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Montilla: "Rajoy no me coge el teléfono"

El president respira tras el nuevo fracaso del Constitucional y acusa al PP de impedir su renovación

ALBERT MARTÍN VIDAL

Una inmensa sensación de alivio recorre a los socialistas catalanes. El nuevo fracaso del Tribunal Constitucional (TC) en la tarea de emitir una sentencia sobre el recurso del Estatut ha devuelto algo de optimismo a un partido lastrado por la crudeza de las encuestas y que en los últimos 15 días se ha expuesto a la angustia de un fallo que podía amenazar a su Govern.

El cambio de escenario permitió al president de la Generalitat, José Montilla, recordar el papel del PP desde el inicio de este proceso y exigir de nuevo que el TC sea renovado. "No nos confundamos, la situación anómala del Tribunal Constitucional, su composición y el bloqueo de su renovación, con cuatro de sus miembros que ya hace mucho tiempo que han acabado su mandato, tiene un principal responsable, que es el PP", manifestó.

El president cree que el líder conservador "no escucha a Catalunya"

Montilla explicó que el viernes llamó al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y le expuso la necesidad de que el controvertido tribunal sea remozado. Cuando intentó hacer lo propio con Mariano Rajoy, no tuvo suerte: "Se quedó sin batería o estaba desconectado porque le llamé pero todavía sigo esperando su respuesta", explicó el president. "Ni escucha ni responde a Catalunya", lamentó el president, que acusó al PP de haber "desatado la catalanofobia".

Los socialistas catalanes pudieron celebrar el nuevo retraso del Constitucional en uno de sus principales actos de la precampaña, el de la proclamación de Montilla como candidato a la Presidencia de la Generalitat en las elecciones previstas para el próximo otoño. Montilla, reelegido a la búlgara con 341 votos a favor, una abstención la suya y ningún voto en contra, pudo constatar el empujón anímico para un partido que da por hecho que el potencialmente peligroso fallo no se conocerá antes de las elecciones de otoño. "Nadie quiere votar cosas que no pueda defender en público", explicaba Miquel Iceta, portavoz del PSC.

La dificultad de que la situación se resuelva a corto plazo beneficia a los dos principales partidos catalanes. Mientras el PSC puede coger aire y librar la batalla por el centro político, CiU puede seguir acusando a sus grandes rivales de ser inoperantes ante la crisis y de estar supeditado a un PSOE que no ayuda a Catalunya.

Insiste en culpar a la derecha de haber desatado la "catalanofobia"

Mientras, PSOE y PP admiten la necesidad de relevar a los magistrados que ya han concluido su mandato, pero se reprochan mutuamente la responsabilidad de que eso no haya sido posible hasta ahora. Fuentes socialistas consultadas por Efe explicaban que tantearán al PP para retomar las conversaciones, aunque no se mostraban optimistas y expresaban, además, su preocupación ante la posibilidad de que se les pueda acusar de interferir en la labor del TC.

El secretario de Estado de Cooperación Territorial y número cuatro del PSOE, Gaspar Zarrías, manifestó que "si alguien se está arrepintiendo, cada día más, de haber puesto ese recurso, es el Partido Popular". Zarrías reprochó que los conservadores no recurrieron en el Estatuto andaluz artículos idénticos a los recurridos en el catalán y recordó que el Estatut ya se aplica y "España no se ha roto".

Además, el número cuatro del PSOE quiso defender al TC: "Habrá que respetar sus procedimientos, sus calendarios y cuando decida, habrá que acatar la sentencia, guste o no guste a todos o a pocos, porque con las resoluciones de los tribunales, el Estado de derecho establece el acatamiento de las mismas".

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