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Derechos LGTBI La Corte Suprema de EEUU dictamina que los trabajadores LGTBI están protegidos contra la discriminación laboral

Se ha interpretado que la Ley de Derechos Civiles de 1964 que prohíbe la discriminación sexual en el lugar de trabajo, protege también a los empleados LGTBI de ser despedidos.

Una persona sostiene una bandera LGBT frente a la Columna de la Victoria de Berlín durante el desfile anual del Orgullo LGBT. REUTERS / Axel Schmidt / Archivo
Una persona sostiene una bandera LGBT frente a la Columna de la Victoria de Berlín durante el desfile anual del Orgullo LGBT. REUTERS / Axel Schmidt / Archivo

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La Corte Suprema de los Estados Unidos sentenció el lunes que la Ley de Derechos Civiles de 1964 que prohíbe la discriminación sexual en el lugar de trabajo, protege también a los empleados LGTBI de ser despedidos.

El Tribunal explicó que en el Título VII hace ilegal que un trabajador sea despedido por su orientación sexual o género. Además añadió que despedir "a un individuo simplemente por ser homosexual o transgénero desafía la ley". Asimismo se espera que pronto haya una resolución similar que especifíque las protecciones para las personas transgénero.

Neil Gorsuch un juez de la Corte Suprema explicó que los legisladores que redactaron esta ley seguramente no pensaban que se aplicaría en casos como este: "Probablemente mientras la redactaban no pensaban en muchas discriminaciones que se han incluido a lo largo de los años, incluida la prohibición de discriminar por motivos de maternidad o por acoso sexual."

El tribunal decidió mediante una votación de 6-3 que una disposición clave de la Ley de Derechos Civiles de 1964 abarca el prejuicio contra los trabajadores LGTBI. El dictamen 6-3 fue escrito por el juez Neil Gorsuch y se unió al presidente del tribunal John Roberts y los cuatro jueces liberales de la corte.

Todos los casos de discriminación

La decisión del tribunal se produjo por varios casos presentados por trabajadores homosexuales y transgénero. Uno de esos casos es el de Gerald Bostock, que en abril de 2013 fue despedido en junio de su trabajo para el consistorio local, donde llevaba 10 años trabajando con un expediente inmaculado. 

Bostock denunció al Ayuntamiento porque estaba seguro de por qué lo despedían: en enero se había inscrito en una liga gay de softball. Junto al caso de Bostock el Alto Tribunal analizaba otros dos casos similares: el del ya fallecido Donald Zarda y de la transexual Stephen Aimee, en ambos casos las cortes dictaminaron a su favor.

Según el Instituto Williams, 22 Estados más el Distrito de Columbia tienen aprobadas leyes propias para blindar la interpretación de la Ley de Derechos Civiles de 1964 y que quede vetado despedir a nadie por su orientación sexual o género. Pero las legislaciones de los otros 28 Estados no han hecho nada al respecto y los jueces más retrógrados han ideado ese margen de interpretación. 

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