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Comisión Europea Bruselas reclama más competencias y fondos para lograr una unión fuerte en materia de salud

La presidenta de la Comisión Europea ha aprovechado su discurso de estado de la UE para defender los derechos de las minorías y ha echado un pulso a Polonia advirtiendo que las "zonas libres de LGTBI no tienen cabida en esta Europa".

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. REUTERS/Olivier Hoslet
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. REUTERS/Olivier Hoslet

Pura inspiración. Así ha definido la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, la labor de los trabajadores y trabajadoras del sector sanitario, que estuvieron en primera línea de fuego durante los primeros meses de la pandemia. Con este pequeño homenaje ha iniciado la presidenta su primer discurso del estado de la Unión Europea en el hemiciclo de la Eurocámara de Bruselas, ya que por medidas de seguridad por el virus los eurodiputados y eurodiputadas no se han podido trasladar a la sede de Estrasburgo.

A lo largo de casi hora y media, la jefa del Ejecutivo comunitario ha descrito la imagen de fragilidad y vulnerabilidad que devolvió al mundo la pandemia. Lo ha hecho con un discurso positivo y sobrio, que apenas ha recibido tímidos aplausos por parte del Hemiciclo. Ha aprovechado la ocasión para explicar la hoja de ruta de su equipo y hacer algún anuncio, plantándole cara a algunos temas controvertidos como los derechos del colectivo LGTBI en Polonia, pero dejando en el tintero temas clave como los paraísos fiscales.

Ha reivindicado a la Unión Europea y ha pedido más competencias. Consciente de la complejidad que ha acarreado la coordinación de los 27 durante estos meses de pandemia, la jefa del Ejecutivo comunitario ha reclamado la consolidación de una unión "por la salud más fuerte, con competencia propia y regada con fondos".

"Hay que reforzar la gestión de las crisis en los temas sanitarios, reforzar el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades y crear una agencia europea para dar respuesta a las amenazas trasfronteriza", ha afirmado. Así, Von der Leyen ha abogado por la creación de una agencia europea biomédica y ha avanzado que el año próximo se celebrará en Italia una cumbre mundial de Sanidad.

La presidenta de la Comisión Europea ha hecho algunos anuncios en línea con la transición ecológica y digital que asumió como bandera al llegar al cargo. Ha adelantado que Bruselas fija como nueva prioridad la reducción del 55% de las emisiones de CO2 para 2030 y que el 30% de los bonos que emitirán para pagar el Fondo de Recuperación serán verdes.

Ursula Von der Leyen ha avanzado también que están trabajando en una propuesta jurídica para garantizar salarios mínimos en los Estados Miembros. "Todos los europeos tienen derecho a tener acceso", ha reivindicado. Para ello ha defendido la negociación colectiva, aunque lo ha hecho con la boca pequeña, cuidando mucho sus palabras, consciente del revuelo que pueden causar ciertas afirmaciones en algunos países nórdicos.

Ha defendido a capa y espada el deseo de condicionar las ayudas del plan de recuperación a la defensa de los valores europeos. Ha hecho hincapié en la protección de las minorías, "sin miedo, sin sentir discriminación", porque "ser uno mismo no es una ideología, es nuestra identidad". En esta línea se ha mostrado firme y ha advertido que las zonas libres de LGTBI "son zonas donde no hay humanidad y no tienen lugar en nuestra Unión Europea".

La presidenta ha defendido con estas palabras los derechos del colectivo, perseguido en algunas zonas de Polonia, y ha dado un paso más al anunciar que la Comisión Europea va a presentar una estrategia para que exista un reconocimiento europeo de las relaciones familiares, "porque si eres padre en un país, lo eres en cada uno de los países de la Unión".

Este mes Bruselas publicará un informe sobre el Estado de Derecho en las capitales. Polonia y Hungría se encuentran bajo el Artículo 7 de los Tratados por amenazar los derechos comunitarios y la presidenta considera que este estudio es clave porque "no se pueden permitir brechas en los valores y libertades fundamentales en Europa".

Transición digital y nuevo Pacto de Migración

Von der Leyen ha pedido al auditorio reflexionar sobre la fragilidad del planeta y lo importante que ha sido para la ciudadanía volver a espacios abiertos en los que respirar y estar en contacto con la naturaleza después del confinamiento. También en las implicaciones económicas que supuso el cierre de fronteras.
Precisamente el espacio Schengen ha sido uno de los pilares más maltratados durante la pandemia. En los primeros coletazos del virus del coronavirus tras su llegada a Europa, la mayoría países cerraron fronteras, sin una coordinación preestablecida. Por ello ha anunciado la voluntad de desarrollar una nueva estrategia.

Con el objetivo de aliviar los estragos de la crisis, la jefa del Ejecutivo comunitario ha respaldado lo que ya adelantó el comisario de Asuntos Económicos, Paolo Gentiloni, la semana pasada: no es momento de retirar los apoyos a la economía. Dicho de otra manera, Italia y España pueden descansar tranquilas, porque las normas que regulan los límites de deuda y déficit siguen suspendidas. Ha aprovechado para sacar pecho del programa SURE, para financiar las ayudas al desempleo, aunque todavía no ha llegado a los Estados miembros.

Con vistas al desarrollo industrial europeo, la Comisión tiene en mente algunas propuestas para no perder el tren de "la década digital". Entre ellas están el desarrollo del 5G, la llegada de la banda ancha al mundo rural o la implantación de la fibra óptica. "Necesitamos objetivos para la conectividad y administración pública, proteger los derechos en materia de privacidad y ciberseguridad. Para ello Europa tiene que ser líder, porque si no, pagará las consecuencias y otros fijarán las normas a acatar", ha subrayado la presidenta.

Sobre el Brexit, la presidenta de la Comisión ha parafraseado a la dama de hierro, Margaret Thatcher: "el Reino Unido no incumple tratados. Será malo para Reino Unido, el resto de relaciones con el planeta y cualquier otro tratado que se negocie en el futuro". Von der Leyen ha recordado que cualquier relación comienza con la "confianza mutua", algo que ha salido debilitado tras la decisión de Boris Johnson para incumplir el Acuerdo de Salida.

También ha tenido palabras para la crisis migratoria. "Las imágenes de Moria son un aviso doloroso de que Europa necesita actuar conjuntamente", ha reconocido. Bruselas presentará a la semana que viene su propuesta para un Pacto de Asilo y Migración. "Salvar las vidas en el Mediterráneo no es una opción", ha afirmado la presidenta. Según ha avanzado, el documento se centrará en integrar a los que cumplan con las condiciones de salido, agilizar los retornos, luchar contra los traficantes de personas y crear entradas seguras a Europa.

Así, después del impacto del movimiento Back Lives Matter, la presidenta ha aprovechado la ocasión para adelantar que la Comisión Europea va a tener un coordinador antirracismo, para trabajar conjuntamente con la sociedad civil y las instituciones.

Reacciones en la Eurocámara

El portavoz de los populares europeos, Manfred Weber, ha asegurado que Europa no puede aceptar otra generación perdida y para ello ha pedido que se priorice el "trabajo, trabajo, trabajo".

Por su parte, la socialista Iratxe García ha propuesto un bono cultural, para jóvenes y desempleados, en coordinación con los Estados miembros. "Se trata de un instrumento para reforzar el tejido cultural europeo y estimular una ciudadanía más madura y más crítica", ha señalado.

"Construyamos una Europa que no se rinda ante un Primer Ministro británico que está perdiendo el rumbo, un líder turco en un Estado de fiebre nacionalista y un Putin decidido a sembrar la discordia", ha defendido Dacian Ciolos, líder de los liberales en la Eurocámara. Así, ha insistido en la importancia de cuidar y proteger los valores europeos.

Ska Keller, líder de los ecologistas, ha defendido que los fondos tienen que promover los valores y los derechos fundamentales de los tratados. Por ello ha pedido que no se hagan descuentos a Hungría y Polonia en esta dirección, "que Europa sea firme". Además, en el ámbito climático ha pedido un "presupuesto climático europeo".

Por parte de Izquierda Unitaria, Manon Aubry, ha afeado a la presidenta de la Comisión Europea no haber hablado de la evasión fiscal. "No queremos lemas vacíos", le ha dicho. Ha pedido acabar con las recetas de siempre, que se traducen en "más economía, libre intercambio y austeridad".

"Hay que apostar por la bifurcación ecológica y social, apoyada en la planificación pública y la creación de empleo sostenible, basada en transportes, mercancías y edificios que cumplan con la transición energética y financiada por el restablecimiento de la justicia fiscal", ha explicado Manon. "Basta de paraísos fiscales, son la gangrena de la economía", ha sentenciado.

El presidente de los Conservadores, sin embargo, ha denunciado lo que ha calificado de "tiranía de la mayoría", por las quejas del resto de grupos políticos sobre las zonas libres de LGTBI. Además, acusa a las instituciones europeas de querer apagar las decisiones democráticas en los Estados miembros, haciendo referencia al gobierno polaco.

Tras este primer turno de palabra, la presidenta de la Comisión Europea ha vuelto a coger el micrófono. "Escuchar a la extrema derecha muestra de nuevo que hay una diferencia fundamental en cómo mirar a los seres humanos", ha lamentado. "Nosotros estamos convencidos de que cada persona cuenta con una indiscutible dignidad independientemente de su procedencia", ha rematado la alemana.

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