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Dispara menos, pero corrompe más: el estado de la mafia en Italia

La muy conocida 'cosa nostra' siciliana, en su día predominante, ha dejado paso a la 'ndrangheta' calabresa, la más potente hoy en día, con un gran alcance internacional, operando como una auténtica multinacional del crimen organizado, basada en las enormes ganancias derivadas del narcotráfico.

El fiscal contra la mafia Nicola Gratteri.
El fiscal contra la mafia Nicola Gratteri. Gianluca CHININEA / AFP

Esta semana saltó, sobre todo en los medios italianos, la noticia de la detención de Rocco Morabito, criminal fugitivo de la ‘ndrangheta calabresa desde 1994, tras su fuga a Sudamérica. Los departamentos especiales de la policía militar italiana de los Carabinieri, en colaboración con la DEA y el FBI estadounidenses, lograron detenerlo en el Norte de Brasil tras su fuga de la cárcel de Montevideo (Uruguay) hace dos años, justo unos días antes de ser extraditado a Italia.

Tal como se conoció en los últimos días, Rocco Morabito no sólo era un superbróker de la droga, sino que además era el segundo mafioso más buscado de Italia; sólo por detrás del conocidísimo Matteo Messina Denaro, vinculado a la cosa nostra siciliana.

Las mafias italianas han cambiado mucho con el pasar del tiempo. Por contradictorio que parezca, hoy son mucho menos violentas, pero mucho más peligrosas. Sobre todo en términos financieros. El desafío terrorista de la cosa nostra siciliana a principios de los años noventa provocó una respuesta tan fuerte del Estado italiano, que las mafias, poco a poco, han preferido cambiar de forma y ser socialmente más líquidas. Para operar más fácilmente con su liquidez monetaria.

Pero ante un exceso de liquidez, derivado sobre todo del tráfico de drogas, algunas mafias apuntan hoy a invertir en negocios legales. Logrando así un dos por uno: blanqueo de capitales y rentabilidad: por esta razón la 'ndrangheta calabresa, la mafia italiana más potente en la actualidad, funciona como una multinacional del crimen organizado, a escala global. El conocido periodista y escritor italiano experto en mafia Roberto Saviano recuerda habitualmente que "la mafia ya tiene todo el dinero que necesita, repartido por toda Europa" y trata de invertir sus capitales "en Liechtenstein, en Londres, en Berlín, en Barcelona, en Luxemburgo, en Suiza, en Andorra o en Países Bajos", por ejemplo. Así pues, las mafias disparan menos, pero corrompen más. Sus capos son potentes, sobre todo fuera de Italia.

¿Cuál es el estado, hoy, de la mafia? Para empezar, el error más común radica precisamente en el uso en singular del vocablo "mafia". Para hablar correctamente de este fenómeno dentro del país transalpino, hay que mencionar la existencia de las "mafias" italianas, en plural. Cada una, de hecho, tiene características, arraigos geográficos y operatividades muy distintas. En pocas palabras, la "mafia italiana", tal cual, no existe.

Tras años de lucha antimafia, ¿cuál es hoy la situación? "Las mafias hoy son más internacionales y se mueven con más facilidad", explica Antonio La Spina, profesor de la Universidad LUISS de Roma de Sociología del Derecho y del Crimen Organizado y escritor de numerosos libros centrados en la temática mafiosa. Entrevistado por Público, asegura que hoy en día "hay muchos menos asesinatos que en el pasado" porque "el Estado italiano, desde hace años, aplica una fuerte acción de contraste contra las mafias". A esto hay que sumarle la considerable aportación de los colaboradores de Justicia, "cuando en el pasado la total ausencia de éstos era un elemento esencial de todas las mafias", explica La Spina.

La mafia italiana más conocida, a nivel internacional, es la cosa nostra siciliana. Hasta hace unas décadas era la más peligrosa, pero hoy está redimensionada: "Se había convertido en un modelo criminal tanto dentro de Italia como a nivel internacional, pero desde hace unos 20 años la primacía de cosa nostra ha entrado en crisis", explica Antonio La Spina. "Ha sido la mafia más contrastada por parte de las autoridades, porque ha sido la que más ha desafiado al Estado". Una organización unitaria que, tras la detención de Totò Riina en 1993 y de Bernardo Provenzano en 2006, ha intentado en varias ocasiones recomponer la cúpula de cosa nostra, sin éxito. Con el tiempo, se ha visto sustituida por la ‘ndrangheta calabresa.

Actualmente, así pues, "la 'ndrangheta calabresa es la más potente", explica el docente experto en mafias. La fuerza de la 'ndrangheta se explica también a partir de su estructura unitaria, como el de cosa nostra. ¿Pero de dónde viene su potencial financiero? "Con el tiempo, ha sido la que ha sustituido a la cosa nostra en el liderazgo del narcotráfico", explica el profesor de Sociología del Derecho y del Crimen Organizado. "Dado que una de las fuentes de financiación más importantes para las mafias es precisamente el tráfico de drogas; la organización criminal que domine este negocio ilegal será aquella que tenga más dinero. Por esta razón, hoy la más potente es la 'ndrangheta calabresa".

La camorra napolitana, por su parte, que no tiene una estructura unitaria como las otras mafias; en ciertas épocas se le ha considerado como la más violenta, aunque de forma más localizada en la región sureña de Campania: "Muchos de los principales camorristas, sin embargo, hoy están detenidos y colaborando con la Justicia", añade el profesor La Spina, quien por otro lado advierte que "igualmente, sigue habiendo homicidios en la zona de Nápoles y alrededores porque el nivel de conflicto entre los clanes es muy alto".

Una de las características principales de las mafias italianas en la actualidad es su internacionalización. La primera mafia en tener una ramificación exterior ha sido la cosa nostra siciliana, pero con el tiempo ha sido la 'ndrangheta calabresa la que ha aumentado y consolidado su peso internacional. Esto, según el profesor La Spina, se explica también como "una estrategia para evitar la acción judicial italiana, aprovechando la ausencia de normativa específica antimafia en otros países del mundo".

Muchas mafias salen al extranjero para buscar ganancias rápidas y fáciles, que no podrían conseguir en Italia: "En el pasado, esto le ocurría a cosa nostra, donde muchos se escapaban al extranjero para evitar las guerras internas que vivían en Sicilia", explica el profesor de la Universidad LUISS de Roma y añade: "Si hace 80 o 100 años el ambiente natural de un mafioso era su pueblo o su barrio; los criminales actuales son más jóvenes y se desplazan con facilidad para buscar otras fuentes ilegales de ingresos". Y España es su país favorito: "España es un destino natural desde el punto de vista geográfico, lingüístico y cultural. Pero también porque hay un importante negocio vinculado al narcotráfico". Pero los mafiosos no sólo se desplazan a España, sino también a Alemania, a Bélgica, a Reino Unido: "Hoy las mafias son más internacionales que nunca, entre otras cosas, porque las rutas del narcotráfico también son globales".

Uno de los elementos de reducción o permeabilidad de las mafias depende de la percepción de ésta por parte de la sociedad. ¿Por qué en otros países de Europa no hay tanta conciencia ciudadana acerca de la existencia de las mafias? "Cuando algo es innegablemente cierto, entonces empezamos a admitirlo, es algo humano", opina el profesor experto en mafias, Antonio La Spina. Pasó en Sicilia a caballo entre los años setenta y ochenta, "cuando se pasó de negar la existencia de cosa nostra a reconocer su peligrosidad. Lo mismo pasó en el Norte de Italia" y lo mismo ocurre actualmente en el resto de países de la Unión Europea.

"El ciudadano común suele pensar que no hay mafia, porque no la ve. A nivel internacional pasa lo mismo, se prefiere creer que la mafia existe sólo en Italia. Todo lo contrario, porque precisamente es el Estado italiano el que ejerce el mayor contraste contra ella, hasta el punto que es ésta misma la que prefiere actuar en el extranjero", añade La Spina. Nadie, así pues, debería ser tan ingenuo como para pensar que las mafias no pueden operar en cualquier parte del mundo. Creer que sólo podrían existir en Italia es, precisamente, el secreto de su supervivencia en plena era global.

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