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La retirada de la embajadora argentina, "paso previo" a la ruptura de relaciones entre España y Argentina

"Si España quiere volver a tener embajadora en Buenos Aires, Milei tiene que dar su visto bueno", señalan los expertos. El Gobierno no descarta ir más allá, pero insiste en esperar primero a la reacción de la Casa Rosada.

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. Alejandro Martínez Vélez / Europa Press

La crisis diplomática entre España y Argentina ha entrado en una nueva fase. El Ministerio de Exteriores ha anunciado este martes la retirada definitiva de su embajadora en Buenos Aires. La decisión llega dos días después de que Javier Milei lanzase insultos personales contra Pedro Sánchez y llamase "corrupta" a su mujer, Begoña Gómez. El mandatario argentino rechazó pedir disculpas y se jactó públicamente de la "cobardía" del presidente español, algo que no ha sentado nada bien en Moncloa.

El origen del conflicto está en la cumbre ultra organizada por Vox este fin de semana en Madrid. El líder de La Libertad Avanza aprovechó su intervención en la "fiesta patriótica" que montó Santiago Abascal en Vistalegre para tirar por tierra los lazos históricos que siempre han unido España y Argentina. "Tiene a la mujer corrupta, se ensucia y se toma cinco días para pensarlo", vociferó para referirse al fin de semana en el que Pedro Sánchez reflexionó sobre su continuidad al frente del Gobierno. 

El titular de Exteriores, José Manuel Albares, compareció el mismo domingo para llamar a consultas sine die a la embajadora en Buenos Aires y le exigió "disculpas públicas" a su homólogo argentino. El perdón no llegó, aunque tampoco se le espera. Milei insiste en revictimizarse y habla de sí mismo como "el agredido". El Ejecutivo, notablemente molesto, ha decidido este martes retirar a su embajadora de manera definitiva –es decir, no volverá a Buenos Aires–. Esto no quiere decir que la Embajada de España en Argentina vaya a cerrar sus puertas, pero supone una escalada en la crisis que los expertos definen como el "paso previo" a la ruptura de relaciones. 

"La diplomacia es muy performativa, tiene unos códigos profundamente complejos. Esta es una forma de mostrar descontento, aunque existen distintos grados y muchas veces se solapan. La escala tocaría techo al romper relaciones o declarar persona non grata al embajador argentino [en España], pero no se ha visto hasta la fecha ningún movimiento en este sentido", señala Montserrat Pintado, profesora de Relaciones Internacionales en la Universidad de Santiago de Compostela. El Gobierno no descarta ninguna actuación, pero insiste en esperar primero por la reacción de Argentina.

La pelota está ahora en el tejado de Milei. Las reacciones del mandatario ultra serán determinantes para acercar posturas o tensionar –todavía más– las relaciones entre los dos países. El encargado de negocios se quedará de momento al frente de la embajada, tal y como ordena el protocolo. La medida, a efectos prácticos, no supone ningún cambio para la población española que reside en Argentina. "En diplomacia no se anuncian cosas, se hacen", precisan desde Exteriores al ser preguntados por la sucesión de acontecimientos.

¿Qué supone la retirada de la embajadora?

Los expertos recuerdan que existen distintos grados en el mundo diplomático para mostrar descontento y condenar la actitud de otras capitales. La reunión con el embajador argentino, de la que Albares salió con "buenas sensaciones", ocupa uno de los primeros escalafones. Lo mismo ocurre con la llamada a consultas, que supone la vuelta temporal de la embajadora para recibir instrucciones en Madrid. España, no obstante, podría ordenar su vuelta a Buenos Aires cuando considerase oportuno, pero el movimiento de este martes cambia ligeramente el proceso. 

"La retirada implica que si España quiere volver a tener una embajadora en Argentina –tanto si es la actual como si deciden designar a una nueva–, tiene que seguir un protocolo. El rey debe acreditar al embajador y el Estado receptor tiene que dar su visto bueno. Esto puede dilatar un poco los plazos, hablamos incluso de meses", continúa Montserrat Pintado. La actual diplomática, María Jesús Alonso, tiene 68 años y los miembros del cuerpo no suelen estar más de cierto tiempo en el exterior. La profesora no descarta que estas "cuestiones técnicas" puedan jugar un papel relevante en las futuras decisiones. 

Israel y Argentina, dos caras de la misma moneda

El anuncio de Exteriores ha desatado una ola de críticas tanto en la arena política como en las redes. Sumar y Podemos han pedido también repatriar al embajador español en Israel. "Los insultos y las declaraciones de Milei son más graves que asesinar a miles de niños y niñas", ha lamentado Ione Belarra, secretaria general de la formación morada. "Los Estados en cuestiones de diplomacia pueden acogerse a la cláusula de discrecionalidad, es decir, no tienen por qué explicar sus decisiones", añade Montserrat Pintado. 

En 2021, cuando estalló la guerra entre Rusia y Ucrania, todos los países de la Unión Europea (UE) adoptaron una respuesta conjunta. Los Estados miembros decidieron declarar personas non gratas a los miembros del cuerpo diplomático ruso en sus respectivas capitales. "Con Israel no se ha movido ficha. Los dos países elevaron el tono tras la visita de Pedro Sánchez a los territorios ocupados, pero España ha intentado mantener una postura más tibia. Si finalmente el Gobierno decide reconocer el Estado Palestino, no descartaría movimientos", sentencia la profesora de Relaciones Internacionales.

"No existen precedentes de un jefe de Estado que acude a la capital de otro país para insultar sus instituciones. Este es un caso único en la historia de las relaciones internacionales", ha justificado Albares. Exteriores no descarta impedir la próxima visita oficial de Milei a España, prevista para el 21 de junio. Además, también contempla la posibilidad de declarar al mandatario argentino persona non grata. "Lo vamos a ver todo", detallan desde el Ejecutivo. La última vez que el Ejecutivo tomó una decisión en estos términos fue en 2018, cuando Mariano Rajoy retiró a su embajador en Caracas. El PSOE, en esta ocasión, respaldó la decisión de los populares

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