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Viaje al centro de la precariedad La familia de Alexia sobrevive con un solo sueldo: "Vendimos mi coche y la ropa de la niña es heredada de unos amigos"

Alexia y su marido son padres de una niña. Fue despedida al pedir una reducción de jornada y la familia sobrevive con un sueldo. Alexia solo quiere que llegue septiembre para intentar optar a un trabajo al que postuló antes de la pandemia.

Alexia
Alexia durante la entrevista con 'Público'.

Alexia y su marido son padres de una niña pequeña y residen en Valencia. Hasta que la pequeña cumplió dos años ambos tenían trabajos fijos, pero ella fue despedida tras pedir una reducción de jornada para cuidar a su hija.

En la actualidad, solamente entra en casa el sueldo de su marido (de 1.200 euros). Alexia lleva desde el año 2017 empalmando pequeños trabajos temporales.

Ambos viven en una casa familiar, por lo que no tienen que pagar alquiler, pero aún así un sueldo es muy poco dinero para poder vivir. Cuenta su historia para Público en la serieViaje al centro de la precariedad.

¿Qué es para usted la precariedad?

Para mí la precariedad es trabajar y que tu salario no te dé para vivir con una cierta tranquilidad. No te digo vivir holgadamente, sino simplemente vivir.

¿Cuánto lleva en paro?

Como tal llevo en paro desde marzo de este año porque he ido empalmando pequeños trabajos por horas para poder aportar dinero a la economía familiar. Justamente antes de la llegada del coronavirus estaba a punto de firmar un contrato de 30 horas semanales que me permitía llevar dinero a casa, poder encargarme de mi hija y estudiar la carrera, pero por el momento sigo sin trabajo porque la pandemia lo truncó.

¿Cúal era su trabajo cuando la despidieron?

Trabajaba en una escuela infantil como educadora a jornada completa.

¿Qué dificultades tuvo que afrontar cuando se quedó en paro?

Al principio tuvimos que recortar de cosas superfluas como salidas a cenar y luego tuvimos que recortar en cosas más cotidianas como las tarifas de los móviles, los seguros del hogar y del coche... Mi marido empezó a compartir coche para ahorrar dinero.

También tuvimos que vender mi coche y la ropa de la niña es heredada de unos amigos porque los niños crecen muy rápido y el dinero en ropa es un gasto importante.

¿Ha encontrado algún trabajo desde que le despidieron?

Los dos contratos que tuve después de que me despidieran fueronn temporales y con una jornada reducida. En febrero trabajé de captadora de socios para una ONG, pero no conseguí el mínimo de socios necesarios para poder quedarme. Antes estuve de camarera dos horas por las mañanas de lunes a viernes y he sido animadora de fiestas de niños. Durante el coronavirus trabajé seis horas como formadora en una subcontrata, pero ya te digo que son cosas muy esporádicas.

¿Cómo se vive en una situación así?

Te tiras la vida haciendo cálculos. Por ejemplo, si haces la compra tienes que hacer una lista y no salirte de la lista porque sabes que tienes solamente ese dinero para gastarte y no hay más.

Nosotros cuando cobramos vemos el dinero que hemos traído a casa y le descontamos los gastos fijos. Cuando ya sabemos el dinero que tenemos para el mes nos organizamos.

Otra consecuencia son, por ejemplo las vacaciones. Si antes podíamos irnos una semana fuera, ahora tenemos que ir a casa de algún familiar o de algún amigo si queremos descansar unos días y no siempre podemos. Tenemos que mirar todo con lupa…

¿Cómo han vivido estos meses de pandemia con su marido en un ERTE cobrando el 70% de la base salarial?

Por una parte bien porque no salíamos de casa y la niña no pedía cuentos porque no los veía en las tiendas. Además, como mi marido es cocinero ha sabido estirar la comida mucho. Por ejemplo de un pollo salían dos cenas, una comida y unas croquetas, aunque también mis suegros han tenido que ayudarnos con la compra de alimentos y básicamente la última compra del mes nos la tenían que hacer ellos porque no nos llegaba.

¿Desde hace cuánto tiempo tiene la ayuda de sus suegros?

Nos han ayudado durante los meses de pandemia porque mi marido estaba en un ERTE y llegaba mucho menos dinero a casa.

¿Se ha sentido discriminada laboralmente por ser madre?

Sí, por su puesto. Una vez tienes una niña te das cuenta de que los horarios son imposibles y que si llegas para dejarla por la mañana no llegas para recogerla por la tarde.

¿Qué opina de los salarios que hay en España?

Si tienes que pagar un techo, un vehículo para ir a trabajar, alimentos, los gastos de una niña… con 1.200 € mensuales es muy difícil llegar a fin de mes.

No digo que tengamos que ganar muchísimo dinero, pero si los obreros somos los que damos la cara por la empresa lo suyo es que tuviésemos un poco de valoración económica que nos deje vivir. Te hablo de vivir, de no tener que estar mirando el céntimo a principio de mes y calcular cada gasto que vas a tener y con mucho miedo a que se te rompa algo y no lo puedas pagar.

A nosotros se nos rompió la caldera hace unos meses y no podíamos pagar el arreglo, tuvieron que ayudarnos mis suegros porque no podíamos ducharnos con agua caliente.

Y ahora, ¿qué expectativas tiene?

Se puso en contacto conmigo la empresa que me iba a contratar en el mes de marzo para decirme que seguían interesados, por lo que yo ahora mismo quiero que llegue septiembre para ponerme a trabajar y tener una estabilidad que nos permita respirar.

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