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Benjamín Nentanyahu Las claves de los casos de corrupción de Netanyahu

La acusación formal al primer ministro israelí no le impide presentarse a las elecciones y puede no afectar a la intención de voto, pero sí a su capacidad para hacer pactos de gobierno.

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Benjamin Netanyahu, en una reunión con los medios cristianos de Israel. / Reuters

La Fiscalía General israelí ha anunciado este jueves su decisión de imputar al primer ministro, Benjamín Nentanyahu, en los casos de corrupción por los que se le investiga desde hace más de dos años, un anuncio que puede influir en los resultados de las próximas elecciones generales, el 9 de abril.

Caso 1000: Regalos

Se estudia si Netanyahu y su familia recibieron caros regalos de los empresarios millonarios Arnon Milchan (israelí, productor de Hollywood con éxitos como Pretty Woman) y James Packer (australiano) a cambio de favores políticos. Entre los obsequios, valorados en al menos 300.000 dólares, estarían decenas de botellas de champán rosa francés, cajas de puros, joyas para su esposa Sara, conciertos y viajes, con billetes de avión y habitaciones en hoteles de cinco estrellas.

Como favores a cambio estarían la aprobación de una ley que limita los impuestos para israelíes que regresen del extranjero, beneficiosa para Milchan, además de la ayuda para que este consiga una visa estadounidense y apoyo en negocios en el mercado televisivo israelí.

Recomendación policial: Imputar por cohecho, fraude y ruptura de confianza.

Posición de la defensa: Netanyahu niega la comisión de ningún delito y alega que solo hubo intercambio de regalos entre amigos y que en ningún caso existió trato de favor a cambio.

Caso 2000: Yediot Aharonot

Investiga si Netanyahu intentó llegar a un acuerdo con el dueño del diario Yediot Aharonot, Noni Mozes, para lograr una cobertura positiva a cambio de restringir la circulación del diario rival, el gratuito Israel Hayom (del magnate de los casinos Sheldon Adelson y con una línea editorial pro-Netanyahu).

Existen audios grabados de las negociaciones por un exjefe de la Oficina de Netanyahu, Avi Harrow, que se ha convertido en testigo del Estado a cambio de una acusación menor en otro caso que enfrenta.

Recomendación policial: Imputar por cohecho, fraude y ruptura de confianza.

Posición de la defensa: Netanyahu niega ningún delito y alega que la conversación con Mozes no era en serio y que el pacto no se llevó a cabo.

Caso 4000: Bezeq-Walla

Se investiga si Netanyahu -mientras era jefe del Gobierno y ministro de Comunicaciones- pactó favores y beneficios para el gigante de telefonía Bezeq, controlado por el millonario Shaul Elovitch, a cambio de cobertura favorable sobre él y su mujer Sara en el popular digital de noticias Walla, también controlado por este.

Los favores incluirían permitir un pacto beneficioso a Bezeq para la adquisición del canal satélite Yes. El exdirector general del Ministerio de Comunicaciones Shlomo Filber y el exasesor de relaciones públicas de Netanyahu, Nir Hefetz, aceptaron ser testigos del Estado y entregar pruebas incriminatorias.

Recomendación Policial: Imputar por cohecho, fraude y ruptura de confianza.

Posición de la defensa: Netanyahu niega la comisión de ningún delito y asegura que las acusaciones son parte de una persecución política. "No le di a Elovitch nada ni recibí nada de él. La fusión Bezeq-Yes fue aprobada por todos los profesionales, los asesores legales y el Consejo de Difusión de Cable y Satélite. ¿Estaban todos en el ajo?" declaró, y añadió: "En mi tiempo como ministro de Comunicaciones Elovitch y Bezeq sufrieron grandes pérdidas".

Para cerrar los casos sin imputación, la Fiscalía debe considerar que existen alguno de los siguientes tres factores: falta de pruebas, falta de culpabilidad y falta de interés público para perseguir los hechos.

La acusación formal a Netanyahu no le impide presentarse a las elecciones y puede no afectar a la intención de voto, pero sí a su capacidad para hacer pactos

El domingo pasado el Comité de Permisos del Estado israelí rechazó la petición de Netanyahu para recibir dos millones de dólares en donaciones de dos millonarios (Spencer Partrich y Nathan Milikowsky, este último también primo del primer ministro) para costear su defensa legal, y le ordenó devolver 300.000 dólares y varios trajes que ya había recibido.

La acusación formal a Netanyahu no le impide presentarse a las elecciones y puede no afectar mucho la intención de voto, pero sí a su capacidad para hacer pactos de gobierno en un país en el que las coaliciones son necesarias, con un Parlamento de 120 escaños donde el partido mayoritario suele rondar los 30-35.

Además, el presidente del país, Reuvén Rivlin, tiene la prerrogativa de ordenar formar gobierno al diputado que considere que tiene más posibilidades de éxito para obtener el respaldo de una coalición, que no necesariamente tiene que ser un jefe de partido. Netanyahu sucedió en el cargo en marzo de 2009 a Ehud Olmert, que a finales de 2008 dimitió acorralado por acusaciones de corrupción que finalmente le llevaron a pasar 16 meses en la cárcel.