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El Tesoro coloca 3.000 millones en un nuevo bono sindicado a 50 años, el más largo plazo de su historia

Ya ha colocado casi un 43% de su objetivo de emisión de deuda a medio y largo plazo para este año

Un operador del mercado de Londres. REUTERS

Abhinav Ramnarayan y Paul Day

LONDRES/MADRID.- El Tesoro español colocó el miércoles 3.000 millones de euros en el bono a más largo plazo de su historia, aprovechando la desesperación inversora en busca de rentabilidad en una Europa con tipos negativos y con el telón de fondo de la incertidumbre política.

La Tesorería estatal aprovechó una demanda superior a los 10.000 millones de euros para colocar el nuevo bono de referencia pagando solo 250 puntos básicos sobre los tipos de los mid-swaps (una referencia para emisiones de renta fija), frente a una referencia inicial de 253 puntos.

España es el último de una serie de países como Bélgica y Francia que se han atrevido a alargar su endeudamiento con bonos a 50 o más años. Italia estaría sondeando el mercado para una operación similar. No obstante, los inversores asumen mayor riesgo en su apuesta por España dada la incertidumbre política en el país, con un gobierno en funciones desde el pasado diciembre y nuevas elecciones previstas para finales de junio.

Los partidos políticos españoles no han conseguido formar gobierno tras un fragmentado resultado electoral en diciembre y los ciudadanos volverán a las urnas a finales de junio sin que las encuestas prevean un desenlace muy diferente.

Pese a ello, Barclays, BNP, Caixabank, Citi, Santander y SG recibieron el mandato para la colocación que despertó fuerte interés de los inversores institucionales y que puso a prueba la estabilidad de los mercados periféricos. "Claramente, un instrumento a tan largo plazo es una prueba para la periferia, pero existe una sensación de confianza o no habríamos lanzado la transacción", dijo un banquero colocador.

El programa de alivio cuantitativo de 80.000 millones de euros mensuales del Banco Central Europeo ha llevado a la rentabilidad de la deuda pública a mínimos históricos.

Un banquero estimó que alrededor de un 40% de los bonos soberanos europeos en vigor tienen rentabilidad negativa.

Con los fondos de pensiones y aseguradoras con problemas para cumplir sus objetivos de rentabilidad, normalmente alrededor del 1,25% ó 1,50%, la deuda a muy largo plazo se ha convertido en un instrumento cada vez más popular.

Países como Italia, Bélgica, Austria, Irlanda y España han recibido una gran demanda cuando han lanzado bonos a 30 años. Aunque esas operaciones cumplen los criterios del BCE para la compra de bonos (que adquiere deuda emitida de entre a dos y a 30 años), los títulos a 50 años están fuera de su alcance, por lo que la colocación suponía aún un mayor reto. "Claramente, ese es uno de los retos para España", dijo el banquero colocador.

España no es nueva en referencias a muy largo plazo. En septiembre de 2014 ya captó 1.000 millones de euros en un bono al 4 por ciento con vencimiento en 2064 en una colocación privada.}

Cada vez a mayor plazo

El anuncio de España se adelanta a Italia, que quiere captar al menos 2.000 millones de euros en una subasta a 50 años en las próximas semanas, dijeron a Reuters dos fuentes del mercado. Algunos especulan con que Austria, tradicionalmente dispuesta a ofrecer plazos largos, podría lanzar deuda a muy largo plazo.

Pero los banqueros coinciden en que los mejores candidatos seguían siendo España e Italia, dos emisores con grandes objetivos para este año, que probablemente aporten al mercado el tipo de instrumentos que se demandan.

El Tesoro español ya ha colocado casi un 43% de su objetivo de emisión de deuda a medio y largo plazo para este año.