entrevista a la candidata a liderar podemos asturias
Entrevista a Sofía Castañón"No podemos funcionar a golpe de titular, necesitamos un proyecto de país para Asturies"

Madrid--Actualizado a
Sofía Castañón (Gijón, 1983) quiere liderar Podemos Asturias en un momento crucial en el que la formación se está reconfigurando para prepararse de cara al próximo ciclo electoral y para buscar su espacio en el frente amplio de Yolanda Díaz. Es una de las caras habituales en el Congreso de los Diputados, y forma parte de la dirección estatal del partido desde hace años (como secretaria de Feminismos y, después, secretaria de Culturas).
A su juicio, la actual dirección de Podemos Asturias (liderada por Daniel Ripa desde su irrupción en la política institucional, hace seis años) ha hecho un "buen trabajo" señalando la corrupción en las esferas de poder del territorio, pero advierte de que Podemos no puede ser solo "una herramienta de destitución", sino que debe articular un "proyecto de país" y cuidar más sus divisiones territoriales (los denominados concejos).
Visiblemente molesta con que desde la candidatura de Ripa se la señale como "la candidata de Madrid", recuerda que vive en Asturias y que ha realizado muchos "sacrificios personales" por atender a su trabajo en el Congreso sin abandonar su tierra: "Quienes dicen eso no me ven así, y lo saben". En esta entrevista con Público, Castañón reflexiona sobre su proyecto para las primarias del territorio y sobre el momento político actual.
¿Por qué ha decidido presentarse a liderar Podemos Asturias? ¿Cree que es necesario un cambio de rumbo en la formación?
Pienso que es necesario que haya un proyecto de país para Asturies, y creo que es el momento de tener una organización que sea capaz de estructurarlo y que pueda dar una propuesta que sea asturianista, feminista, ecologista, y consciente de la lucha por la justicia social, por los derechos laborales, por tener un futuro en Asturies y por vivir un presente con calidad de vida. Eso es lo que me empuja, con la experiencia que he ido adquiriendo estos años en la institución defendiendo Asturies en el Congreso, para dar este paso.
Usted ha hablado en las últimas semanas de que es necesario "profundizar en democracia y participación" y "abrir las ventanas" ¿A qué se refiere exactamente?
Los procesos internos a veces se viven con tensión y creo que debemos ser una organización capaz, y eso es lo que deseo para mi país, lo que deseo para Asturies, que como organización sepamos cómo vivir estos procesos para afianzarnos mucho más en cada concejo, en los concejos en los que estamos y en los que no estamos a día de hoy, y necesitamos estar en esos 78 concejos de Asturies. Para eso es necesario abrir las puertas de la organización a todo el mundo que quiera estar y abrir las ventanas, que significa hablar de todo el trabajo que se ha estado haciendo en estos años, que no ha tenido visibilidad suficiente. Tenemos compañeras que están en condición de gobierno tanto en Llanera como en Castrillón, que están haciendo un trabajo espectacular, y de las que no sabemos los suficiente porque creo que se ha mirado poco a ese trabajo por parte de la dirección actual. Es necesario, además, que seamos conscientes de que somos una organización que tiene que dialogar con otras organizaciones aliadas y hermanas, y hablo de IU Asturies, pero también de una relación buena y respetuosa con los colectivos, con los movimientos sociales y con las organizaciones sindicales, con todas.
¿Cree que eso no se ha hecho hasta ahora, o que se ha hecho de forma insuficiente?
Toca remangarse y hay mucha tarea por hacer, porque hablas con la gente que está en los concejos, ya sean portavoces de los grupos municipales o portavoces orgánicos de esos concejos, y son muchas y muchos las que te dicen que se han sentido abandonadas por la organización. Falta funcionar como una estructura y, sobre todo, especialmente, falta tener un proyecto; y el proyecto no se trata de que vaya a salir tal cual programático para 2023, sino que lo que tenemos que hacer ahora es tener la organización que necesitamos para desarrollar ese proyecto. No podemos seguir funcionando de manera reactiva, no podemos seguir funcionando a golpe de titular y funcionando con cuestiones sobrevenidas o, a veces, con más ocurrencia que audacia. Creo que la audacia implica mucho trabajo invisible, mucho trabajo sosegado, de escucha y diálogo, y me parece también que en la experiencia que he adquirido en estos años, siendo tres años secretaria estatal de Feminismos en Podemos, estando como portavoz adjunta en el grupo parlamentario, siendo también secretaria de Culturas, ese trabajo de escucha, entendimiento y de capacidad de alcanzar acuerdos quiero ponerlo ahora a disposición de la organización en Asturies, que es donde he vivido siempre, donde sigo viviendo y donde quiero que mi hijo vea que hay un proyecto político que va más allá del tiempo en el que su madre estuvo involucrada, porque necesitamos tener una estructura que sea capaz de continuar cuando quienes estamos ahora nos vayamos. De eso se trata también tener un proyecto que tiene que ser colectivo, diverso y plural.
Hay quien la ha señalado como la "candidata de la dirección de Podemos", o "la candidata de Madrid" ¿Se ve usted así?
Creo que quienes dicen eso no me ven así tampoco, y lo saben. Saben que hace seis años tomé una decisión política, que ha afectado también a mi vida personal, que era la de no dejar de vivir en Xixón, porque es la mejor manera de estar representando a la ciudadanía de Asturies que me votó ya en 2015, y que luego me ha vuelto a votar en 2016 y en 2019 en dos ocasiones, y eso implica también un sacrificio. No se trata de que nadie te dé ni siquiera las gracias, pero sí que reconozcamos que se hace mejor labor cuando estás representando a un territorio y sigues viviendo en él; hay muchos diputados y diputadas que deciden mudarse a Madrid cuando entran en el Congreso, mi decisión fue la contraria y tiene un coste personal que es que yo me he perdido muchas cosas de la vida de mi hijo, por ejemplo. No solo de la vida de mi hijo, porque somos más que madres, me he perdido muchas otras cosas y me he pasado muchísimas horas en trenes y también en autobuses por la noche, y en aviones, para poder estar haciendo esta tarea. Quienes lo dicen saben que he estado haciendo eso y creo que es el momento de que abandonen esa retórica y hablemos del proyecto que necesitamos, de la organización que necesitamos para la Asturies que queremos; que hablemos de política y que dejemos ese tipo de enunciaciones, que no son ni argumentos, que no le sirven para nada a la organización y que además no son propias entre compañeras y compañeros. A mí nunca me van a tener ahí.
¿Qué se ha hecho bien en estos años y qué hace falta mejorar?
Desde luego que hay cosas que se han hecho bien, y desde luego creo que hay que agradecer el trabajo, incluso cuando no se hace tan bien. Con el esfuerzo que supone estar en una fuerza política en la que donamos la mayor parte de nuestro salario, y lo hacen todos los compañeros y compañeras porque lo obliga el código ético y porque así pensamos que hay que proceder, en el que además somos blanco de ataques a todos los niveles, y no solo quienes están en espacios de mayor visibilidad, pienso en la ministra de Igualdad, en el exvicepresidente segundo, Pablo Iglesias, en lo que le ha pasado a mi compañero Alberto Rodríguez, pero también pienso en lo que les ha pasado a concejalas y concejales en Asturies, a lo que les ocurre a nuestras sedes, a lo que le pasa a la militancia… Es un esfuerzo importante y en este momento de clima que busca la antipolítica por parte de la ultraderecha, porque les interesa que la gente tenga esa desafección, hay que reconocer el trabajo siempre. Incluso con el que no estamos de acuerdo o pensamos que no es acertado.
Hay cosas que se han hecho bien: se ha denunciado de una manera insistente la corrupción que existe en determinados espacios y órganos de poder en Asturies, y esa labor Daniel Ripa la ha encabezado, la ha hecho con mucho convencimiento y con solvencia. Pero claro, tenemos que ser algo más que una herramienta de destitución y que critique la corrupción; forma parte de nuestro ADN y no hay que abandonarlo cuando toque, pero además creo que somos mucho más que eso. Somos una fuerza política capaz de hacer una propuesta de país. Hay una ciudadanía en Asturies que está esperando que tengamos una propuesta de país; falta audacia en ese sentido, también le falta audacia al presidente del Gobierno autonómico, Adrián Barbón, en ese sentido. Tenemos capacidad de hacerlo con diálogo con colectivos, las organizaciones sociales y sindicales, y con una fuerza hermana que es IU Asturies y con quien se quiera sumar a hacer un proyecto de país. Eso es lo que está pendiente.
¿Cuáles son los puntos principales de su programa o de su proyecto para Asturias?
Los puntos programáticos se tienen que desarrollar desde esa nueva dirección que salga de este proceso y no nos toca adelantarnos, pero sí colocar lo que pensamos que tienen que ser los cimientos de eso. Hay una cuestión fundamental: Asturies no es periferia, tiene que dejar de verse como periferia; yo no vivo en la periferia, yo vivo en Asturies, y para mí Asturies es el centro, igual que para una persona que vive en otra parte del conjunto del Estado vive su realidad como el centro. No tengo vocación de periferia y hace falta dejar de pensar desde ahí y desde la comparación continua y esa sensación de agravio que sin duda existe, un ejemplo es el peaje del Huerna. Claro que tenemos un agravio comparativo territorial, pero creo que la mejor manera de responder ante eso es colocar Asturies en el centro y pensar las políticas desde ahí. Por eso hablo de un proyecto asturianista dentro de una configuración en la que todos los mantras que se nos dijo en el régimen del 78, que incluían la meritocracia, que la igualdad era de facto, todas estas cosas que hemos visto que eran mentira, que incluyen también ese café para todos que está siendo evidente que no funciona, y esto no va solo de la relación Madrid-Catalunya, va mucho más allá y lo vemos en cómo aparecen Teruel Existe, Segovia Existe y otras fuerzas, lo que tenemos que garantizar es que hablar de autogobierno no solo es estar hablando de competencias de carácter territorial o autonómico, sino de estar hablando del autogobierno de la propia ciudadanía, y eso lo estructuras desde los espacios de mayor proximidad.
"Tenemos una enorme capacidad, lo único que le falta a Asturies es que sintamos muchísimo más orgullo"
Asturies ya es de por sí un país complejo, por su propia disposición geográfica. Quiero que la organización esté enfocada en qué necesitan los asturianos y las asturianas, y eso es estar hablando del modelo productivo, de la defensa de los derechos de los trabajadores y trabajadoras, en contra de las deslocalizaciones, pero además, de estar apostando por una soberanía industrial y energética que tiene que ser medioambientalmente sostenible. Los primeros en pagar las consecuencias de tener industria contaminante son los propios trabajadores, hablo en plural masculino porque suelen ser plantillas muy masculinizadas en ese sector. Tenemos capacidad de sobra para estar apostando por una soberanía energética sostenible, limpia, que cuide el medioambiente; por un proyecto de modelo productivo que comprenda que hay muchas maneras de estar, de vivir y de disfrutar Asturies, que no se parece nada a esos monocultivos de turismo que vemos en otras partes del Estado. Tenemos que pensar en todo esto, incluso en la capacidad que tenemos para adaptarnos a los cambios que genera la crisis climática también en nuestros cultivos. Tenemos una enorme capacidad, y lo único que le falta a Asturies es que sintamos muchísimo más orgullo y que tengamos más convicción de que es un país que puede tener un desarrollo muy importante.
¿Cuáles son, a su juicio, las claves de una eventual reforma del Estatuto de Autonomía asturiano?
La clave de la reforma del Estatuto de Autonomía tiene que ser , para empezar, que esto se viva como un hito político para Asturies, como sin duda los fue hace 40 años, que tuviésemos ese estatuto, como lo fue la reforma que hubo en 1995, y que nos tiene que interpelar al conjunto de la sociedad, de la gente que venimos demandando, al igual que la gente que me precede y que lleva toda la vida en esas luchas, que tengamos un reconocimiento de nuestros derechos como hablantes, de nuestros derechos lingüísticos, que todas las lenguas que se hablan en Asturies tengan los mismos derechos y estén en pie de igualdad. Y eso tiene que reflejarse como tal, como un derecho y, por lo tanto, los derechos no se negocian ni son moneda de cambio, sino que los derechos se pelean porque estén, y cuando se consigue que estén se ponen sobre el papel y se garantizan legislativamente para que se puedan ejercer sin trampa ni cartón, con negro sobre blanco, para que podamos decir que una cuestión fundamental de derechos está garantizada después de 40 años que se viene pidiendo.
Me gusta una frase de Rodrigo Cuevas, el artista recientemente premiado con el premio Ojo Crítico, y un creador al que admiro mucho, que decía hace cosa de más de un mes en la plaza de la catedral en Uviéu, que este no es el mejor momento para que se reconozcan nuestros derechos como hablantes en Asturies porque ese momento fue hace 40 años, pero este es el segundo mejor momento. La reforma del Estatuto de Autonomía tiene que comprender esto porque esta reforma nace porque viene de esa lucha de toda la gente que viene décadas reivindicando nuestros derechos lingüísticos a hablar, a pensar, a sentir, a comunicarnos y a vivir en asturiano y en la fala eonaviego gallego-asturiano.
¿Cree que en los últimos años la dirección estatal de Podemos ha descuidado los territorios?
Una organización es sus territorios y en pocos años hemos logrado cosas sin precedentes, como estar en el Gobierno del Estado, como estar en gobiernos autonómicos, como estar y haber estado en gobiernos de ciudades muy importantes. No lo hemos hecho todo a la vez y hay cosas que quedan por hacer. Una organización es su implementación territorial y en ese camino de irrupción en las instituciones nos ha quedado más descolgado y creo que desde que ha asumido Ione Belarra el mandato de ser la secretaria general esto se ha reenfocado con muchísima contundencia. De hecho, es una de las cosas que también para mí han pesado a la hora de dar el paso ante este reto, que es saber que hay una dirección estatal que sabe la importancia que tienen los territorios en este proceso de construir organización, de arremangarnos para ello y veo ahí una gran sintonía, y eso también me estimula y me da convicción para estar dando este paso.
¿Qué papel quieren jugar Sofía Castañón y Podemos Asturias en el proyecto político que quiere construir Yolanda Díaz?
El frente amplio es algo de lo que llevamos hablando mucho tiempo y que es consustancial al propio proyecto de Podemos; ser más en las instituciones, ser sociedad civil organizada que entra en las instituciones para ser vehículo de transmisión de las luchas de la calle y parta que por fin se oiga en las instituciones y no puedan estar desentendiéndose quienes nos representan. La representación de la ciudadanía no es otra cosa, y de ahí siempre el hacerlo sumando. Creo que lo hemos hecho todo el tiempo y es lógico que sigamos en ese camino que ahora nos marca liderando el espacio político del cambio Yolanda Díaz. Ahí creo que Asturies tiene que jugar un importante papel; Yolanda Díaz, con quien tengo una excelente relación desde que fuimos compañeras diputadas, y he visto su capacidad de trabajo, que ahora seguimos comprobando toda la ciudadanía, es conocedora también de la realidad asturiana, tiene sensibilidad por afinidad de mirada desde Galicia con nuestras culturas, nuestras lenguas y nuestra manera de vivir también el territorio y la identidad, de vivir que somos un país, igual que lo es Galicia, y creo que Asturies tiene que jugar un papel importante. Desde luego, yo me pongo a disposición de eso con todo el convencimiento de que ese es el camino.

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