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Los detenidos por la protesta contra el 'tarifazo' dicen que Cifuentes quiere criminalizarlos

Denuncian una 'campaña de desprestigio' por parte de policía y medios de comunicación para disuadir a la ciudadanía de nuevas acciones

ELENA HERRERA

Tres de los seis detenidos como consecuencia de las protestas contra la subida de tarifas y empeoramiento del servicio del metro de Madrid han denunciado este miércoles la, a su juicio, 'campaña de desprestigio' organizada contra ellos por policía y determinados medios de comunicación, con auspicio de la Delegación del Gobierno en Madrid, a cuya máxima responsable, Cristina Cifuentes, acusan de querer 'criminalizar sus acciones'.

Acompañados por el letrado que les asiste y por una vecina del madrileño barrio de Lavapiés los jóvenes, acusados de desórdenes públicos y coacción por presuntamente haber accionado, cuando estaban parados, los frenos de nueve líneas del suburbano madrileño para protestar por la subida de tarifas, han censurado una actuación policial 'desmedida', que, dicen, tiene como objetivo 'disuadir a la ciudadanía de nuevas protestas'. 'Nos trataron como a terroristas. El objetivo de todo esto es buscar una cabeza de turco', ha asegurado a Público.es uno de los detenidos. Por esos delitos, todos ellos se exponen a penas de hasta cinco años de prisión. Sin embargo, como consecuencia de estas acciones no se registraron incidentes graves en el suburbano, aunque sí hubo retrasos en el servicio de entre diez y once minutos, según Metro de Madrid. 

Las críticas a los medios de comunicación han centrado buena parte de la atención de la comparecencia. Así, los acusados, que han preferido no dar sus nombres y se han identificado como 'personas sin más', han criticado el hecho de que determinados medios masivos publicaran, el pasado 22 de junio, cuando tuvieron lugar las detenciones, imágenes de los retenidos 'incluso antes de ser presentados cargos algunos contra ellos'

El el 22 de mayo de 2012 estas seis personas fueron detenidas a primera hora de la mañana en un piso del céntrico barrio de Lavapiés, en Madrid. En un comunicado, los activistas explican que '20 o 30 policías' entraron en la vivienda y, una vez dentro de esta, 'golpearon a uno de los compañeros que tardó en encontrar el DNI dada la confusión'. A continuación, siempre según el relato de los activistas, los agentes esposaron a dos de los cuatro detenidos y con 'llamadas, chantajes y amenazas del tipo '[o vienes al piso] o voy ahora mismo a casa de tus padres y lo pongo todo patas arriba'' la policía hizo que los otros dos ahora acusados , que estaban en sus casas, acudieran a ese domicilio 'sin informarles de que estaban detenidos o de la posibilidad de acudir voluntariamente a la comisaría'. De allí todos salieron esposados en medio de un gran despliegue policial y mediático. 'Un espectáculo -a juicio de los retenidos y su defensa- propio de regímenes antidemocráticos'.

Horas después, en la sede de la Delegación del Gobierno, el jefe superior de la Policía, Alfonso José Fernández Díez, y la delegada del Gobierno, Cristina Cifuentes, proyectaron las imágenes del arresto. La prensa, que había sido avisada con anterioridad del operativo, ya había publicado imágenes de la operación. 'Es una vergüenza ese circo policial y mediático', se quejaba tras la rueda de prensa un vecino del barrio que había ido a dar su apoyo a los imputados.

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