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Los sindicatos responden a la represión en Taksim con una huelga general

La Policía turca utiliza gas pimienta y sustancias corrosivas contra los manifestantes, mientras el gobernador de Estambul anuncia que no permitirá la manifestación convocada para esta tarde en la plaza Taksim.

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Dos de los principales sindicatos de Turquía han anunciado este domingo la convocatoria de un paro general este lunes, en protesta contra la actuación del Gobierno en desalojo de los manifestantes concentrados en los últimos días en la Plaza Taksin y en el Parque Gezi, en el centro de Estambul, contra el Ejecutivo de Erdogan.

La Confederación de Sindicatos de Trabajadores del Sector Público (el KESK, según sus siglas en turco), con más de 240.000 afiliados de cerca de una docena de organizaciones, y la Confederación de Sindicatos Revolucionarios (el DISK, según sus siglas en turco) han anunciado en un comunicado conjunto la convocatoria de huelga general, a la que se han sumado las asociaciones representativas de otras profesiones y trabajadores, como los médicos, los ingenieros y los dentistas.

Las unidades antidisturbios de la Policía turca desalojaron en la pasada madrugada por la fuerza el Parque Gezi y Taksim. Durante la madrugada, y a lo largo del día, se han sucedido enfrentamientos en Estambul entre los policías y los miles de manifestantes, que protestan por el desalojo de Gezi y Taksi, donde intentan volver a concentrarse. Las manifestaciones se han producido en otras ciudades del país, como en la capital Ankara.

La policía tiene prácticamente blindada esta zona del centro de Estambul, y algunos medios denuncian que están utilzando medios contundentes contra los manifestantes. Según el diario Milliyet, los agentes antidisturbios turcos han disparado gas pimienta diluido en agua en la céntrica calle Istiklal, que va a desembocar en la Plaza Taksim, para impedir que un grupo de manifestantes se acercara a la plaza de Taksim, tomada desde anoche por los agentes.

Los policías emplearon vehículos blindados para cerrar la calle ante los manifestantes que siguen profiriendo cánticos de resistencia, y mientras los comerciantes de la vía piden a los policías que no disparen más gas. Aparte de gases, los agentes han disparado balas de goma de forma indiscriminada desde la torreta de uno de los blindados, lo que ha provocado carreras y escenas de pánico entre los manifestantes.

El gobernador de Estambul, Hüseyin Avni Mutlu, ha asegurado que las tanquetas policiales utilizan agua a presión 'con una solución médica' contra los manifestantes, que han denunciado fuertes irritaciones cutáneas tras ser rociados con ella.

El gobernador negó en una rueda de prensa que se tratara de 'productos químicos', algo que descalificó como 'especulación falsa', pero admitió que el agua contenía una 'solución médica', reconocible por su color diferente. Desde anoche circulan por las redes sociales testimonios de manifestantes, apoyados por fotografías, que aseguraban haber sufrido graves irritaciones cutáneas y enrojecimientos tras haber sido rociados por el agua de los blindados policiales. Avni Mutlu reconoció que el agua mezclada era reconocible por un color diferente, pero descartó que tuviera efectos nocivos.

El gobernador de Estambul aseguró que están 'ayudando a los manifestantes'

Ali Çerkezoglu, secretario general del Colegio de Médicos de Estambul, confirmó al diario Milliyet que según numerosos testimonios, las personas expuestas al agua de los blindados habían sufrido una reacción alérgica y una sensación de quemazón que duraba al menos dos horas en remitir. El gobernador confirmó también en su comparecencia ante la prensa que entre los 22 detenidos este domingo en Estambul había varios médicos, algo que justificó diciendo que estaban 'ayudando a los manifestantes'. Cientos de médicos y enfermeros han hecho turnos estos últimos días para atender a los heridos de forma voluntaria, y el viernes, el Colegio de Médicos de Estambul denunció presiones del Ministerio de Sanidad para revelar sus nombres.

'La brutalidad policial intenta despejar las calles de Estambul para dejar espacio al mitin de Erdogan', dijo Oguz Kaan Salici, presidente del principal partido de la oposición, el Partido Republicano del Pueblo. 'Pero le saldrá mal la jugada. La gente se siente traicionada'.

El uso de la fuerza 'tiene que ser estrictamente proporcionada y necesaria' El Consejo de Europa advirtió este domingo a las autoridades turcas contra el uso de gases lacrimógenos, y recordó que en caso de intervenir con la fuerza, ésta 'tiene que ser estrictamente proporcionada y necesaria'. En una declaración de su secretario general, Thorbjørn Jagland, este recordó que 'por ejemplo, en varias sentencias, el Tribunal (Europeo de Derechos Humanos) decidió que el empleo de gases lacrimógenos en lugares cerrados, incluidos los hospitales, no es ni necesario ni proporcionado'. 'Hago un llamamiento a todas las partes a que continúe el diálogo. Se tiene que evitar cualquier escalada de la violencia', señaló el secretario general del organismo de derechos humanos europeo.

'Creo que es importante recordar los estándares legalmente vinculantes del Convenio Europeo de Derechos Humanos en relación con la libertad de reunión y sus límites', agregó Jagland desde Estrasburgo. Recordó que 'es verdad que no se trata de un derecho absoluto, pero cualquier restricción tiene que ser ordenada por ley y necesaria en una sociedad democrática'.