-2020, explica el banco.

Inicialmente, estos 2.500 millones de euros se iban a iba a destinar a un dividendo extraordinario. Con una participación superior al 60%, el Estado, a través del FROB, podría haber recuperado con este dividendo parte de los 24.000 millones en ayudas públicas que se inyectaron en 2012.

Pero eso no va a ocurrir, ni siquiera en el caso de que el Banco Central Europeo (BCE) levante su veto para que la banca pueda remunerar a sus accionistas antes de que se materialice la fusión,  sino que ese dinero servirá para asumir los costes de la integración, como el cierre de oficinas y los recortes de plantilla que empezarán a negociarse con los sindicatos cuando culmine la creación del nuevo CaixaBank.

Bankia aportará a la fusión 7.400 millones en activos fiscales, que se podrán deducir de los impuestos futuros.

Según ha explicado el consejero delegado de Bankia, José Sevilla, en la rueda de prensa de presentación de los presupuestos, en el protocolo de fusión firmado por ambas entidades se especifica que ninguna pagará dividendo hasta que se materialice la fusión, que es más bien una absorción de Bankia por parte de la entidad catalana.

Además, con esta unión, Bankia aportará 7.400 millones en activos fiscales monetizables al nuevo grupo, generados al realizar provisiones o por costes asociados a diferentes procesos como son las prejubilaciones y que operan como una especie de derecho frente a la Hacienda pública con la posibilidad de deducirlos reduciendo los impuestos en el futuro.

La entidad destacó que el margen de intereses entre enero y septiembre, el margen de intereses se situó en 1.411 millones de euros, un 7,2% menos que en el mismo periodo de 2019, como consecuencia de los tipos de interés ultrabajos y de la menor contribución de intereses de la cartera de renta fija. En el tercer trimestre, este margen cayó un 2,6% respecto al del año anterior, pero subió un 5,3% respecto al segundo trimestre de 2020, "impactado positivamente por la evolución del margen de clientes".

Pese al impacto de la pandemia, Bankia ha logrado mantener la inversión crediticia sana, en 110.100 millones de euros, cerrar "el mejor tercer trimestre histórico en formalizaciones de hipotecas y recuperar actividad en crédito al consumo", añade. Por su parte, el crédito a la clientela neto cerró septiembre en 120.739 millones, un 2,8 % más que a cierre de 2019, en tanto que los recursos de los clientes minoristas aumentaron un 1,8 %.

La tasa de mora se situó en el 4,9 %, frente al 5 % del cierre de 2019, mientras que la tasa de cobertura mejoró hasta el 58,2 % desde el 54 % precedente.

"Queda un trimestre complejo para terminar el año porque los efectos de la pandemia son inciertos, pero estoy convencido de que (...) conseguiremos cerrar un muy buen ejercicio y estar en la mejor posición posible para afrontar el ilusionante reto que supone la integración con CaixaBank", dijo en una nota de prensa José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia.

El consejero delegado de Bankia, José Sevilla, y la directora general adjunta de Comunicación y Relaciones Externas, Amalia Blanco, durante la presentación de los resultados hasta el tercer trimestre de 2020 de la entidad.

Durante la rueda de prensa de presentación de resultados, Sevilla ha advertido de que la segunda ola de la pandemia de coronavirus retrasará la recuperación económica y hará necesario prestar "máxima atención" a la evolución de la financiación concedida a empresas con avales del ICO.

Los impagos que ha habido hasta ahora son "insignificantes", una anécdota, pero el consejero delegado insiste en que hay que prepararse para el año que viene, al igual que con las moratorias concedidas a los clientes.

Las aprobadas para aliviar el pago de los préstamos de consumo van a vencer en el cuarto trimestre porque eran de seis meses y ahí empezará a verse cuántas entran en impago, pero las moratorias hipotecarias son de un año, por lo que las posibles entradas de préstamos morosos se producirían después de marzo o abril.

Por el momento, el nivel de impagos sigue siendo "muy bajo", menos del 0,5% de la cartera, pero Bankia va poniendo en duda, de forma preventiva, el 6% de las moratorias concedidas.

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