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Atentados en Catalunya Un testigo sitúa en Alcanar a dos de los terrorista de los atentados del 17-A 

Un segundo testigo ha destacado que le llamó la atención el liderazgo de Driss Oukabir cuando le vio reunido con otro terrorista en un bar. Oukabir es una de las cuatro personas relacionadas con los atentados que se encuentran en prisión.

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Altar en homenaje a las víctimas de los atentados terroristas en Catalunya, en Las Ramblas. REUTERS

Un testigo protegido ha situado a Driss Oukabir, presunto miembro de la célula del 17-A, en el chalé de Alcanar (Tarragona) en el que se prepararon los atentados de Barcelona y Cambrils, y un segundo testigo ha destacado que le llamó la atención su liderazgo cuando le vio reunido con otro terrorista en un bar.

Los dos han declarado ante el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu, que investiga el ataque, en el que murieron asesinadas 16 personas y un centenar resultaron heridas, y que ha levantado parcialmente el secreto de sumario de la causa.

El primero ha sido un vecino de Alcanar, que ha situado tanto a Driss Oukabir, hermano de uno de los terroristas abatidos en Cambrils y que se encuentra en prisión, como a Younes Abouyaaqoub, autor material del atropello mortal de las Ramblas y abatido por la Policía días después de los hechos, en el chalé donde se planearon los atentados.

Al término de la comparecencia, los letrados Antonio Guerrero, representante de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), e Ignacio Fuster Fabra, abogado de varias víctimas extranjeras, han explicado que el testigo ha reconocido a ambos fotográficamente y que llegó a saludar en alguna ocasión a Oukabir en las inmediaciones de la casa.

Ambos letrados han destacado la relevancia de esta declaración a la hora de esclarecer la participación en los hechos de Oukabir, en prisión desde el pasado 22 de agosto, dado que desmonta la declaración que aportó ante los Mossos, en la que negó haber estado en el chalé.

El chalé de Alcanar y el bar de Tona

El chalé de Alcanar fue el lugar donde los terroristas estuvieron preparando la masacre durante meses utilizando explosivos que manipulaban dentro de casa, lo que provocó una explosión en la que murieron varios miembros de la célula, incluido el imán de Ripoll (Girona) y presunto cerebro de los atentados, Abdelbaki Es Satty.

Este hecho frustró sus planes y les obligó a actuar a la desesperada, con el ataque en las Ramblas y en Cambrils.

También ha identificado a Oukabir el segundo testigo protegido, un camarero de un bar de la localidad de Tona (Barcelona), donde el presunto integrante de la célula, apodado la Comadreja, y Abouyakoub tuvieron un encuentro el día antes de los atentados, en el que, según ha dicho, fue el primero quien tuvo la voz cantante.

Aunque hablaban en árabe y no pudo entender la conversación, el testigo ha explicado que, a juzgar por los gestos, era Oukabir quien ejercía el liderazgo e intentaba convencer de algo al autor material del atropello de Las Ramblas.

El testigo ha señalado que, durante el encuentro, de apenas una hora, ambos integrantes de la célula se sentaron en una zona alejada del resto de los clientes y ha destacado que estaban tan enfrascados en la conversación que no prestaron atención al partido de fútbol que estaban retransmitiendo.

Según la versión aportada al juez, ambos estaban bastante alterados y nerviosos, principalmente Abouyakoub quien tenía una actitud esquiva y siempre evitaba el contacto visual.

Actitud sospechosa

De hecho, ha dicho que su actitud levantó sus sospechas porque cuando se acercaba a la mesa donde estaban sentados, enseguida dejaban de hablar e incluso llegó a pensar que querían atracar en el establecimiento.

Además, ha señalado que accedieron a las inmediaciones del bar con una furgoneta amplia y blanca que aparcaron fuera, si bien no ha podido determinar si fue la que usaron los terroristas para perpetrar el atropello mortal de Las Ramblas.

Oukabir es una de las cuatro personas relacionadas con los atentados que se encuentran en prisión (una de ellas en Francia) y además fue condenado el pasado mes de marzo por un juzgado de lo Penal de Girona a medio año de cárcel por maltratar a su pareja en Ripoll.

Ocho de los terroristas murieron, seis abatidos por las fuerzas de seguridad y los otros dos en la explosión de Alcanar.