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El vaivén de las apuestas sobre el Brexit agita el miedo entre los poderes financieros

Las grandes empresas y los mercados ven con temor la incertidumbre sobre el resultado del referéndum británico. Las encuestas no dan un claro vencedor. Cameron, mientras, endurece sus advertencias sobre los 'peligros' de la salida de Reino Unido de la UE.

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Un cartel en una tienda de Londres. - REUTERS

MADRID.- El pasado viernes una encuesta daba 10 puntos de ventaja a la opción de la salida de Reino Unido de la Unión Europea para el referéndum del próximo día 23. El sábado un nuevo sondeo daba dos puntos de diferencia, esta vez a favor de la permanencia. Este lunes, según otros dos estudios, el apoyo de los británicos al Brexit estaba en el 57% frente al 47% de los que votarían por mantenerse en el bloque comunitario. A diez días de la cita en las urnas, lo único que parece claro es que la salida ha ganado terreno a la permanencia y ese vaivén de las proyecciones de intención de voto han agitado el miedo entre los que más intereses tienen en la continuidad de Reino Unido en la UE, es decir, los poderes financieros.

Los mercados esperan superar el volátil mes de junio, con, aparte de la consulta británica, las elecciones en España, para que las bolsas vuelvan a ser atractivas para los inversores

Desde que el primer ministro británico, David Cameron, anunciara la convocatoria del referéndum, las grandes empresas, la banca o desde los diferentes parquets de bolsa se ha apostado por la permanencia. De hecho, los mercados no piensan en otra cosa últimamente. El pasado viernes el miedo al Brexit se llevó por delante a las bolsas. La de Japón ─segundo país extranjero con más inversiones en Reino Unido, por detrás de EEUU─ cayó un 3,5% y arrastró a los principales índices europeos. El Ibex 35 se hundió un 3,18% junto a las caídas de las bolsas de Londres, Milán, París y Fráncfort. Este lunes, el electivo español también ha cerrado la sesión con un recorte del 2,2%, al igual, una vez más, que el resto de las grandes plazas europeas: Milán, el 2,91%; París, el 1,85%; Fráncfort, el 1,80%; el índice EuroStoxx el 1,67%; y Londres, el 1,16 %.

El Brexit se ha convertido en la única incógnita a resolver en este mes para los mercados. Esta semana y la siguiente serán de tensa espera mientras llega el día del referéndum británico. Ni la compra de bonos corporativos por parte del Banco Central Europeo (BCE), ni la reunión de la Fed de este miércoles, ni la publicación de la macro americana o la inactividad del Banco de Japón supondrán una distracción del foco principal.

Un cartel a favor de la permanencia de Reino Unido en la UE en Newry, en Irlanda del Norte. - AFP

Los mercados esperan superar el volátil mes de junio, con, aparte de la consulta británica, las elecciones en España, para que las bolsas vuelvan a ser atractivas para los inversores.Según los expertos, los próximos 15 días se mantendrán sin cambios a menos que las encuestas comiencen a mostrar una mayoría favorable a la continuidad de Reino Unido en la UE. Algo poco probable y ya no sólo por las encuestas. Las casas de apuestas británicas también han reducido las probabilidades de la permanencia, que todavía está en un 68,5%, pero diez puntos menos que hace una semana, según las datos ofrecidos por Betfair. Así las cosas, la incertidumbre seguirá reinando entre los índices bursátiles.

Amenazas y mensajes apocalípticos

Las alertas y advertencias sobre los peligros del Brexit han sido continuos. La reunión del G-7 en Japón el pasado mes de mayo acabó con un comunicado en el que se subrayaba la "amenaza" que supone la salida de Reino Unido de la UE para el comercio internacional, la creación de empleo o el crecimiento global.

Donald Tusk: "Si Reino Unido sale de la UE podría ser el principio de la destrucción no sólo de la
UE, sino también de la civilización política occidental en su conjunto" 

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) también se ha unido a la campaña y su secretario general, Ángel Gurría, aseguraba en abril que el Brexit le costaría 3.000 euros al año a cada familia británica. Gurría alertaba además de la posible "amenaza" para la unidad de Reino Unido y de la UE que supondría romper con Bruselas. Incluso el presidente de EEUU, Barack Obama, ha advertido de que un Reino Unido fuera de la UE quedaría "relegado al final de la cola" en la negociación de tratados comerciales.

Sin embargo, los mensajes apocalípticos se han intensificado aún más durante la campaña para el referéndum. De momento, el que se lleva la palma es Donald Tusk. El presidente del Consejo Europeo hacía estas declaraciones este lunes en una entrevista con el diario alemán Bild: "Si los británicos optan por abandonar la UE podría ser el principio de la destrucción no sólo de la UE, sino también de la civilización política occidental en su conjunto". El presidente del Consejo avisaba además de que el proceso de la posible reorganización de las relaciones entre Reino Unido y la UE llevaría hasta siete años.

El primer ministro británico, David Cameron. - EFE

Cameron endurece su campaña

Dentro de las islas británicas, el gran aliado de los poderes financieros sigue siendo David Cameron. El premier británico, tras la alarma creada entre los partidarios de la permanencia con la divulgación de las últimas encuestas, ha endurecido sus advertencias sobre el peligro del Brexit. Alertas que ha aireado recientemente en un artículo en The Sunday Telegraph y en sendas entrevistas para The Observer y la cadena BBC. 

El 'premier' británico asegura que el Brexit causaría un "agujero negro" en las finanzas de Reino Unido de hasta 51.600 millones

Cameron ha centrado sus últimos mensajes en las pensiones y el sistema de sanidad. Los pensionistas son de los más proclives a salir de la UE y por eso el primer británico les decía esto: "Esta es la realidad: si nos vamos (de la UE), las prestaciones a los pensionistas podrían estar amenazadas". Y para dejarlo claro, Cameron apuntaba además que el compromiso de actualizar la paga a los jubilados al menos en un 2,5% cada año podría ser "imposible de mantener".

El premier británico defiende que el Brexit causaría un "agujero negro" en las finanzas británicas de hasta 40.000 millones de libras (51.600 millones de euros) en 2020. "En esas circunstancias, la financiación futura del sistema público de salud (NHS, en inglés) podría estar en riesgo", volvió a amenazar el jefe del Ejecutivo británico. A su lado, el ministro de Economía, George Osborbe, que en un artículo en The Sun sostenía que salir de la UE llevaría a "una nueva dosis de austeridad y más años de recortes en el gasto público". De momento, a pesar de los intentos del Gobierno británico, el miedo sigue en el lado del poder financiero y, mientras las encuestas no digan lo contrario, el desasosiego se mantendrá, por lo menos, hasta el día 23.