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Varela permite hasta tres escritos de Manos Limpias

La única acusación que sigue personada en la causa por los crímenes del franquismo ha necesitado corregir su escrito dos veces siguiendo las directrices del instructor del procedimiento

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Manos Limpias ha necesitado hasta tres intentos para poder acusar al juez Baltasar Garzón de prevaricación por haber abierto la primera causa penal por los crímenes del franquismo. En su segundo escrito, que debía ser el definitivo, porque lo presentaron según admite la propia acusación en el texto 'en los términos dispuestos' por el instructor del procedimiento, Luciano Varela, se le olvidó la clave para acusar a alguien de prevaricación. Omitió la frase 'el acusado ha actuado dictando las resoluciones [por las que se le acusa] a sabiendas de su injusticia'.

Por eso necesitó presentar un tercer escrito en el límite de la 'audiencia' (un día) concedida por Varela a las acusaciones. Según fuentes jurídicas, consta como recibido en el registro del Tribunal Supremo a las 14.34 horas del pasado jueves. De momento, el instructor del procedimiento contra el juez de la Audiencia Nacional no ha puesto objeciones a esta segunda corrección.

El sindicato olvidó decir que Garzón actuó mal 'a sabiendas'

En cambio, la otra acusación contra el juez, la ejercida por Falange Española de las JONS, quedó fuera del procedimiento el viernes al haber entendido que se aplicaba lo previsto en la Ley de Enjuiciamiento Civil que permite alargar el plazo de presentación de escritos hasta las 15 horas del día siguiente al de vencimiento. Al considerar el fiscal que Garzón no cometió ningún delito y no acusarlo, el juez sólo se puede sentar en el banquillo si lo pide una acusación popular.

Se nota que el autodenominado sindicato de funcionarios que comparte representación con la asociación, también de corte ultraconservador, Libertad e Identidad debía reaccionar con rapidez el jueves.

Su segundo escrito vuelve a plagiar el auto de 3 de febrero del instructor

Mientras su segundo escrito lleva fecha del pasado 15 de abril, la que constaba en el primero, como si nunca hubiese existido la providencia de Varela que le indicaba hasta las páginas que debía retirar, el tercero dice expresamente: 'Que en cumplimiento de la providencia de 21 de abril de 2010 [la que señalaba los errores que el instructor había detectado] ha sido presentado en el día de hoy escrito de acusación en los términos dispuestos por dicha resolución'.

'No obstante y para mayor constancia, por medio del presente escrito y en el término de una audiencia concedido, efectuamos la siguiente aclaración y rectificación de nuestro escrito de acusación', proseguía el tercer texto. El problema es que lo que había olvidado era añadir un último párrafo, pero el más importante: el que tilda de prevaricadora la actuación del juez Garzón en la investigación de los crímenes del franquismo.

Lo agregado dice textualmente: 'De lo anterior se concluye fácticamente que el acusado ha actuado dictando las resoluciones referidas en los puntos anteriores a sabiendas de su injusticia'. Para que exista un delito de prevaricación no basta con que un juez dicte resoluciones injustas o errónea, sino que debe ser consciente de que lo son.

Pide 20 años de inhabilitación y una multa de 21.600 euros

En las 18 páginas a las que quedaron reducidas las 70 del primer escrito se reproducía la actuación de Garzón, el fiscal y la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, pero sin incluir una sola expresión que sostuviera que Garzón prevaricara, porque no incluía que actuó 'a sabiendas' de la injusticia de sus resoluciones.

Una forma muy débil de intentar lograr la condena del magistrado de la Audiencia Nacional para el que Manos Limpias solicita 20 años de inhabilitación, 'con pérdida definitiva del cargo que ostenta y de los honores que le son anejos', así como multa de 24 meses a razón de 30 euros diarios (21.600 euros). También solicita que, como responsable civil, haga frente al gasto que supuso su investigación de los crímenes franquistas, al contratar una empresa para elaborar una base de datos de víctimas, designar polícias y nombrar un grupo de expertos. Para hacer frente a estos gastos, solicita una fianza de 60.000 euros para Garzón.

Exige que Garzón pague los gastos de la investigación que abrió a Franco

Pero es más, para sostener la acusación contra Garzón el escrito de acusación definitivo vuelve a hacer suyos párrafos textuales del auto de Varela del pasado 3 de febrero, en el que rechazó el sobreseimiento de la causa que había pedido la defensa. Era una resolución de tono duro y sentencioso, pero dictada por un juez durante la instrucción de una causa. Es decir, que no es suficiente para satisfacer el principio acusatorio que debe contener un escrito de acusación.

Por su parte, el juez Varela resolverá previsiblemente hoy la recusación que le ha presentado Garzón al entender que perdió la parcialidad cuando le indicó a las acusaciones cómo debían corregir sus escritos de acusación.

Por otro lado, el Tribunal Supremo aplazó ayer del 12 al 19 de mayo la declaración como testigo del presidente del Banco Santander, Emilio Botín, en otro de los procedimientos que el juez Garzón tiene abiertos: el del patrocinio por dicha entidad de los cursos que impartió en la Universidad de Nueva York.

Además, el instructor de esta causa, Manuel Marchena, ha pedido a la policía que averigüe si los responsables del centro universitario que no acudieron a declarar al alto tribunal disponen de residencia en España.