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Elecciones Reino Unido Los riesgos de ser mujer y candidata en las elecciones británicas

Tras recibir amenazas, algunas candidatas han decidido no hacer campaña tras la puesta del sol. La Policía, los partidos políticos e incluso el Parlamento les recomiendan también que no vayan solas. Las hay que van equipadas con un dispositivo conectado a la Policía.

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La líder demócrata liberal de Gran Bretaña, Jo Swinson, acompañada por Humaira Ali, candidata de los demócratas liberales por Bermondsey y Old Southwark, durante la campaña.- REUTERS

Las que se celebrarán el próximos 12 de diciembre en Reino Unido son las elecciones generales con mayor número de candidatas de la historia del país: 1.120 de los 3.322 candidatos son mujeres que aspiran a sentarse en la Cámara de los Comunes durante los próximos cinco años. Y aunque además son los comicios más importantes e impredecibles de las últimas décadas, muchas se han visto obligadas a alterar sus planes de campaña porque se han convertido también en unas de las elecciones más peligrosas que se recuerdan. Hasta tal punto, que muchas han recibido la recomendación de extremar la seguridad. Y la razón está en una combinación de distintos factores.

En un país con 650 diputados puede ocurrir que una sola ciudad llegue a tener hasta 73 distritos electorales, como es el caso de Londres. De ahí que unas elecciones generales tengan mucho de comicios locales. Lejos de elegir al diputado de tu ciudad, estás eligiendo al de tu barrio. Por eso los candidatos intentan arañar hasta el último voto recorriendo las calles y yendo literalmente casa por casa.

Llamar al timbre y hablar directamente con los votantes es una práctica habitual durante la campaña. Pero este año las elecciones no son en mayo como establece la ley, sino en otoño. Y da igual dónde uno esté, a las 16.00 de la tarde en cualquier rincón de Gran Bretaña ya es de noche.

Noche cerrada y calles vacías

Este hecho, sumado al urbanismo de las ciudades, lo cambia todo. Que los comercios locales se aglutinen en una sola calle y el resto sean áreas exclusivamente residenciales supone que uno puede pasear por calles repletas de casas sin cruzarse con nadie. Además la mayoría de viviendas son unifamiliares así que los vecinos están contados y con temperaturas cercanas a los cero grados por la tarde, pocos se atreven a salir de casa.

Noche cerrada y calles vacías. Sólo falta sumarle un ambiente cargado de tensión. Y lo hay.

Las mujeres se han convertido en objetivo principal de las amenazas junto a los representantes de minorías étnicas

Con el país completamente dividido respecto al brexit son muchos los candidatos que han denunciado haber recibido amenazas. La mayoría, mujeres. Más aún desde que algunas lo hicieron públicamente ante sus compañeros  en la Cámara de los Comunes y la respuesta que recibieron por parte del primer ministro Boris Johnson fue que se trataba de “falsedades".

Después de las elecciones generales de 2017, las primeras tras el referéndum del brexit, el ahora speaker de los Comunes, Lindsay Hoyle, ya alertó de que las mujeres se habían convertido en objetivo principal de las amenazas junto a los representantes de minorías étnicas.

Todos estos factores son los que han llevado a la Policía, a algunos partidos políticos e incluso al Parlamento ahora a estos candidatos que tomen medidas extraordinarias para garantizar su seguridad durante la campaña. Entre las recomendaciones: que no vayan solos tras la puesta de sol y no entren en ninguna casa por muy mal tiempo que haga fuera.

Hacer campaña conectado a la policía

Antes incluso de que en 2016 se celebrara el referéndum, Antoinette Sandbach ya mostró su firme oposición a la salida de Reino Unido de la UE. Continuar haciéndolo la llevó a ser expulsada del Partido Conservador el pasado mes de septiembre por votar a favor de una ley que impedía el brexit sin acuerdo. Ahora es la candidata por Eddisbury del Partido Liberal Demócrata.

Después de cuatro años como diputada, éstas son sus terceras elecciones, pero nunca hasta ahora había tenido que hacer campaña llevando en el bolsillo un dispositivo de seguridad con el que poder alertar a la policía si se encuentra en peligro. Ella misma lo ha contado al semanal The Observer y ha revelado que se lo facilitó el Parlamento.

“No voy a dejar de hacer campaña por las amenazas y los trolls pero tenemos que tomar medidas para garantizar nuestra seguridad”, sostiene Sandbach, que hace un mes denunció a través de su cuenta de twitter un correo electrónico que había recibido en el que la acusaban de haber puesto en peligro a su familia por su postura respecto al brexit y la alertaban de que tanto ellos como sus compañeros deberían guardarse las espaldas porque "están todos muertos". 

Desde Westminster evitan dar detalles pero responden a Público que, aunque “el Parlamento no es directamente responsable de la seguridad de sus miembros, continúa ofreciendo apoyo a aquellos candidatos que eran diputados en el momento de su disolución”.

En la circunscripción de Batley and Spen, el Partido Laborista ha optado por no hacer campaña por la calle partir de las 17.00 horas: ”Vamos a tener que ser mucho más cautelosos porque la gente está enfadada”, asegura su candidata Tracy Brabin, que en su momento sustituyó en los Comunes a Jo Cox, la diputada antibrexit asesinada en plena calle en 2016 durante la campaña del referéndum por un radical de extrema derecha. "No siento que estoy en peligro, pero tampoco pensamos que Jo Cox lo estuviera”, ha asegurado a The Guardian Paula Ferguson, otra candidata liberal demócrata que en esta ocasión no entrará en ninguna casa como sí ha hecho otras veces.

“Estoy agotada por la invasión de mi privacidad y la maldad y la intimidación", lamentaba una diputada 'torie'

Tara Jane O’Reilly, miembro del Partido Laborista, alerta de que esto entraña un peligro añadido: “Que solo los hombres hagan campaña durante la noche supone perpetuar una cultura dentro de la política en la que los hombres construyen relaciones profesionales entre sí y las mujeres quedan excluidas”. 

Lo cierto es que no todas están dispuestas a hacer frente a esta situación. La hasta ahora diputada Heidi Allen, otra de los tories expulsados del partido en septiembre, y defensora de permanencia de Reino Unido en la UE, directamente decidió no volver a presentarse en estas elecciones.

En un comunicado, Allen aseguraba: “Estoy agotada por la invasión de mi privacidad y la maldad y la intimidación, que se han convertido en algo común. Nadie en ningún trabajo debería tener que soportar amenazas, correos electrónicos agresivos, que le griten en la calle ni tener que instalar alarmas en su casa”. El pasado mes de agosto un veterano de guerra pro-brexit fue condenado a dos años de cárcel por amenazas a Allen.