Los nonagenarios de Lanzarote pendientes de un desahucio

Pilar y Sinforino tienen 87 y 90 años y de nuevo viven pendientes de un desahucio. Solo sus vecinos, dicen, les han apoyado hasta el final. Ellos han sido quienes hoy han recorrido el que llaman el triángulo de la vergüenza: el juzgado, la iglesia y el Gobierno canario. Pilar quería pero no ha podido ir a protestar, la quieren desahuciar de la casa que le cedió la iglesia y en la que ha vivido 50 años. "El día que yo me muera que se queden con la casa, pero ahora que me dejen tranquila" A pesar de sus 90 años, Sinforiano sí ha estado en los juzgados. La iglesia vendió el terreno a una inmobiliaria pero obligó por contrato a ocuparse de Pilar y Sinforiano. De nada le ha valido a la pareja encontrar la carta. Nadie entiende por qué la juez avala el desahucio y solo obliga a la inmobiliaria a realojarlos durante dos años, lo que precisamente pidió la empresa. La iglesia ha sido la segunda parada de esta ruta de la vergüenza, la tercera: el Gobierno canario. -Redacción-