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Alexis Tsipras descarta que Grecia salga del euro por el alto coste que supondría para la UE

El primer ministro deja entrever que su país no pagará al FMI el tramo de 1.600 millones del préstamo que vence este martes y que podría dimitir si gana el 'sí' en el referéndum del domingo

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El primer ministro griego, Alexis Tsipras, en la televisión estatal ERT. / EFE

El primer ministro griego, Alexis Tsipras, dejó entrever hoy que Grecia no pagará mañana al Fondo Monetario Internacional el tramo de 1.600 millones de euros del préstamo que vence este martes.

"Pagaremos si hasta entonces logramos un acuerdo sostenible", dijo Tsipras en una entrevista con la televisión pública, dejando con ello claro que el desembolso no se efectuará. El primer ministro griego añadió que respetará la voluntad del pueblo en el referéndum del domingo y aseguró que no se plantea seguir como primer ministro a toda costa. "No seré primer ministro por todos los tiempos", dijo Tsipras, sugiriendo que podría dimitir si el pueblo no respalda la línea de su Gobierno en el referéndum.

Tsipras había descartado previamente que Grecia pueda salir del euro empujada por sus acreedores internacionales, es decir, la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional. "No creo que quieran echarnos del euro porque el coste para ellos es demasiado grande", señaló durante la entrevista, indicando que los planes de la antigua troika serían más bien "acabar con la esperanza de que pueda haber políticas diferentes en Europa".

 

A este respecto, ha revelado que "las respuestas iniciales a la petición para extender (el programa de ayuda financiera a Grecia) no fueron negativas". "La decisión del Eurogrupo (de no hacerlo) fue una sorpresa", ha admitido. Así, "aunque la propuesta final de Grecia había sido aceptada, las instituciones la rechazaron socavando con ello la perspectiva de un acuerdo". "Su propuesta, además, venía con una exigencia: teníamos que aceptarla en 48 horas", ha contado. Tsipras ha interpretado esta actitud como "un intento de bloquear cualquier alternativa política". "Las instituciones no estaban interesadas en encontrar puntos comunes, sino en imponer medidas extremas", ha afirmado.

A este respecto, ha criticado la primera consecuencia de la ruptura de relaciones entre la UE y el FMI, esto es, el cierre de los bancos griegos, lamentando que les han abocado a ello y asegurando que volverán a abrir sus puertas cuando vuelva la liquidez del BCE. En este contexto, ha insistido en defender su decisión de convocar un referéndum para el próximo 5 de julio con el fin de que sean los griegos quienes decidan sobre la receta de los acreedores, que consiste en una prórroga de cinco meses y una financiación de 15.500 millones de euros para hacer frente a próximos vencimientos de deuda.

"El pueblo griego dará su opinión y su voz será escuchada porque tienen derecho a decidir sobre su futuro", ha dicho, llamando a sus conciudadanos a votar no "con todas sus fuerzas" para "reforzar la posición del Gobierno en las negociaciones" con UE y FMI.

Interrogado sobre qué hará con los resultados de referéndum, ha aseverado que los respetará "sean cuales sean", aunque ha matizado: "Los respetaremos pero no los llevaremos a cabo" en caso de que triunfe el 'sí'. En consecuencia, se ha comprometido a dimitir si gana esta opción.

Referéndum del domingo

En la hipótesis que baraja Tsipras -que el no se imponga con una mayoría abrumadora-, incluso se ha mostrado dispuesto a reanudar las negociaciones con sus socios europeos y con el FMI para buscar una salida consensuada a la crisis griega. "Estaremos dispuestos a alcanzar un acuerdo sostenible después de la victoria del no en el referéndum", ha avanzado. "Insistiremos en negociar porque, aunque estamos cerca en cuestiones fiscales, otras aún están lejos" de resolverse, ha apuntado.

Por tanto, no ha cerrado la puerta a hablar con cualquiera que esté dispuesto a ello. "Mi teléfono está siempre encendido. Llame quien llame lo cogeré", ha prometido, a pesar de su tensa relación con algunos líderes europeos.

Si eso pasa, Tsipras se ha mostrado convencido de que las cosas se acelerarían. "Si el mismo lunes hubiera una oferta, Grecia pagaría su deuda el martes", ha dicho aludiendo a un escenario poco probable en estos momentos. "Tenemos la justicia de nuestro lado. Si logramos superar el miedo, entonces ya no habrá nada que temer", ha zanjado tras una larga entrevista seguida con gran interés por la comunidad internacional a la espera de conocer cuál será el final de la crisis griega.