Asturias en estado puro: las rutas con cascadas más espectaculares que debes conocer
Poder presenciar un salto de agua siempre es un buen aliciente para atarse las zapatillas y salir a andar.

Zaragoza--Actualizado a
Asturias es un paraíso verde, lo que indirectamente indica la presencia abundante de agua. De hecho, el elemento líquido es una constante en el paisaje astur, desde el mar y la costa a lagos icónicos como Enol o Ercina o ríos famosos como el Nalón, el Sella o el Narcea. Evidentemente donde hay agua y paisajes montañosos también hay cascadas.
Un tabayón, que es como se denominan a los saltos de agua en Asturias, es uno de los fenómenos naturales más bellos y espectaculares que existen. Hay algo en la acción de la gravedad sobre el agua que genera un efecto hipnótico, hasta el punto de que son muchos los que se calzan las zapatillas con el incentivo de poder observar uno en directo. De hecho, el número de rutas que aprovechan la presencia de estas cataratas en su recorrido son varias y tremendamente populares. Estas son las más destacadas.
Las cascadas de Oneta
Las cascadas de Oneta son en realidad un conjunto de tres saltos de agua que fueron declaradas monumento natural en el año 2001. Como su nombre indica, se producen en el curso del río Oneta, en la localidad que lleva su mismo nombre. Concretamente se encuentran a 1,5 kilómetros del pueblo, por lo que la ruta más habitual para visitarlas comienza y finaliza en dicho término.
De las tres caídas que conforman las cascadas de Oneta, la más impresionante e icónica es la primera. Llamada Firbia, se trata de una caída vertical de unos 15 metros que genera un gran estruendo al golpear contra las rocas. Un poco más abajo está la cascada llamada Ulloa, más pequeña y cuya caída es más sostenida. La tercera cascada, llamada A Maseirúa, es la que posee un acceso más complicado.
La cascada de Xurbeo
La cascada de Xurbeo está considerada una de las más bonitas de Asturias gracias a la anchura que toma el agua al deslizarse por las rocas. El blanco del agua, en contraste con la piedra oscura y el verde intenso de la vegetación que existe en los alrededores, generan una imagen que parece sacada de un cuadro. Sobre todo en los meses de deshielo, en los que el cauce en el río Negro es más caudaloso.
El acceso a la cascada de Xurbeo es muy sencillo. De hecho, se trata de un paseo apto para todos los niveles y edades. Después de dejar el coche en el aparcamiento del pueblo, consta de una plácida caminata por una galería formada por robles, hayas, avellanos y castaños. Una vegetación frondosa que permite estar siempre a la sombra. En los últimos 100 metros antes de llegar al salto de agua sí que existe un pequeño repecho, aunque nada inaccesible.
Tabayón del Mongallu
El tabayón del Mongallu se encuentra dentro del parque natural de Redes, uno de los más bonitos de España. Por ello es una de las cascadas asturianas más visitadas, pues el entorno permite un paseo más que agradable culminado con la visita al salto de agua. De hecho, el tabayón se encuentra en el extremo sureste del recinto, lo que permite articular a su alrededor una cómoda ruta circular con inicio y final en la localidad de Tarna.
Estamos hablando de unos 10 kilómetros en total, marcados con el nombre PR-AS 60.1. Un sendero sin grandes desniveles, lo que lo convierte en apto para casi todo el mundo, y que cuenta con vistas muy bonitas en su entorno. Todo culminado por el tabayón, de 60 metros de altura y que está considerado monumento natural.
A Seimeira
A Seimeira es una impresionante cascada de unos 20 metros de altura situada en la comarca de Los Oscos. La ruta que llega hasta su falda es una de las más populares de Asturias, tanto por lo sencillo de andarla como, sobre todo, por lo bello del paisaje. El camino comienza en el área recreativa de Pumares, situada muy cerca de Santa Eulalia de Oscos, y consta de unos nueve kilómetros perfectamente señalizados.
De hecho, la senda transcurre durante gran casi todo el recorrido junto al río Augüeira. Por ello, en líneas generales es bastante llana. Se trata de un entorno tremendamente verde, marcado por la vegetación de la zona. Además, la gran cantidad de árboles hace que en primavera el camino disponga de sombra, lo que unido al fresquito del agua lo convierte en una alternativa muy agradable para los meses más cálidos. Solo el ascenso a la aldea de Busqueimado puede resultar ligeramente más complicado, aunque no es una subida que no se pueda afrontar con un poco de determinación. No obstante, este punto se encuentra ya pasada la cascada, por lo que no es necesario completarlo para ver el salto de agua.
La cascada Salgueira
Taramundi es uno de los pueblos más visitados en Asturias por sus muchos atractivos turísticos. Aunque de todos ellos destaca uno: su relación con el agua. Un uso y aprovechamiento del elemento líquido que destaca, sobre todo, en el complejo de O Mazonovo. Toda una obra de la ingeniería que cuenta con hasta 19 molinos, además de una central hidráulica rudimentaria. Todo ello propulsado gracias a las corrientes del río Cabreira.
Por supuesto, donde hay agua puede haber una cascada. En este caso nos encontramos con la cascada Salgueira, situada a unos 3 kilómetros de Mazonovo aproximadamente. Se trata de una atracción natural muy popular, por lo que encontrarla no tiene pérdida. De hecho está enmarcada en la llamada ruta del agua, lo que implica además una senda muy cómoda para caminar por ella.
Estos son solo unos ejemplos de todo lo que Asturias tiene que ofrecer a los amantes de la naturaleza, las andadas y, sobre todo, el agua. Un paraíso natural que, eso sí, requiere ser muy cuidadoso con él.






Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.