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día mundial de prevención del suicidio

 Román Reyes: "El suicidio de mi madre fue un crimen de Estado porque pedimos ayuda y nos dieron la espalda"

Román Reyes, actor y superviviente del suicidio.
Román Reyes, actor y superviviente del suicidio. Público

La madre de Román Reyes, Isabel, se suicidó el 4 de noviembre de 2019. Lo hizo tras varios intentos de quitarse la vida e ingresos en hospitales en los que le daban el alta de forma precipitada porque había que "vaciar camas". Había pedido ayuda muchas veces, pero el sistema no estuvo a la altura. Por esto, Román denuncia que fue un "crimen de Estado" y ahora lucha desde la plataforma Stop Suicidios para que la muerte de su madre no sea en vano. Este sábado se celebra en Madrid una de las primeras manifestaciones para visibilizar esta realidad por la que mueren 10 personas al día. El objetivo es que los políticos empiecen a trabajar en la prevención del suicidio con un plan nacional.

¿Qué le ocurrió a su madre, Isabel?

La historia de mi madre, desgraciadamente, es la de muchas personas que tienen problemas que desembocan en una depresión y que, como no hay una atención adecuada, la depresión se va agudizando. Con el tiempo empezó a tener otros problemas como brotes paranoides. Tras varios intentos, el 4 de noviembre de 2019, justo cuando tenía lugar el debate electoral, se suicidó.

Un 50% de las personas que se suicidan ya lo habían intentado antes, como su madre. ¿Desde la sanidad pública no la trataron de forma urgente teniendo en cuenta este riesgo?

Desde mi punto de vista, no. En algún momento, cuando tuvo un intento de suicidio, sí, pero porque llegaron de milagro y ya no había otra opción que ingresarla. Pero esta es una de las denuncias que hago: solo la ingresaban después de un intento de quitarse la vida. No había que esperar tanto. En algunos momentos se veía que ya había un riesgo alto porque tenía las paranoias muy agudizadas o estaba muy encerrada y con mucho miedo, y esto siempre pasaba antes de un intento. Se podía ver cómo el sufrimiento iba aumentando, y ahí es cuando se tenía que haber tratado. No hay que esperar a que una persona se intente suicidar para que sea ingresada.

"Cuando mi madre ingresaba en el hospital, no pasaba más de un mes de allí. Dos veces le dieron el alta antes de tiempo"

Pero incluso cuando estaba ingresada, no pasaba más de un mes allí. Al menos en dos ocasiones le dieron el alta antes de tiempo. Por esto creo que ni se trató de forma urgente ni con la rigurosidad que merecen los temas de salud mental, pero la culpa de esto no la tienen los médicos.

Esto es un problema político: de aquellos que presionan a los médicos diciéndoles que hay que liberar camas y de los que no ponen medios para solucionar este problema, pese a tener las cifras que tenemos. En 2019 se suicidaron 3.671 personas según los datos oficiales. Son muchas vidas, pero parece que le tiene que tocar al presidente o a un alto cargo para que nos tomen en serio porque hay medidas que se podrían haber puesto en marcha ya. Tuve una reunión con Salvador Illa [entonces ministro de Sanidad] el pasado 4 de noviembre y nos decía que todo era muy complicado. Me ardía la sangre con esto. Cuando hay elecciones los políticos se gastan dinero de forma urgente en las campañas. Creo que es bastante más urgente destinar dinero para salvar vidas que para darles publicidad a ellos mismos.

¿Qué os decían cuando le daban el alta a su madre?

Todo esto fue muy triste. Cuando yo intentaba que ingresaran a mi madre, siempre miraba a los ojos a los médicos y les decía que la vida de mi madre estaba en sus manos porque yo era consciente del peligro. Pero no tenían medios. En el último ingreso, la psiquiatra me confesó que le estaban presionando para que le dieran el alta. Yo estaba en Madrid trabajando y por teléfono le dije muchas veces que mi madre no estaba preparada para salir, pero ella insistió en que le estaban echando la bronca. ¡Hombre!, esto no puede ser un patio de colegio donde se echan la bronca a unos y a otros porque estamos hablando de salvar vidas. Si una persona ingresa por cáncer y tiene que estar tres meses, está tres meses. A una persona con metástasis no se le echa porque se tengan que vaciar camas.

"Me gustaría que todo esto sirviera para cambiar las cosas y que el Estado no vuelva a dar la espalda a nadie"

El psiquiatra de cabecera que atendía a mi madre también me pidió perdón porque yo le solicité el ingreso y al final tuve que llamar al 112. ¿Es la culpa de este señor que estará totalmente desmotivado porque el sistema no le da herramientas para salvar vidas? Yo creo que lo hizo mal, pero que no tiene la culpa porque es otra persona más sin medios. Y lo que me gustaría es que todo esto sirviera para que cambien las cosas. Que el Estado, para el que estuvo trabajando mi madre toda la vida porque era funcionaria, no vuelva a dar la espalda a nadie.

Además, en estas enfermedades es muy difícil tener conciencia de que te encuentras tan mal y mi madre pidió ayuda. Imagina lo difícil que tiene que ser para una madre decirle a su hijo que se quiere morir. Para llegar a eso, ¿por cuánto sufrimiento tuvo que pasar antes?. Se está abandonando a mucha gente y esto tiene que cambiar. No hay otro camino. Y también es importante diferenciar entre suicidio y eutanasia porque muchas veces se confunden. La eutanasia es necesaria porque es para gente que ya no tiene vuelta atrás. El problema con la salud mental es que el sistema desahucia a la gente aunque ellos tengan oportunidades. Yo tengo la seguridad de que no estaríamos hablando aquí si mi madre hubiera tenido medios.

¿Su madre pudo acceder en algún momento a atención psicólogica de la sanidad pública?

No sirve de nada. Si tú te quieres morir y te dan cita para dentro de dos meses... son 62 días en los que te quieres morir. Los casos en los que te quieres morir se tienen que tratar de urgencia. Hoy se suicidarán diez personas de media, quizás más por la pandemia, además de todas las personas que lo intenten. Son personas que se dejan a las puertas de los hospitales. Les ponen o cambian de medicación y para casa. A mi madre se lo hicieron y muchas veces he pensado que ojalá hubiera padecido otra enfermedad que importara. Parece que la vida de mi madre importó una mierda. Da la sensación de que no intentan salvar a estas personas, que las desahucian.

Román Reyes con su madre Isabel.
Román Reyes con su madre Isabel. Cedida por Román Reyes

Y mientras esto pasa, a los familiares nos dejan como policías. Yo estaba cayendo en depresión cuando mi madre estuvo en Madrid. Tenía que salir a trabajar y uno de los intentos de suicidio ocurrió mientras llegaba a casa de madrugada después de un rodaje nocturno. Llevaría unas 14 horas fuera de casa. Cuando llegué estaba echada la llave. Llamé rápido a la Policía porque me olía lo peor y cuando me vio el municipal él mismo me preguntó que por qué mi madre no estaba ingresada. Ya la conocía de otras veces que había intentado suicidarse. Es que con este abandono están matando a la gente. 

Como hijo y superviviente del suicidio, ¿ha recibido ayuda?

Tuve varios ataques de ansiedad gordos. Fui a la sanidad pública y, en petit comité, la chica que derivaba a psiquiatría me recomendó ir por lo privado porque un caso como el mío, que iba a generar tanto dolor y sufrimiento, necesitaba atención continuada. Y así ha sido. He ido por lo privado porque me lo puedo permitir, pero hay gente que no puede. Así hacen que la salud mental sea un lujo.

Cuando su madre empezó a tener depresión, ¿le  dieron importancia?

No. Y yo tampoco, por ignorancia. Esto me duele mucho porque llegué a pensar que mi madre era una vaga y que estaba de baja porque no quería trabajar. Ahora, habiendo sufrido tanto después de su suicidio —con días muy malos y en los que cuenta mucho levantarse—, entiendo por lo que ella pasaba. Pienso en todo lo que yo paso elevado a un nivel de enfermedad cronificada como la de mi madre, y tiene que ser un puto infierno. 

Tampoco se valora bien desde los servicios públicos. A mí me pasó cuando mi madre se suicidó. De repente me dieron el colgante que llevaba puesto mi madre en ese momento. Nadie sabía que eso estaba allí, ni siquiera los hermanos de mi madre. Yo entré en shock. Me caía. Empecé a repetir "me quieren matar, me quieren matar", porque me iba a dar algo. No me podían dar el colgante en un sobre como si fuera un paquete de Amazon. He recibido comentarios sobre esto diciéndome que era un exagerado, pero para mí fue un shock muy fuerte. Una cosa fue enterarme de que mi madre se había suicidado estando en Madrid. Otra fue ir hasta su casa, pensar que mi madre murió sola y en el suelo y que me dieran el colgante que llevaba cuando se suicidó sin que nadie me avisara. Ese día me dio un ataque de ansiedad muy fuerte, tuve que ir al hospital y me tuvieron que pinchar. Pensaba que me iba a dar un ataque al corazón. De esto tampoco le echo la culpa al funcionario que me dio el colgante, pero sí de la falta de sensibilidad que hay entre la sociedad y de la falta de formación.

¿Ha sufrido los estigmas que hay en la sociedad en torno a los suicidios?

Sí, están presentes todo el rato. Por ejemplo, con medios que me han entrevistado y al final no lo han publicado porque les ha dado miedo hablar de esto. En las ciudades más pequeñas también veo que todavía se mira con recelo, por ejemplo, ir a psicólogo. Algo que tendría que estar superado. Si te rompes la pierna, vas al traumatólogo. Si te encuentras mal, ir a una ayuda externa objetiva que te dé herramientas es igual. Y es absurdo que piensen que alguien está loco o que utilicen como insulto el ir al psicólogo, sobre todo porque todos vamos a pasar a lo largo de la vida por vicisitudes que nos pueden superar.

Desde que hizo pública la historia de su madre y empezó a colaborar en Stop Suicidios, ¿ha encontrado muchos casos parecidos?

Me escribe gente constantemente pidiendo ayuda porque están desesperados. Gente que se quiere suicidar, que se ha suicidado su hija, un amigo de clase, padres y madres, hermanos... Gente de todas las edades. Y es muy triste que la gente acuda a un chaval que han visto que se ha suicidado su madre, pero lo hacen porque  casi no hay ayuda. Cuando hice el programa de Risto Mejide me escribió una mujer contándome que estaba planeando su suicidio hasta que vio ese programa y se puso en manos de profesionales. Un ejemplo de que hablar del suicidio salva vidas.

"Hablar del suicidio salva vidas"

De recursos, solo hay dos teléfonos que están totalmente desbordados —Teléfono Esperanza (717 00 37 17) y Prevención de Suicidio (911 385 385)— y cada vez que tengo una entrevista se les saturan los números. Pero la gente que está detrás de estos números son voluntarios y no se puede resolver la primera causa de muerte no natural de España con voluntarios. Por esto yo digo siempre que esto es un crimen de Estado. Hay personas que necesitan ayuda y se les está dando la espalda, y una de estas personas era mi madre que, como se le dio la espalda, no vio otra salida. Yo creo que mi madre se equivocó, pero también la entiendo. 

Pero para que no se les dé la espalda a más personas tenemos que presionar entre todos hablando de esto. Estamos haciendo una campaña desde Stop Suicidios con el hashtag #yonomecallo porque hay que sacarlo a luz. Nuestro familiar no va a volver, pero el mejor homenaje es intentar salvar vidas.

Con todo esto, ¿qué siente cuándo escucha que tenemos una de las mejores Sanidades del mundo?

De risa, con todos mis respetos. No hay sanidad sin salud mental. ¿De qué sirve que te pongan una escayola cuando te rompes una pierna si tienes una enfermedad mental? No se puede sacar un pecho de un todo si hay una pata súper importante y sin la que no podemos vivir que falla tanto.

"Muchas depresiones cogidas a tiempo no hubiesen desembocado en suicidio"

No es una crítica a la sanidad, es una crítica política. Creo que hay cierto interés en que pensemos que todo funciona bien, pero hay muchas deficiencias como la falta de psicólogos. Para sacar pecho de verdad tenemos que tener calidad. Si tú tienes un ataque de ansiedad fuerte, la solución que van a tener para ti es una pastilla, y una pastilla es un parche. No va a solucionar el problema ni van a ir a la raíz. ¿Entonces qué?, ¿cada vez que tengamos un ataque de ansiedad vamos a urgencias a por una pastilla hasta que empeoremos y acabemos como mi madre? Suena muy pesimista pero es que muchos casos son así. Y no es así porque lo diga yo, lo dicen los psicólogos y los expertos: muchas depresiones cogidas a tiempo no hubiesen desembocado en suicidio.

Este sábado os manifestáis a las 12.00 horas en el Ministerio de Sanidad, ¿qué espera conseguir y qué reivindicáis?

Quiero ser cauto, pero quiero pensar que es un momento importante porque los medios de comunicación, y sobre todo la gente joven, están empezando a hablar de esto. Así que espero que este momento sirva para que nos dejen de ningunear a todos los españoles porque es algo de toda la sociedad y que nos puede pasar a todos. Las cifras no son para ignorarlas, pero sí para gritar desde ya porque cuando ya se han quitado la vida solo puedes reivindicar. Yo hago todo esto para colocar mi luto en otro lugar y por la memoria de mi madre, pero lo bonito es que la gente lo haga para no tener que hacerlo desde mi posición.

Por esto esperamos que la manifestación tenga atención mediática y sirva para que los políticos toman medidas y se hagan desde ya. Y hay cosas fáciles como poner un teléfono gratuito para la prevención del suicidio, que sirva como el 016 para atender los casos de violencia de género. Un plan nacional de prevención del suicidio y más psicólogos porque parece que en este país se le da la espalda a la psicología y esto fundamental para nuestra salud.

Recursos donde acudir si necesitas ayuda

En caso de emergencia, riesgo inminente o intento consumado: Llamar al Teléfono 112. Acudir a los servicios de urgencia del hospital más cercano.

Ante factores de riesgo, señales de alarma o ideaciones suicidas: Acuda a su centro de salud de Atención Primaria o Centro de Salud Mental. 

Atención telefónica: Teléfono Esperanza (717 00 37 17) y Prevención de Suicidio (911 385 385).

Recursos en Internet donde se puede encontrar contenido de ayuda, servicios y contactos de interés:

- Asociación de Investigación, Prevención e Intervención del Suicido y Familiares y Allegados en Duelo por Suicidio (RedAIPIS-FAeDS).

- Confederación SALUD MENTAL ESPAÑA.

- Después del Suicidio – Asociación de Supervivientes (DSAS).

- Papageno – Plataforma profesional de prevención del suicidio.

- Sociedad Española de Suicidología.

- Asociación para la Prevención del Suicidio y la Atención al Superviviente (APSAS).