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'Tregua' sangrienta en Alepo: más de 200 muertos en una semana

Los bombardeos aéreos y los ataques de artillería se recrudecen pese a que sigue en vigor el alto el fuego entre el régimen sirio y las fuerzas de la principal alianza opositora. Cruz Roja advierte de que la ciudad está al borde del desastre humanitario.

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La población de Alepo inspecciona los escombros de varios edificios derruidos por los bombardeos. - REUTERS

BEIRUT.- La violencia no para en Siria pese a la tregua que aún sigue en vigor. Más de 200 personas, todas civiles, han muerto sólo en la ciudad siria de Alepo en la última semana, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos. Este viernes, la localidad ha amanecido entre nuevos bombardeos. En las últimas horas han perdido la vida medio centenar de personas por los los ataques aéreos y el disparo de cohetes. 

Al menos 31 civiles, entre ellos tres menores, fallecieron por ataques aéreos de aviones de guerra, de origen desconocido, en los barrios de Bustan al Qasr, Al Kalasa, Al Sukari, Qadi Askari, Al Marya y Al Harabla, en manos de grupos armados opositores. Además, otras 22 personas, de las que dos eran niños, murieron por el impacto de proyectiles disparados por facciones islámicas contra áreas bajo el control del régimen, como Al Midan, Al Mashriqa, Ashrafie y la plaza de Saadalá al Yaburi, donde también hubo 53 heridos, indicó el Observatorio, con sede en Londres pero con una gran red de informadores por todo Siria.

La agencia de noticias oficial siria, SANA, confirmó el fallecimiento de 22 civiles por el lanzamiento de cohetes por parte de "organizaciones terroristas" y los disparos de francotiradores en Alepo. Una fuente de la Jefatura Policial en esta urbe precisó a la agencia que los atacantes abrieron fuego desde los distritos de Bustan al Qasr y Al Meridian.

Estos últimos ataques son una continuación del repunte de las hostilidades registrado en los últimos días en Alepo. En la noche del jueves al viernes, el hospital Al Quds, localizado en el barrio de Al Sukari, en el este de la localidad, fue blanco de un bombardeo, cuya autoría se desconoce. Por el momento, la cifra de víctimas es aún confuso: El Observatorio ha señalado que hubo 27 muertos; mientras que Médicos Sin Fronteras (MSF), que ofrecía apoyo al centro sanitario, ha apuntado que hubo catorce fallecidos.

Un portavoz de la administración opositora de la ciudad, Abu Zaer al Halabi, elevó el número a cincuenta, de los cuales treinta han podido ser identificados, según su relato. Entre los muertos en ese ataque figura el pediatra Mohamed Wasim Muaz, el único especialista de este tipo que había en las áreas bajo dominio rebelde en Alepo.

Al Halabi no descartó que la aviación de Rusia, aliada del Gobierno de Damasco, haya perpetrado este bombardeo. "Por lo que hemos visto anteriormente y la experiencia que tenemos, creemos que fueron aviones rusos pero no lo podemos confirmar al cien por cien", aventuró el portavoz. Rusia, sin embargo, negó que sus aviones de combate hayan sobrevolado en los últimos días la ciudad de Alepo. Por su parte, una fuente militar siria negó también en un comunicado cualquier implicación de la fuerza aérea nacional en el bombardeo al hospital y consideró que las acusaciones contra el ejército "no son más que un intento de encubrir los crímenes cometidos por los terroristas contra los civiles".

El distrito de Al Sukari está controlado por el Frente del Levante, una coalición armada de varias facciones opositoras como el Frente Islámico, el Ejército de los Muyadines y el Movimiento Nuredin al Zinki, entre otras. Tras este ataque, todos los hospitales de los barrios en poder de los insurgentes dentro de Alepo están fuera de servicio y actualmente solo están operativos "de forma excepcional" algunos centros sanitarios improvisados en locales comerciales y viviendas para tratar los casos más graves, detalló Al Halabi.

Ante el deterioro de la situación, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) advirtió de que Alepo está al borde del desastre humanitario. En un comunicado, el organismo alertó de que la batalla en esta población supone un "grave riesgo" para millones de personas.

Desde Ginebra, la ONU ha avisado de que las próximas horas son clave para el futuro de los sirios que dependen de las ayudas. "No puedo expresar con suficiente contundencia todo lo que está en juego en las próximas horas y en los próximos días. La vida de millones de personas está en peligro", afirmó el responsable del grupo de trabajo de la ONU para la asistencia humanitaria a Siria, Jan Egeland.


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