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Acuerdo en Chile para cambiar la Constitución de Pinochet tras un mes de protestas

Los chilenos podrán decidir en un referéndum el próximo mes de abril. "Este acuerdo es un primer paso, pero un primer paso histórico y fundamental para empezar a construir nuestro nuevo pacto social", afirmó el ministro del Interior.

Manifestantes sostienen la bandera de Chile y la Mapuche. / AFP - RODRIGO ARANGUA

público / agencias

Los partidos políticos del Gobierno y la oposición de Chile, a excepción del Partido Comunista (PC), han llegado de madrugada a un acuerdo histórico para lanzar un proceso constituyente inédito para el país, en respuesta a un mes de protestas

Los chilenos decidirán en un referéndum en el mes de abril de 2020 si quieren una nueva Constitución nacida en democracia que sustituya a la actual, aprobada en 1980 en un cuestionado referéndum en plena dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).

Esta Constitución concedió al Estado un rol subsidiario en la provisión de recursos básicos como la salud, la educación o las pensiones, lo que favoreció su privatización, y se ha convertido en el centro de las protestas sociales que vive el país desde el pasado 18 de octubre y que han dejado al menos 22 asesinados.

Así será el proceso

Los chilenos responderán a dos preguntas: "¿Quiere usted una nueva Constitución?" y, en el caso de voto afirmativo, "¿Qué tipo de órgano debiera redactar la nueva Constitución?" Para esta segunda pregunta se proponen otras dos posibilidades que suponen un punto intermedio entre el Congreso Constituyente que quería el oficialismo y la Asamblea Constituyente que reclamaba la oposición.

El nuevo texto será redactado desde una "hoja en blanco", sin tener como base la actual Constitución, como defendía parte del oficialismo para los casos en los que no se alcance el quorum de dos tercios que se estableció para aprobar todas aquellas normas y reglamentos que se quieran introducir. La elección de los miembros del órgano constituyente se realizará en octubre de 2020 conjuntamente con las elecciones regionales y municipales bajo sufragio universal.

Este órgano tendrá un plazo de nueve meses para redactar la nueva Constitución, prorrogable una sola vez por tres meses más. Una vez redactada la nueva Carta Magna, esta será sometida a su ratificación en otro plebiscito mediante sufragio universal obligatorio. "Queremos ponernos a la vanguardia de un verdadero contrato social con una Constitución cien por cien democrática", dijo el presidente del Senado, Jaime Quintana, al anunciar a los medios de comunicación el acuerdo, bautizado "Por la paz social y la nueva Constitución".

"Un primer paso histórico"

Con el acuerdo alcanzado, el Gobierno y la clase política esperan poder apaciguar la agitación social. Además, sobre las fuerzas de seguridad recaen cientos de denuncias por presuntas violaciones de derechos humanos y la economía corre el peligro de entrar en recesión en 2020 ante la disminución de la actividad y los daños que ha sufrido el comercio. 

"Este acuerdo es un primer paso, pero un primer paso histórico y fundamental para empezar a construir nuestro nuevo pacto social. Estamos seguros de que nos permitirá reencontrarnos y construir un mejor país, un país más justo, más inclusivo y, lo más importante, un país más unido", dijo el ministro del Interior, Gonzalo Blumel.

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