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La ONU declara el fin de la hambruna en Somalia

A pesar de las buenas cosechas, Naciones Unidas advierte de que la crisis no ha terminado

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Somalia ya no está en alerta de hambruna, pero la crisis alimentaria que sufre el Cuerno de África está lejos de llegar a su fin. Este es el mensaje, en absoluto tranquilizador, que ayer lanzó la ONU. Por una parte declaró el fin del estado de hambruna que sufría Somalia desde el pasado 20 de julio, y por otra, advirtió de que 2,34 millones de personas -casi un tercio de los habitantes del país- siguen viviendo en situación de emergencia humanitaria, informa Efe. Los 13 millones de personas que necesitaron ayuda humanitaria urgente por el impacto de la peor sequía de los últimos 60 años se han reducido a nueve millones, según la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

La grave crisis alimentaria de Somalia, que ha golpeado con fuerza a las regiones del sur, ha remitido gracias a dos elementos. El primero son las extraordinarias cosechas generadas por las lluvias caídas entre octubre y diciembre, que han supuesto una bajada en los precios de los alimentos. El segundo, las operaciones de ayuda humanitaria. Según la ONU, las organizaciones humanitarias han recaudado el 5% del dinero que piden para Somalia en 2012, es decir, 1.500 millones de dólares (1.140 millones de euros).

Se espera que la situación se deteriore el próximo mes de mayo

El coordinador de Asuntos Humanitarios de la ONU para Somalia, Mark Bowden, fue claro y se mostró escéptico respecto al futuro de la zona: 'Los logros son frágiles y se revertirán si no continúa el apoyo en el Cuerno de África', advirtió ayer en un comunicado. 'Millones de personas todavía necesitan comida, agua limpia, refugio y otras asistencias para sobrevivir, y se espera que la situación se deteriore en mayo', subrayó Bowden.

Según la Unidad de Análisis de Nutrición y Seguridad Alimentaria de Somalia (FSNAU), ligada a la ONU, el número de personas en situación de emergencia humanitaria ha caído de 4 millones a 2,34 millones, lo que representa el 31% de la población somalí.

Esos 2,34 millones de habitantes son 'incapaces de cubrir sus necesidades básicas alimenticias y no alimenticias', precisó la FSNAU en su último informe, divulgado ayer en Nairobi. La conclusión es que 'la crisis no se ha acabado', alertó el nuevo director general de la FAO, José Graziano da Silva. 'No podemos evitar las sequías, pero podemos adoptar medidas para impedir que no deriven en una hambruna.

La ONU habla de 'alivio temporal' para emprender nuevas medidas

La portavoz de la Oficina de Ayuda Humanitaria de Naciones Unidas (OCHA), Elisabeth Byrs, defendió también la necesidad de emplear este 'alivio temporal' para reforzar la capacidad de los somalís de hacer frente por sí mismos a futuras sequías.

En este sentido, la ONG Médicos Sin Fronteras, advierte de que en Somalia existe una 'crisis sostenida' y alerta de los futuros riesgos en la zona: 'Las lluvias pueden provocar epidemias de cólera y una mayor morbilidad por enfermedades respiratorias', cuenta Xisco Villalonga, responsable de operaciones de esta ONG en Kenia, Etiopía y Somalia.

La ONU llegó a declarar el estado de hambruna en seis regiones del sur de Somalia, donde 750.000 personas corrieron el riesgo de morir en el punto álgido de la crisis, que afectó también al resto del Cuerno de África, pero de forma menos virulenta.

2,34 millones de somalíes viven en emergencia humanitaria

En el caso de Somalia, la delicada situación humanitaria se agrava, además, por la guerra civil que azota al país desde hace dos décadas.Al Shabab, un grupo vinculado a la red terrorista Al Qaeda que lucha contra el internacionalmente respaldado Gobierno Federal de Transición somalí, controla gran parte del sur del país, donde ha impuesto duras restricciones a las agencias de ayuda humanitaria.

En este sentido, Bowden admitió ayer que 'el acceso a la gente necesitada seguirá siendo un gran desafío', e instó a las partes del conflicto a 'respetar la normativa humanitaria internacional y permitir el acceso incondicional a las personas vulnerables'. Por este motivo, la ONU dejó claro que la recuperación sólo será posible a partir de agosto si se registra un buen nivel de lluvias y los conflictos armados no obstaculizan el progreso alcanzado hasta ahora.