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Fawaz Akhras: un suegro que es la extensión del régimen en Londres

El suegro de Asad, obsesionado con las informaciones sobre las matanzas, asesoró al dictador sobre cómo enfrentarse a las críticas

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Lleva viviendo desde 1973 en Londres, donde aterrizó procedente de Homs para montar un centro de cardiología en el adinerado West End de la City. Con el paso de los años se forjó un prestigio y consiguió acceso directo a las altas esferas británicas. Se llama Fawaz Akhras, es suegro del dictador sirio Bashar al Asad y desde hace tiempo ejerce como una extensión del régimen en Londres.

El pasado invierno, cuando el diario británico The Guardian publicó una serie de e-mails de la familia Al Asad, se descubrió que Akhras había estado asesorando a su yerno y a su hija sobre cómo responder a las informaciones y comentarios de matanzas en Siria que estaban apareciendo en la prensa internacional después de las protestas pacíficas que comenzaron en marzo de 2011.

En uno de esos e-mails de diciembre, Akhras envió a Al Asad una lista con 30 argumentos para defender al régimen frente a esos ataques. En otro, pide a su yerno que le confirme la veracidad de un artículo que hablaba de la presencia de fuerzas especiales británicas en suelo sirio. 

Dentro de los Syria Files descubiertos por WikiLeaks y a los que ha tenido acceso Público en exclusiva para medios en español, hay varios e-mails que vienen a reforzar la posición influyente de Akhras desde Reino Unido en todo lo que pueda afectar a la imagen del régimen, y no solo a raíz de las protestas.

Akhras ya recelaba de las redes sociales y de que los jóvenes sirios pudieran informarse por internet Por ejemplo, en un e-mail de febrero de 2009 dirigido a la asesora de comunicación de Al Asad, Bouthaina Shaaban, Akhras le informa sobre lo que acababa de ver en un programa emitido por el canal de televisión sirio vía satélite. 'El programa afirmaba que las jóvenes generaciones de nuestro país deberían aprender la cultura de Oriente Medio de 23 países entrando en una web creada específicamente con ese objetivo. El programa tenía además una entrevista con una pareja de estudiantes franceses que promovían la idea en la televisión siria'.

¿Cuál era el problema? Que para Akhras el hecho de que los jóvenes sirios descubran la historia de su país en internet poniéndose en contacto con jóvenes de otros países era una mala idea. 'Mientras lo veía me acordé de uno de los diputados británicos que se reunieron contigo hace poco y de las preguntas de los medios sobre por qué no se podía acceder a Facebook desde el Sheraton [en Damasco] [...] Lo que dijiste se puede aplicar también a esta nueva manera de motivar a las jóvenes generaciones de aprender y comunicarse con otros (no deseados) por la misma puerta trasera ¡que es tan ancha como Facebook! La televisión siria por satélite. Creo que probablemente merece la pena ver este programa completo y espero saber lo que piensas y que me digas sobre todo cuáles son esos 23 países'.

Si en 2009 Akhras pensaba que Facebook o la televisión siria por satélite eran herramientas para que los jóvenes sirios se pusieran en contacto con personas no deseadas, es fácil imaginar lo que pensará en estos momentos sobre el tema.

El suegro de Asad demuestra también que pese a haber pasado tantos años en Londres su opinión de los británicos es pésima. Al dictador le manda un e-mail titulado 'La generosidad británica' en el que se puede ler lo siguiente: 'Pakistán acaba de sufrir un fuerte terremoto. Dos millones de paquistaníes han muerto y otro millón está herido [...] EEUU ha mandado tropas para ayudar. Arabia Saudí está enviando petróleo. Los países latinoamericanos están mandando víveres [...] Y Reino Unido está enviando otros dos millones de paquistaníes para sustituirlos. Que dios bendiga su generosidad'.

Su obsesión por el mantenimiento de la herencia cultural como manda el régimen se demuestra sobre todo en su papel en la British Syrian Society (BSS) y la Syrian Heritage Foundation (SHF). Las dos organizaciones surgieron para fomentar la cultura siria y el comercio con Reino Unido y entre sus principales miembros se encontraban el multimillonario Said Wafic y Lord Bell, dueño de la agencia de relaciones públicas Bell Pottinger, que asesoró a su hija, Asma al Asad, para montar su departamento de Comunicación.

En 2009, tal y como revelan los e-mails, Akhras colaboró activamente en la organización de un encuentro entre autoridades de EEUU y de Siria y en una conferencia en Damasco a la que acudieron importantes hombres de negocios y representantes gubernamentales y de organizaciones internacionales. 

Tanto Wafic como Bell mantuvieron su apoyo al régimen en el primer año de protestas, pero las presiones institucionales les obligaron a desentenderse de Akhras. En uno de los correos electrónicos publicados por The Guardian, Wafic le explica la decisión de paralizar todas las acciones de la SHF hasta nueva orden por los 'intolerables espisodios' que se están viviendo en Siria. En marzo de este año dimitieron los cinco consejeros de la BSS, aunque Akhras se ha resistido a hacerlo.