Por qué se cruza de brazos el Parlamento Europeo ante el 'caso Alvise'
La Eurocámara evita investigar el dinero que recibió el eurodiputado por parte de un empresario a cambio de presuntamente influir en su trabajo en la Cámara.

Bruselas--Actualizado a
El código de conducta del Parlamento Europeo es claro: los eurodiputados no pueden recibir dinero a cambio de influencia en las legislaciones y decisiones que toman. Sin embargo, la Eurocámara se lava las manos sobre el caso de Alvise Pérez (Se Acabó la Fiesta) y solo le han sancionado con la retirada de dos dietas por negarse a presentar su declaración de conflicto de intereses e informar del dinero que ingresó durante el año previo a salir elegido parlamentario. Es decir, 676 euros. Entonces, ¿por qué la Eurocámara no actúa de forma más contundente contra el político de extrema derecha?
Fuentes de la presidencia del Parlamento Europeo, liderada por la conservadora maltesa Roberta Metsola, justifican a Público que se trata de unos hechos que son previos a ser elegido eurodiputado. De esta manera, el Parlamento Europeo considera que el dinero que recibió el dirigente de Se Acabó la Fiesta durante la campaña electoral no afecta en nada en la representación que ostenta ahora en la misma institución. "Los hechos datan de antes de que la persona en cuestión fuese eurodiputado", insisten desde la Eurocámara.
El código de conducta de la Eurocámara asegura que los eurodiputados no pueden establecer "acuerdo alguno para actuar ni votar en interés de una persona física o jurídica que pueda comprometer su libertad de voto". Y, en cambio, Alvise Pérez prometió al fundador de Madeira Club Invest que su partido iba a "presentar al Parlamento Europeo 10.000 medidas en defensa de las criptodivisas y de los negocios que operan con ellas" con el fin de beneficiar directamente al empresario del sector de las criptomonedas.
Además, desde la presidencia del Parlamento Europeo aseguran que es la justicia de España la que tiene que dirimir si este empresario obtuvo influencia en la cámara parlamentaria europea de manera ilegal a través del eurodiputado de Se Acabó la Fiesta, y que no es una responsabilidad de la Eurocámara. "No podemos comentar procedimientos judiciales que se encuentran en los tribunales. La investigación es competencia de las autoridades nacionales españolas", aseguran las mismas fuentes a este periódico.
Eso sí, el Parlamento Europeo puede tramitar los suplicatorios que le llegan de los tribunales de España por otros dos casos. Se trata de dos suplicatorios que el Tribunal Supremo ha pedido por el caso de la difusión en 2021 de una prueba falsa de covid del exministro de Sanidad y presidente de la Generalitat catalana, Salvador Illa, y el de los mensajes que dirigió en la red Telegram contra la fiscal de delitos de odio de València, Susana Gisbert.
Por otro lado, el Parlamento Europeo solo le ha multado con la retirada de dos dietas, que suman una cantidad total de 676 euros por negarse en un principio a presentar la declaración de conflictos de intereses que tenía que enviar a la Eurocámara inmediatamente después de salir elegido. Así, Pérez evitó en un primer momento hacer pública la cantidad de dinero que ha ganado en los años previos a entrar en el Parlamento Europeo y de quién ha recibido las supuestas donaciones. Por tanto, el europarlamentario de extrema derecha, que asegura que su prioridad es luchar contra la corrupción política, imposibilitó que la Eurocámara y los ciudadanos tuviesen la garantía de que no se encuentra en una situación de conflicto de intereses.
Finalmente, Alvise Pérez declaró que había ingresado 783.200 euros entre enero de 2021 y julio de 2024. La suma procede de ganancias de 639.200 euros por su actividad como influencer, un ingreso de 15.000 euros en 2021 por su cargo de propietario único de la empresa Resistencia Popular SL y de rentas de 129.000 euros (a razón de 3.000 euros al mes en 43 meses) recibidas de redes sociales.
Precisamente, en el total del dinero que recibió en 2024, Alvise Pérez admite que ingresó un "pago único" de 100.000 euros por participar en lo que él describe como "una charla no profesional sobre la carga fiscal y la libertad financiera el 6 de abril de 2024 en Madrid". Los datos aportados coinciden con el evento sobre criptomonedas organizado por Madeira Invest Club.
Aislado por la corrupción
Uno de los motivos por los que Alvise Pérez hizo finalmente públicos sus ingresos es para evitar el aislamiento político que sufre en la Eurocámara. Cuando Se Acabó la Fiesta negociaba adherirse a alguno de los grupos europarlamentarios de extrema derecha, ninguno de ellos se mostró en principio favorable. Al final, el que controla Giorgia Meloni, Europeos Conservadores y Reformistas (ECR), aceptó al partido.
Ahora bien, ECR dio el visto bueno con una condición: que no entre Alvise Pérez por sus casos de corrupción y no haber presentado la documentación sobre los posibles conflictos de intereses que podría acometer como eurodiputado. Así pues, los dos eurodiputados que concurrieron con él en la lista de Se Acabó la Fiesta, Nora Junco y Diego Solier, acabaron rompiendo lazos con Alvise Pérez y militan ahora como independientes dentro de ECR. A pesar de que Alvise Pérez ha presentado finalmente la declaración de conflictos de intereses, no ha vuelto con sus excompañeros de partido y ningún grupo europarlamentario quiere aceptar a un representante que está inmerso en procesos penales por corrupción.



Comentarios de nuestros socias/os
Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.