Público
Público

Crisis del coronavirus La UE avanza hacia la activación de un fondo de rescate ‘anticrisis’ de hasta 410.000 millones

Los líderes de los Veintisiete decidirán este jueves si dan su visto bueno final al uso del MEDE, que podría otorgar préstamos con condiciones bonificadas de hasta un 2% del PIB nacional a países del euro que lo necesiten para salir de la crisis del coronavirus.

Banderas de la UE, delante del edificio de la Comisión Europea, en Bruselas. AFP/Kenzo Tribouillard
Banderas de la UE, delante del edificio de la Comisión Europea, en Bruselas. AFP/Kenzo Tribouillard

Las discusiones para activar el fondo de rescate europeo para ayudar a los países más afectados por el Covid-19 “están avanzadas”. Así lo ha revelado el presidente del Eurogrupo, Mário Centeno, en una reunión a distancia de los ministros de Economía de los países de la moneda única que ha durado unas dos horas y media en la tarde del martes. El MEDE, que tiene una capacidad de préstamo de hasta 410.000 millones de euros, prevé líneas de crédito que podrían llegar hasta el 2% del PIB de cada país.

En el caso de España, el rescate por coronavirus podría superar los 20.000 millones, aunque la vicepresidenta del Gobierno y ministra de Economía, Nadia Calviño, ha descartado que España o cualquier otro país tenga pensado pedirlo en este momento. “Estamos en una situación financiera muy positiva”, ha declarado ante los medios antes de unirse a la videollamada con sus homólogos europeos. La idea es use la sola creación de estas líneas de crédito funcionen a modo de seguro, del que de momento no hará falta echar mano, pero que ya podría tranquilizar a los mercados.

Los jefes de Estado y de Gobierno se reunirán por videollamada el jueves por la tarde, cuando podrían certificar el uso del fondo de rescate. Las líneas de crédito estarían dirigidas específicamente a superar la crisis asociada al virus, que se ha cobrado ya 2.500 víctimas en España, y más de 10.000 en toda Europa, y que está congelando la actividad económica en todo el continente. El trabajo avanza, dicen los ministros, pero esperan que el jueves sus jefes consigan cerrar los flecos y convencer a los últimos reticentes a echar mano del fondo de rescate.

Las capitales están valorando además una serie de medidas, aunque de momento están más lejos de poder materializarse. Sobre la mesa sigue la posible emisión de deuda pública común europea, los llamados coronabonos, o la creación de un fondo común para cubrir los subsidios de desempleo, lo que supondría en la práctica un trasvase de dinero hacia los países más afectados por el virus. Ambas medidas suponen “pasos que son parte de un camino más largo”, en palabras del comisario europeo de Economía. Un camino que, al entender del socialista Paolo Gentiloni, debería culminar con un plan de reconstrucción europea, en la línea de lo que ha venido reclamando el Gobierno español en los últimos días.

Cualquiera de estas medidas se añadiría a la flexibilidad absoluta para endeudarse sin tener en cuenta los límites europeos al déficit que los ministros de Finanzas acordaron este lunes. “Exploraremos todas las posibilidades para enfrentarnos a los grandes retos que tenemos frente a nosotros”, ha proseguido Centeno, quien ha remarcado la importancia de que todas las medidas, a nivel nacional y comunitario, sean complementarias y coherentes.

Una red de seguridad

Los ministros confían en que el solo anuncio de la creación de estas líneas de crédito, dirigidas de manera específica hacia la lucha contra la crisis, podría calmar a los mercados. Tener la posibilidad de pedir estos préstamos con condiciones ventajosas supondría una “red de seguridad adicional”, en palabras de Centeno. Una especie de seguro que sería un “paso en la dirección correcta” y una manera de dar “un primer mensaje a los mercados”, en la opinión de la vicepresidenta del Gobierno y ministra de Economía, Nadia Calviño. De producirse, los préstamos podrían alcanzar un valor hasta el 2% del PIB de cada país, aunque la cantidad “podría ajustarse en vista de la severidad del avance del virus”, según el director del MEDE, Klaus Regling.

La visión general en Bruselas es que ese recurso al fondo de rescate debería estar ahí para el que lo necesite, pero que su uso no es inminente. “No creo que ningún país tenga en este memento necesidad de acceder al MEDE. Todo los países europeos tienen el acceso a los mercados”, afirmaba Calviño antes de la reunión.

Tanto Centeno como Calviño han insistido en la importancia de que si algún país acaba echando mano de estos préstamos no sea estigmatizado como los que recibieron rescates del MEDE en la última crisis financiera, entre ellos España. Ambos han recalcado que es una “crisis simétrica” que afecta a todos los países de manera similar, con el objetivo implícito de despejar esa cantinela que resuena de fondo en Bruselas de que los países del sur gastan más de lo que deben y que por eso necesitan pedir dinero a los del norte.

Del ‘sálvese quien pueda’ a las videoconferencias casi diarias

Qué ha hecho la Unión Europea contra la crisis económica por el coronavirus hasta ahora? Tras un primer momento de sálvese quien pueda en el que cada capital actuaba por su cuenta, en las últimas semanas los diferentes ministros de los Veintisiete se están ido reuniendo varias veces por semana a través de videoconferencia para tratar de dar una respuesta algo más coordinada a la crisis.

De momento, el virus ya ha hecho saltar por los aires el libro de normas de rigidez presupuestaria de la Unión Europea. Ahora los Gobiernos nacionales tendrán total libertad para gastar cuanto quieran para evitar que la parálisis machaque la actividad económica, de manera “temporal”. Una flexibilidad a la que Alemania y los países austeros del norte no habían accedido ni en lo peor de la Gran Recesión. “La recesión severa que esperamos para este año requiere de una respuesta determinada, ambiciosa y coordinada”, decían los ministros de Finanzas de los Veintisiete tras aprobar esa medida este lunes.

La otra gran respuesta europea hasta la fecha es la del Banco Central Europeo, que el viernes pasado anunciaba un programa de compras de 750.000 millones de euros para tranquilizar a los mercados. Una actuación que Calviño ha calificado de “proporcionada, adecuada y muy oportuna”, y que parece haber recibido una buena acogida por parte de los inversores, con una ligera caída de la prima de riesgo de España 40 puntos en un día. El coste que paga el Estado por financiarse aún es bajo, y Calviño se felicitaba este martes por ello, pero sí ha ido aumentando poco a poco en los últimos días

El golpe económico aparejado al coronavirus “ya se ha convertido en una crisis económica y social” reconocía Calviño antes de la reunión del Eurogrupo. Con estas medidas, los Gobiernos europeos tratan de “evitar que se convierta también en una crisis financiera mas allá de la volatilidad de los mercados que hemos visto en las ultimas semanas”.