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Cárceles en guardia contra el machismo

El 80% de las presas sufrió malos tratos antes de su ingreso en prisión

PAULA DÍAZ

La Secretaría de Instituciones Penitenciarias presentó ayer un programa de intervención dirigido a unas 200 mujeres que se encuentran en privación de libertad y que han sido —o son— víctimas de violencia de género, para “reforzar la autoestima y las habilidades sociales” de las reclusas.

El fin último de la iniciativa es contribuir a su reinserción y “darles las herramientas necesarias para que puedan identificar la violencia y defenderse de ella”, según anunció ayer Mercedes Gallizo, secretaria general de Instituciones Penitenciarias, en la presentación del manual Sermujer.es.

El documento, que está elaborado por numerosos profesionales de las prisiones, el Instituto de la Mujer, la Universidad y las ONG que llevan a cabo su labor en las prisiones españolas, servirá como guía para los terapeutas que impartirán las sesiones de grupo. El programa será implantado en 13 cárceles de toda España, comenzará en febrero y durará todo el año.

El documento servirá como guía para los terapeutas que impartirán las sesiones de grupoGallizo recordó que, según los últimos estudios realizados al respecto, un 80% de las presas han sido maltratadas antes de su entrada en prisión. De las más de 5.000 mujeres que hay actualmente en las cárceles españolas, tres cuartas partes han sido sometidas a violencia física y un 68% a violencia sexual. Además, el 60% ha sido víctima de abuso en el seno familiar, una de cada cuatro siendo menor de edad.

“Esas mujeres dan por normalizadas situaciones que no lo son y tienen que ser conscientes de que muchos aspectos de su personalidad actual son producto de la violencia sufrida”, apuntó por su parte Laura Seara, directora general del Instituto de la Mujer. “Muchas mujeres empezaron a consumir drogas porque sus parejas les habían pedido que compartieran el consumo como una prueba de amor”, agregó.

Según Gallizo, un 50% de los delitos cometidos por mujeres son contra la salud pública, es decir, por tráfico de drogas. “Si desapareciese la violencia de género, igual que si desapareciesen las drogas, tendríamos muy poca gente dentro de las prisiones”, aventuró la secretaria.

Por eso, el objetivo del programa es preventivo, “para abordar las carencias de las víctimas al aceptar comportamientos que no deberían, fortalecer su autoestima para que sean capaces de enfrentarse a esas situaciones y para empoderarlas”, concluyó Gallizo.


La cuenta de víctimas mortales por violencia de género en 2011 aumentó ayer a cuatro, después de que el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad contabilizara a la mujer que apareció apuñalada el pasado miércoles en su domicilio de Los Belones, en Cartagena (Murcia).
La Guardia Civil detuvo ayer a su pareja y presunto asesino, un hombre de 56 años, aunque seguía investigando para lograr el esclarecimiento total de los hechos, informa Europa Press.

Las otras tres muertes ocurrieron en Segovia, Granada y Fuenlabrada (Madrid), los días 13, 14 y 18 de enero, respectivamente. Según fuentes del Ministerio de Sanidad e Igualdad, en ninguno de estos casos existían antecedentes por violencia de género, ya que ninguna de las víctimas había denunciado a su pareja.

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