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Zapatero plantea las bases para un economía verde

Propondrá medidas para acabar con la era del ladrillo sin hundir a las constructoras y sacar al mercado 200.000 viviendas

 

G. L. A. / M. J. G. / F. C.

Lo que era una estrategia a largo plazo se ha convertido en una necesidad perentoria que obliga a acelerar el cambio. A partir de esta conclusión, el presidente del Gobierno aprovechará hoy el debate del estado de la nación para exponer las bases de un nuevo modelo de crecimiento en el que la llamada "economía verde" sustituya al ladrillo residencial, propiciando simultáneamente actividades alternativas para evitar el hundimiento de las empresas de construcción.

Con este objetivo genérico, José Luis Rodríguez Zapatero planteará nuevas iniciativas para avanzar en la implantación de las energías renovables, potenciar sectores de alta rentabilidad como la biomedicina y modernizar otros tradicionales, como el turismo, el automóvil y la agroalimentación.

También habrá propuestas relacionadas con la formación profesional y la cooperación entre las distintas administraciones públicas para sumar esfuerzos en la prioridad de frenar el crecimiento del paro y mantener la protección a los desempleados.

Es en los sectores económicos mencionados donde Zapatero quiere concentrar el esfuerzo de gasto público ya que la inversión privada se orienta a las actividades más rentables y éstas están vinculadas a la I+D+i.

Según las fuentes consultadas, el Gobierno cree que es posible ayudar a sobrevivir a las empresas constructoras con medidas como potenciar la rehabilitación de viviendas y espacios urbanos, en la que se tendrán que incorporar elementos tecnológicos tales como paneles solares o materiales de aislamiento térmico y acústico.

Zapatero consideraba anoche una propuesta para impulsar la salida al mercado de 200.000 viviendas anuales del stock acumulado, con destino social para rentas limitadas y jóvenes.

El plan pasa por el compromiso de los promotores de reducir los precios en un porcentaje aproximado del 20% y el de la banca para proporcionar su financiación, con medidas de apoyo del Gobierno, que podrían ser fiscales o a través del suelo.

En el sector del automóvil, el Gobierno traerá a España la fabricación de modelos eléctricos, a ser posible en la factoría que tiene en Valladolid Renault, con cuyo presidente se reunió la semana pasada Zapatero.

En el ámbito educativo, se plantea impulsar la informatización y una de las medidas que ha estudiado el Ejecutivo es subvencionar la compra de ordenadores portátiles.

El presidente hará un llamamiento global al pacto y a la suma de esfuerzos, no sólo ante la crisis económica, que acaparará el debate, sino singularmente ante el "reto nacional" de la presidencia de la Unión Europea, en el primer semestre de 2010.

Mariano Rajoy, que lleva días reuniéndose con sus colaboradores para preparar su intervención, tiene previsto presentar su plan anti crisis, en el que propone 12 reformas estructurales, entre ellas las del sistema fiscal, el mercado laboral y el modelo de pensiones Además, explicará "la verdad de lo que está sucediendo en España" y dará cuenta de la hoja de ruta del PP. Los conservadores están convencidos de que el presidente no planteará "ninguna alternativa que consiga crear empleo".

El portavoz de CiU en el Congreso, Josep Antoni Duran, avanzó que su intervención tendrá "tono de moción de censura" y pronosticó que el del resto de los portavoces de la oposición no diferirá mucho, quedando así en evidencia hasta qué punto Zapatero está solo en el Parlamento. Entre otras medidas, defenderá incentivar con 1.500 euros el cambio de coche.

Por un derrotero similar irá el portavoz del PNV, Josu Erkoreka, que dedicará buena parte de su intervención a "la nefasta gestión del Gobierno de la crisis económica, que está ahogando a ciudadanos y empresas". A su juicio, Zapatero "es el único responsable de su aislamiento parlamentario por una incapacidad de liderazgo absolutamente inaceptable en plena crisis".

El secretario general de ERC, Joan Ridao, criticó la "ofensiva demagógica izquierdista" de Zapatero. Su partido tiene previsto presentar varias resoluciones sobre la financiación autonómica y los traspaso de Cercanías y el aeropuerto del Prat a la Generalitat.

Sólo desde Coalición Canaria se anticipó ayer la intención de dar un margen de confianza a Zapatero, eso sí, condicionado a la supresión de tasas aeroportuarias en el archipiélago.

Convenios a través del Ministerio de vivienda. El Gobierno ha abierto ya negociaciones con varias comunidades autónomas para articular compras de suelo a través de la empresa pública Sepes, del Ministerio de Vivienda. La idea es adquirir terrenos a autonomías y ayuntamientos y urbanizarlos para que luego las comunidades gestionen en ellos la construcción de viviendas protegidas.

Contactos: Andalucía, Catalunya y País Valenciano. Estas tres comunidades han mostrado su interés en un convenio de colaboración con Sepes, según fuentes del ministerio. La iniciativa es complementaria a la compra por parte del Estado de 15 terrenos por subasta a varias promotoras, con las que se negocia el precio final, cercano a 300 millones. En esos suelos se construirán 13.350 pisos protegidos.

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